Mostrando entradas con la etiqueta Alejandro Schmidt. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Alejandro Schmidt. Mostrar todas las entradas

miércoles, 27 de noviembre de 2019

ALGO QUE SUELO CONSIDERAR




algo que suelo considerar
es la necesidad de difundir poesía
incesantemente
poesía argentina incesantemente

bautismos del azar y la necesidad
incesantemente

viendo
o más bien entendiendo desde aquí
desde el fondo de mar de la llanura

 (donde no pasé mi vida sino aquella otra
la de la predestinación
 y el contubernio)


ya no diría
del narcisismo omnipotencia la
megalomanía el hedonismo
de tantos y tantas
sino
más bien
desde la abrumada nada
que nos invade y convence
de un poco más por
quincalla y sonsonete


todos los muertos en ronda

la necesidad
intransferible
por tantas voces
y hada y ogros
y perdularios que
puestos
entre la milanesa y el verso
eligieron el verso

volver volver volver
vida porque sí

hacia allá
en el fondo
el tesoro transparente
es decir


la cornucopia festiva
decididamente
con un golpe
en lo suntuario de la muerte
enjagelbada

el tesoro inútil
 todavía

salud
 idiotas del milenio
y salud santos preclaros del milenio

en la responsabilidad de la risa
lo gratuito

una vez
otra

caída la voz (esa muchacha)
entre las piedras

diamantinas
diría


del olvido.



Alejandro Schmidt

(Poema tomado del Blog del autor:



Alejandro Schmidt nació en Villa María, Córdoba, Argentina en 1955. Publicó, a modo de folletos, más de cincuenta plaquetas y libros. Entre 1987 y 1991 dirigió la revista de divulgación literaria El Gran Dragón Rojo y La Mujer Vestida de Sol, y entre 1990 y 2007, la editorial de poesía Radamanto y la colección de carpetas Alguien Llama. Actualmente está a cargo de la colección Agalma de la editorial cordobesa Buena Vista. Parte de su obra fue traducida al inglés, al alemán y al italiano; dos de sus libros fueron transcriptos al sistema braille, y fragmentos de sus textos fueron utilizados para videos y como guiones de obras de teatro representadas en Córdoba y en Buenos Aires. Colaboró con publicaciones de Uruguay, Chile, Brasil, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela, Cuba, Costa Rica, Puerto Rico, México, Estados Unidos, Canadá, España, Italia, Alemania, Austria y Rumania. En poesía, publicó: Nombrar, Buenos Aires, Caleta Olivia, 2017; Visita del fantasma, Córdoba, Buena Vista, 2017; Otros rayos, Córdoba, Borde Perdido Editora, 2016; La dificultad y otros libros. Antología inédita 2004-2015, Córdoba, Recovecos, 2015; La impropiedad, Córdoba, Editorial Gráfica 29 de mayo/Pan Comido Ediciones, 2013; Romper la vida. Antología existencial, Cosquín, Nudista, 2013; Mi metafísica, Río Cuarto, Ediciones Cartografías, 2012; Nace tu lámpara, Río Cuarto, Ediciones Cartografías, 2012; Una sombra llena de perros, Córdoba, Ediciones textos de cartón, 2012;  2ª ed. corregida y aumentada, Ciudad de Córdoba, Editorial Postales Japonesas, 2015; , Río Cuarto, Ediciones Cartografías, 2011; 2ª ed. 2018; Videla, Córdoba, Recovecos, 2009; Mamá, Córdoba, Recovecos, 2007; Casa en la arena, Córdoba, Recovecos, 2006; Llegado así, Córdoba, Recovecos, 2005; La vida milagrosa, Córdoba, Recovecos, 2005; Oscuras ramas, 2003; Esquina del universo, Córdoba, Alción, 2001. Trascripto íntegramente al sistema braille, Villa María, Biblioteca Municipal y Popular Mariano Moreno, 2002; Silencio al fondo, Junín, Ediciones Salido-Ediciones Radamanto, 2000;  El patronato, Córdoba, llanto de mudo ediciones, 2000; Como una palabra que pudiste decir, Villa María, Radamanto, 1998 y En un puño oscuro; Villa María, Radamanto, 1998; reed. Editorial Universitaria de Villa María (Eduvim), 2017; El diablo entre las rosas, Buenos Aires, Editorial Libros del Empedrado, 1996; reed. Buenos Aires, Nostromo, 1996; Dormida, muerta o hechizada, Villa María, Radamanto, 1993; Serie americana, edición de autor, 1988; reed. Córdoba, Recovecos, 2008; Clave menor, Villa María, edición de autor, 1983. Además, fue publicado en numerosas antologías.

(Biografía tomada de la página Op. Cit, donde pueden leer más poemas inéditos de Schmidt, seleccionados por la poeta Valeria Cervero: https://www.opcitpoesia.com/?p=6703


viernes, 3 de febrero de 2012

yo no he dormido nunca


podrá decir

lo vi tirado en las mesas

(estaba borracho,
borracho)

toqué su pecho frío

(era mi camisa de nieve)

no yací con amantes
ni hundí este cuerpo en plumas

de niño guardaba la quietud
iluminaba
la orilla de la noche

se equivoca
no he perdido mi vida
no fui encontrado por el caos
la serenidad

yo no he dormido nunca

predije terremotos
los incendios

conozco los vejámenes

y si alguna vez
me descubrió
bajo algún sauce
tomando sangría con amigos
o pasé en autos
que perforaban las salinas
corriendo
estaba atento
sabe?
llevaba el balance
anotaba

no he dormido nunca
no descendí de la nube
ni surgí de otras tierras

me han tironeado a gritos
echado baldazos de realidad
ferocidades
espumas

de todo
imagínese

y
le puedo asegurar
estos ojos
iban abiertos
de oro
de ríos

en su pozo.




Grandes esperanzas


algo estaba en el aire
y me tocó

ando por la calle con los muertos
(pero vos,
el
también)


no podría ir a casa
no debería ir a mi casa

el intendente baja de su nave
y me increpa :

Usted
no vaya a su casa!!!

paro en un bar
me traen el diario

ahí va la casa de Alejandro Schmidt
con campanas y fuego
con la señora y el hijo
saludando

y todavía
no comencé a llegar
al sitio
donde estaba mi casa
esta noche dormiré en lo de Brito

desde su patio
el cielo que olvidé

tenía una casa
y volvías

algo me demoró

deben estar por el Dorado

sus ladrillos
los cuadernos

¿debo tener una casa?
soy un perro
o soy una manzana?

muchos hombres
mejores
jamás abren su casa

iba a mi casa y me acordé
del miedo
al fondo
de esos años
crudos y livianos

mi casa
mi casita
donde mordí la Tierra
y me quebré

no me invite vecina
no
la puede retar
el intendente

abro el portoncito de la noche
y descanso
estudio largamente sus paredes

debe ser
lo que va quedando
para mí.




Un canto


esos son los dioses en la lluvia
ese es tu amor muerto al llegar
entre ellos
lo que fue primero
permanece
creciendo como pasto del presente

ahora miente la realidad
y miente el sueño

hace frío
el trabajo es largo como el pan
dale árboles a tu camino
dale infancia

a caballo del rey
se notan las manos del azar

la muerte
el oro
acariciados

y cuanta soledad su leyenda
y cuanto fervor
aquellas puertas

un río cruza el aire
esa es la sed de los poetas
la tierra espera

¿adónde preguntaron por nosotros?

¿cuál vida se guardó
sin ser hallada?

abre un dilema para todos tus días
una rosa feroz

un canto.




(de PUNTO libro inédito escrito 
a comienzos de la década del ‘90)


Alejandro Schmidt (Villa María, Córdoba, Argentina, 1955) 







miércoles, 4 de noviembre de 2009

Mi corazón era un hotel
















mi corazón era un hotel

vestidos de fiesta
los huéspedes se iban sin pagar
a los portazos

es cierto
a veces
una mujer lloró en sus ventanas
hasta cansarse

es cierto
yo era el que lustraba los zapatos

es cierto
hubo temporadas malas
problemas de humedad
palmeras muertas

todo eso es cierto
también la luna
y el loco que cantaba

mi corazón era un hotel
ahora parece una casa

una casita blanca.


(Esquina del universo,
Alción Editora, Córdoba, 2001)

Alejandro Schmidt (Argentina, Córdoba, Villa María, 1955)

(Selección y biografía: María Teresa Andruetto)



IMAGEN: Casita blanca en las Sierras de Córdoba.




El predestinado


Con los dedos en punta

me tocó la poesía
me sacudió con repugnancia
y algo de curiosidad.

No digo que llegó a pesarme, medirme
a contarme los ojos
tampoco me abandonó en la calle
con un lápiz rojo y un baúl

¿qué se creerá?
tanta soberbia, todo el día de aquí para allá
con la boca tapada
si después de todo
no la invita nadie
ni llega a ningún lado


me alzó sobre el pozo del mundo
esa señora
y me soltó

(La vida milagrosa
Ed. Recovecos, Córdoba, 2005)

Alejandro Schmidt (Argentina, Córdoba, Villa María, 1955)

(Selección: María Teresa Andruetto)

jueves, 18 de diciembre de 2008

LA MÚSICA ES LA MADRINA DE LA PATRIA















en el zoo de florida

detrás del foso
donde engullen los tigres
vísceras y pulmones de caballos
hay una glorieta
verde y amarilla
despintada por la baba
la gran saliva melódica
de jóse victoriano díaz
vendedor de hot dogs
oscuro apologista del presidente
cuyo dedo señala la ruta de los astronautas
cuya voz podría conservarse en todos los frizzers de la costa este
y aún más hacia el centro y el sur

cuando niño estuve muy enfermo allá en cuba
fiebre fiebre fiebre
mi madre escribió a batista
solicitando sombras de palmeras
para ahuyentar mis temperaturas
al rato
enmedio de un tifón
recibí una guitarra

y esta esquela de don Fulgencio
que era un poeta, un poeta, sí,

jóse victoriano; la música es la madrina de la patria
luego de meditar hondamente acerca de tu enfermedad
y atendiendo al gentil pedido de la madre
en mi carácter de benefactor nacional
te obsequio este instrumento para que cantes y cantes
y tu salud sea buena.

soy lo que soy
dice josé
a quien recuerde oírlo
entre vapores de cebolla a la sombra del álamo

un hombre simple que gasta camisas coloridas
y cuenta pelos en la barba de johnny carson
un hombre que protege lo suyo
viaja a new orleans en invierno
y pulsa su vihuela solo en la noche
o con la vieja que vende globos y lee la furia de los niños

¿ves este embutido?
soy así también
alimento la américa libre
y canto en la glorieta

hazlo todo lo mejor que puedas hombre
olvídate y el establishment te olvidará
aconsejaba el cadete de mi primer hotel en u s a
y fue un duro duro tiempo melancólico
todo ese
en mi cuarto
manoseando postales rosas de la habana
día tras día
hojeando los comics del confort
burbujas general electric del futuro
urgencias de américa
viento de las majorettes

antes del futuro
en camagüey
hubo un día en que atrapamos peces con las manos
y el cielo era clarísimo
como el azúcar baby dool de nuestros hombres

entonces américa necesitaba de nosotros
y bien
yo necesito
la libertad de américa

sé que hablan de mí
en ese islote de cañas venenosas
allí la vida es puro parecido
y el héroe es la Historia
ningún comunista es cubano

para un verdadero cubano
nada hay mejor que estar del otro lado de las jaulas...

cuando niño estuve agónico en santa clara, mi ciudad,
batista
el que perdió la historia
me envió una esquela de su leche y letra
y sané

vendo hots dogs en la florida
y disfruto el olvido

mi música suaviza
el hedor de las fieras.



Alejandro Schmidt (Argentina, Córdoba, Villa María, 1955)


lunes, 18 de agosto de 2008

POETAS DE PROVINCIA



las voces salen de agujeros en la tierra
cubren las ventanas
son golpeadas por el sol
por la nieve

voces de carne y pasto
llegan desde rincones
desde pequeños centros
desde escuelas
desde engrilladas bibliotecas

una risa abierta en los sueños

camina la persona
-adentro está el poeta
rompiéndose-

atraviesa el vivir

es un montón de hojas secas
que se entierra

después
nacen jardines buenos

chorros de luz de los poetas de provincia
revelación
famas de bolsillo

en el fondo
de todo lo que se llama

naturaleza
pasión
o lucha
la gran ciudad
brilla su imán
y allí caen
bastantes poetas de la marejada del silencio
con las vísceras rasgadas
por el acantilado de su fe

van cayendo

algunos se quedan
con una red para mariposas
una escoba contra el diablo

a ésos
los ama la virgen

les enseña la música
les pide
que se vuelvan dolor
que naveguen
entre la luz
hacia lo oscuro.



Alejandro Schmidt (Argentina, Córdoba, Villa María, 1955)