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martes, 25 de agosto de 2015

NOSOTROS LOS HEDONISTAS



Nosotros los hedonistas
deambulamos por entre esta vida mísera y compleja
mientras los demás transeúntes nos reconocen
por la inocultable sed de nuestros labios
y disfrazan su envidia con desprecio
Somos los nacidos para el goce
De día vegetamos impacientes
aguardando las sombras de la noche
Somos perfectas bestias, animales ajenos
a toda ley, cultura o civilización
Somos perfectas bestias cuando corremos
contra el viento sin brújula y sin meta
con la vida en las piernas, por el puro placer
de enviar al destierro las ideas —(¿te acuerdas?)—
Somos perfectos salvajes cuando encontramos
el valor de una incógnita
dentro de una ecuación de tercer grado
o una tautología por diagramas semánticos
con el placer total de enviar al destierro
a todas las polillas del cerebro 
Nosotros los hedonistas 
masticamos igual que un chicle globo 
el sangrante esplendor del rojo sangre 
Somos tan sólo tacto o músculo tan sólo 
o tan sólo neurona enceguecida 
enviando al destierro los presagios 
Somos por esencia caballos no domésticos 
de fuertes muslos y crines encendidas 
animales nacidos para la velocidad 
ajenos al pasado y ajenos al presente 
Somos como los indios, desnudos en la nieve, 
silenciosos o hablando en una lengua eólica



Montserrat Álvarez




Montserrat Álvarez. Poeta latinoamericana, nacida en Zaragoza, España, 1969. Estudió filología inglesa en la Universidad de Zaragoza, y filosofía en la P.U.C. de Lima y la UCA de Asunción. Publicó, entre otros, Zona Dark (1991), Cuatro poemas y un manuscrito (1993), la nouvelle Espero mi turno (1996), El Poema del Vampiro (1999), Underground (2000) y Alta suciedad (2005). Está radicada en Asunción hace catorce años. Por lo tanto se la considera poeta paraguaya, pero también peruana, país donde recibió algunas distinciones.




sábado, 17 de enero de 2009

Tengo una serpiente





















Tengo un serpiente
entre las piernas

un enigma en la cara
un as en la manga
Tengo una serpiente entre las piernas
un nudo en el cuello
una aparente calma
Un haz de luces que desdeña
todo lo que los necios ven y piensan
Un alma que sueña y que sueña
Tengo una serpiente entre las piernas
que muerde y envenena a los vivientes
que emponzoña las pieles de las bestias
Tengo una serpiente entre las piernas
que anhela devorarte con su alma de fiera
Soy aquella que se yergue en las tinieblas
aquella que no posee sino sus garras y dientes
y pese a todo quiere poseerte
Yo soy aquella que desnuda se yergue
a la desnuda luz de las estrellas
y sobre los huesos de los muertos muere
Porque tengo una serpiente entre las piernas como un río
de fuego
como un tenue demonio como un callado cielo
Como un callado cielo



Montserrat Álvarez (Zaragoza, España, 1969 -paraguaya por adopción)



IMAGEN: Nastassja Kinski, Fotografía de Richard Avedon, ícono de los 80'.