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jueves, 6 de mayo de 2021

LA VIDA SIN FIN



No tiene fin
la espléndida vida del mundo
no tiene fin su hermoso vivir
su hermoso respirar
sus hermosas criaturas sensibles
observando escuchando y pensando
riendo y bailando
suspirando y llorando
a través de las tardes sin fin
noches sin fin de amor y éxtasis
alegría y desesperanza
bebiendo y fumando
charlando cantando
en los Amsterdams sin fin
de la existencia
de animadas conversaciones sin fin
y de los cafés sin fin
en los cafés literarios de las mañanas de lluvia
sin fin las películas de la calle que pasan
en los automóviles en los tranvías del deseo
en las inagotables vías de la luz radiante
Sin fin el baile de las melenas
al ritmo sin aliento del punk rock
y de la música disco su aire en la cabeza
a través de las medianoches de la Vía Láctea
hasta los paraísos del amanecer
hablando fumando y pensando
de todo aquello que en la noche no tiene fin
en lo blanco de la noche la luz de la noche
Ah sí el vivir y amar no tienen fin
odiando y amando besando y matando
No tienen fin los latidos la respiración la procreación
la rueda de la vida de carnes
girando constantemente en el tiempo
Vida sin fin muerte sin fin
no tienen fin el aire y la respiración
Mundos sin fin
en los que los días nunca terminan
en las capitales del otoño
sus grandes avenidas de hojas en llamas
Sin fin los sueños y los cuerpos
en los que el sueño desovilla
las mangas tejidas de la ansiedad
los laberintos del pensamiento
las laberínticas ensoñaciones del amor
las espirales del deseo y su exageración
los innumerables finales de lo innombrable
Sin fin los cielos incendiados
sin fin el universo que gira
Mundo sobre una hoguera de hongos
No tiene fin el fuego que respira en nuestros cuerpos
tatuados comedores de fuego bailando en las plazas
tragando el aire incendiado de la gasolina
Valiente el corazón batiente de la vida llameante
sus pulsos compases y llamas apagadas
Sin fin los campos de los sentidos
los olores del deseo del amor
los maullidos de los gatos en celo
el aroma intenso de los sexos
El sonido de los que hacen el amor no tiene fin
el sonido de las camas chirriantes no tiene fin
el gemido de los amantes no tiene fin
escuchado en la noche a través de las paredes
Los gritos del éxtasis inacabables
las voces encendidas
en la última y perdida culminación
el ruido de las máquinas de música saltando
el fluir del jazz del esperma sus ritmos
difunden su energía en el paraíso
Y luego los intentos de fuga no tienen fin
huir de la náusea de Sartre
de las colinas peladas
donde se consumió la sensación
en el lento fuego del tiempo
de la alegría de vivir desesperanzada
de los barcos cargados de ilustración
de los barcos cargados de mierda
que aún flotan
en los infernales ríos de Caronte
codicias histerias paranoias
poluciones y perversiones
Sin fin l’homme revolté
en el anónimo rostro de la muerte
en las huellas del estado monstruo
No tiene fin sus visiones anárquicas
No tiene fin su alienación
No tiene fin su poesía alienada
tábano del estado
portador de la esencia de Eros
No tiene fin el sonido de la vida
del hombre que vive en la tierra
las audiciones radiales sin fin
las transmisiones de tv sin fin
No tienen fin
los rollos de papel en la rotativas
el fluir de las palabras y las imágenes
en las cintas de las máquinas de escribir
escritura automática y garabatos
sin fin los pòemes dictés por lo desconocido
sin fin los llamados telefónicos
hacia los confines de la tierra
y la espera de los amantes en las terminales
y el llanto de los pájaros en las terrazas
y el graznido constante de los cuervos en el cielo
y el multiplicado canto de los grillos
y los mares rugientes y las aguas gimientes
alzándose y cayendo sobre guijarros distantes
y las mareas lamedoras durante los Idus del otoño
beso salitroso de la creación
Infinitas las campanas del mar anunciándose
Más allá de las represas y los diques de la vida
y el repetido llamado de las campanas
en las iglesias vacías
en las torres del tiempo
Infinita la manifestación de calamidades
del barbado hombre santificado
No tiene fin
La cuerda del corazón del mundo
desenroscándose
resplandeciente en el tiempo
brillando a través del espacio
No tienen fin los cruceros turísticos
atravesándola
barquitos pequeños en los canales infinitos
millones de ventanas en llamas en el atardecer
la ciudad quemándose con las sobras de la luz
los distritos de faroles rojos brillan y danzan
con pijas porno pijas de neón
y los vibradores que vibran sin descanso
en las piezas de edificios a medio derruir
Sin fin el movimiento de las mandíbulas
masticando las carnes de los sandwiches del deseo
los jugosos bifes anchos del amor
Sin fin los sueños y los orgasmos
ritos de fertilidad ritos de pasaje
y el vuelo de las aves fértiles
sobre los techos de las casas
y los huevos que caen en los nidos
en las vaginas sin fin
los intentos y tentaciones de la carne
en las habitaciones por hora del amor
donde canta la paloma golpeada
No tiene fin el nacimiento de las criaturas
en los sitios donde el amor y el deseo
han tomado aposento
Sin fin el dulce nacimiento de la conciencia
y sus amargas muertes en vano
Sin fin el marchitamiento
de las pieles las frutas efímeras fugaces
y las sirenas de neón
cantando unas a otras en alguna parte
Sin fin las leves variaciones
de lo absolutamente familiar
los fuegos de la juventud
las brasas de la ancianidad
la furia del poeta renacido
No tiene fin toda creación
en la danza muda de las moléculas
Todo se transmuta todo cae en el silencio
y todo gime llora una y otra vez
Sin fin la espera interminable
Dios y Godot
nunca terminan de llegar
No tienen fin las acciones los planes
los dilemas y las demoras
Absurda la espera que anula la acción
y desea que ya no existan las guerras
y desea la desaparición de los estados
Es inútil la espera que niega la acción
No tiene fin la lucha entre el bien y el mal
las cabriolas del destino los viajes del odio
sin fin la energía nuclear
la energía interna de la tierra
las reacciones en cadena sin fin
del fogonazo final
que fallan en sus intentos
mientras las Blancas Bicicletas de la protesta
circulan lentamente a su alrededor
Pues algún día estos dioses con rostros caninos
que calzan zapatos a la moda escarpines de Gucci
botas tejanas y sombreros de latón
y viven en bunkers
con muchos botones e interruptores
a su alcance
desaparecerán les llegará el fin
Pues lo que nunca tendrá fin
es la esperanzadora posibilidad
de elegir en nuestras encrucijadas
elección que aún no ha sido realizada
elegiremos
la iluminación de las mentes oscuras
los senderos de la gloria
los verdes gigantes de la casualidad
los anzuelos de la esperanza
en los pantanos del desaliento
las colinas en la distancia
los pájaros en los arbustos
los arroyos de la luz oculta
las melodías desconocidas
las sesiones del pensamiento dulce y silencioso
y las muertes felices de los corazones todos los días
y las pijas de barro
y los pies enfundados en zapatillas
recorriendo la bahía
Y es más
son infinitas las puertas
de la percepción que aún deben ser abiertas
y los potentes chorros de luz
en el elevado espíritu del hombre
en el espacio exterior muy dentro nuestro
en el Amsterdam del Ying y del Yang
Sin fin las rubaiatas sin fin las beatitudes
sin fin los shangrilas sin fin los nirvanas
sutras y mantras sin fin
satoris y sensaras sin fin
Bodhiramas y Bodisatvas
Karmas y Karmapas
Sin fin las Shivas cantando danzando
en los humeantes vientres del éxtasis
Brillos trascendencia
penetrando la cristalina noche del tiempo
en el silencio sin fin del alma
en la larga y altisonante historia del hombre
en el sonido y la furia sin fin
significando todo
con sus alucinaciones sin fin
adoraciones e iluminaciones
y destrucción total
y erecciones e exhibiciones
fascismo y machismo
circos de las almas extraviadas
parques de diversión de la imaginación
Coney Islands
del poema sin mente sin fin
dictado por la voz individual
del inconsciente colectivo
ciego en las huellas
del tiempo
En los últimos días de Alejandría
El día que precede a Waterloo
Los bailes prosiguen
En la noche se escuchan
los sonidos de una fiesta bulliciosa
 

Amsterdam, Julio de 1980

De: “La vida sin fin”, Arquitrabe, 2015

 Lawrence Ferlinghetti

                                            (Traducción Esteban Moore)

Lawrence Ferlinghetti (Nueva York, 1919, California, 2021) Poeta estadounidense. Estudió en la Universidad de Carolina del Norte, participó en la Segunda Guerra Mundial, se licenció en la Universidad de Columbia (1948) y se doctoró en la Sorbona de París (1951). En 1952 creó en San Francisco la librería y editorial City Lights, en la que publicó sus obras y las de los poetas beat. Entre sus poemarios cabe citar Un Coney Island de la mente (1958), A partir de San Francisco (1961), ¿Tyrannus Nix? (1969) y Paisajes de la vida y la muerte (1979). Es también autor de la novela Ella (1960) y de obras teatrales, reunidas en Argumentos injustos con existencia (1963). En la década de los noventa publicó The Cool Eye (1993) y A Far Rockaway of the Heart (1997). En 1993 recibió el Poetry Prize City of Rome. Miembro del movimiento beat surgido en su país en la década de 1950, junto a autores como Allen Ginsberg, Gregory Corso, Jack Keouac y otros, la poesía de Lawrence Ferlinghetti ha sido descrita como una alianza de la inteligencia con el compromiso político. De familia italiana, parte de su infancia transcurrió en Francia. Estudió en la Sorbona y en las universidades de Carolina del Norte y Columbia. Volvió a Europa y participó en la resistencia durante la Segunda Guerra Mundial. Escribió prosa antes de unirse al grupo beat, y fue el fundador de la mítica librería y editorial City Lights Books. Ha sido catalogado como el más intelectual de los beatnik, tal vez por su formación francesa y sus versos lúcidos, reflexivos e ingeniosos, que sirvieron para numerosas lecturas en cafés y universidades. Su volumen Un Coney Island de la mente (1958) fue muy vendido en su época. Algunos de sus poemas, como el extenso Tentative Description of a Dinner Given to Promote the Impeachment of President Eisenhower (1958), llegaron a ser populares por la ironía y el estilo contestatario. Una parte de su poesía estuvo orientada hacia esta dimensión política, como los volúmenes dedicados al revolucionario cubano Fidel Castro y al conflicto del Vietnam: One Thousand Fearful Words for Fidel Castro (1961) y ¿Dónde está Vietnam? (1965). Cabe asimismo destacar ¿Tyrannus Nix? (1969) y ¿Quiénes somos hoy? (1976). Su labor como editor y traductor también fue de mucha importancia, pues editó nombres fundamentales de la época, como Henry Michaux, Antonin Artaud, William S. Burroughs, Yevgueni Yevtushenko, Denise Levertov y otros. En 1981 se publicó una colección retrospectiva de su poesía bajo el título Endless Life y en 1998 fue laureado como poeta de la ciudad de San Francisco. Además de la poesía escrita, grabó varios discos recitándola. Su obra, como la de los demás miembros de la beat generation, se sustentó en la oralidad, el mensaje impactante en la juventud, los ritmos encantatarios de los versos y la mezcla de erudición y contenidos populares.
(Biografía tomada de la Enciclopedia virtual “Biografías y vidas”.)


 

miércoles, 5 de mayo de 2021

LA POESÍA MODERNA ES PROSA (1978)



                 Estoy hojeando una gran antología de poesía contemporánea, y diríase que “la voz que es grande dentro de nosotros” suena dentro de nosotros sobretodo como una voz en prosa, todavía con una mancha gráfica de poesía. Lo cual no significa que sea prosaica o no tenga profundidad; lo cual no significa que este muerta o moribunda, o que sea encantadora y bella y bien escrita y espiritual y corajuda. Es una prosa muy viva, muy bien escrita, encantadora y animadora -una prosa que se mantiene sin las muletas de la puntuación, una prosa cuya sintaxis es tan clara que se puede distribuir por toda la página, en formas abiertas, y campos abiertos, y continuar, no obstante, siendo una prosa muy clara, muy cara. Y bajo la mancha gráfica de la poesía, el intelecto poético y el prosaico se confunden, disfrazado cada uno con las ropas del otro.
 
                   Atravesando nuestras construcciones de prosa en dirección al s.XXI, podríamos mirar hacia atrás y quedar maravillados con esta extraña época que permitió a la poesía adoptar un ritmo de prosa y continuar siendo considerada poesía. La poesía moderna es prosa, pues parece tan subyugada como cualquier hombre o mujer de la ciudad cuya fuerza vital está sumergida en la vida urbana. La poesía moderna es prosa, pues no tiene mucho duende, ese espíritu sombrío de tierra y sangre, ni siquiera alma de canción sombría, ni música apasionada. A semejanza de la escultura moderna, ella gusta del cemento, del concreto. A semejanza del arte minimalista, minimiza la emoción en beneficio de una ironía sutil y de una intensidad implícita. De este modo, es la poesía perfecta para el tecnócrata. Pero ¿cuántas veces consigue esta poesía elevarse por arriba del nivel medio del mar de las llanezas centelleantes de este hombre? Ezra Pound decantó una vez su opinión de que sólo en épocas de decadencia la poesía se separa de la música. Y así el mundo acaba, no con una canción, sino con un gemido.
 
                Hace ochenta o noventa años, cuando todas las máquinas comenzaron a zumbar, casi -diríase- al unísono, el habla humana comenzó verdaderamente a ser afectada por el staccato absoluto de las máquinas. Y la poesía de las ciudades reproduce verdaderamente eso. Whitman era un resistente, cantando el canto a sí mismo. Y Sandburg otro resistente, cantando sus sagas. Y Vachel Lindsay otro resistente, integrando los tambores a sus cánticos. Y después hubo Wallace Stevens con su armoniosa “música ficticia”. Y hubo Langston Hughes. Y Allen Ginsberg, entonando sus mantras, cantando Blake. Todavía hay otros por todos lados, poetas del jazz, improvisando y oyendo por las calles del mundo, creando poesía a partir del Ágora urgente e insurgente, desde el yo del instante inmediato, el yo encarnado y carnal (como D.H. Lawrence le llamaba).-
 
                 Pero mucha poesía quedó presa en el tiro caliente de la linotipia y ahora en las fuentes tan frías de las computadoras. No hay canto entre los dactilógrafos, no hay canto en nuestra arquitectura de cemento, en nuestra música concreta. Y los ruiseñores pueden todavía cantar cerca del Convento del Sagrado Corazón, pero apenas conseguimos escuchar las urbanas tierras devastadas de T. S. Eliot, o sus Cuatro Cuartetos (que no podemos tocar en ningún instrumento, y son sin embargo la más bella prosa de nuestro tiempo). En el desierto de la prosa de los Cantos de Ezra Pound que no son canciones pues nunca podrán ser cantados. Ni en la prosa pangolim de Marianne Moore (que llamaba a su escritura poesía, a falta de mejor término para ella). Ni en la gran prosa en verso blanco de Essay on rime de Karl Shapiro, ni en el lenguaje suburbano de William Carlos Williams, en el brusco lenguaje de su Paterson. Y todo esto es aplaudido por los más prestigiosos profesores y críticos de poesía, ninguno de los cuales cometerá el pecado original de declarar que la poesía de un determinado poeta es prosa con la mancha gráfica de la poesía -así como los amigos del poeta nunca lo contarán, así como los editores del poeta nunca lo dirán- la más imbécil conspiración del silencio en la historia de las Letras.
 
             La mayor parte de la poesía moderna es prosa poética, pero dice bastante, a través de sus propios ejemplos, sobre la muerte del espíritu al que nos puede llevar nuestra civilización tecnocrática, enredada en máquinas y nacionalismos machistas, mientras algunos deseamos aún el canto del ruiseñor entre los pinares de Respighi. Y es el pájaro al cantar quien nos deja felices.
 
 
Lawrence Ferlinghetti (Yonkers, Estados Unidos, 1919-San Francisco, Estados Unidos, 2021)
 
 
                     (Traducción de Miguel Ángel Federik, de la versión inglés-portugués de “A poesía como arte insurgente” , Relogio D’agua”, Lisboa,2016, pags- 111-113)           
  
           
 Pueden LEER la biografía en entrada anterior del autor (Nota del administrador)
LA ILUSTRACIÓN corre por cuenta del Administrador.


sábado, 10 de octubre de 2009

Era una cara que la oscuridad podía matar



















Era una cara que la oscuridad podía matar en un instante
una cara tan fácilmente herida
por la risa o la luz

"Nosotros pensamos distinto de noche"
me dijo ella una vez
echándose hacia atrás con languidez

Y citaba a Cocteau

"Siento que hay un ángel en mí", decía
"al cual escandalizo constantemente"

Luego se sonreía y miraba a lo lejos
me encendía un cigarrillo
suspiraba y se paraba
y estiraba
su dulce anatomía

dejaba caer una media


Lawrence Ferlinghetti (Yonkers, Estados Unidos, 1919-San Francisco, Estados Unidos, 2021)


(Traducción: Elvio Gandolfo)



Lawrence Ferlinghetti Poeta estadounidense (Nueva York, 1919). Narrador, dramaturgo y editor. Una de las figuras centrales del movimiento beatnik, estudió en la Universidad de Carolina del Norte, participó en la II Guerra Mundial, se licenció en la Universidad de Columbia (1948) y se doctoró en la Sorbona de París (1951). En 1952 creó en San Francisco la librería y editorial City Lights, en la que publicó sus obras y las de los poetas beat. Entre sus poemarios, cabe citar Un Coney Island de la mente (1958), A partir de San Francisco (1961), ¿Tyrannus Nix? (1969) y Paisajes de la vida y la muerte (1979). Es también autor de la novela Ella (1960) y de obras teatrales, reunidas en Argumentos injustos con existencia (1963). En la década de los noventa publicó The Cool Eye (1993) y A Far Rockaway of the Heart(1997). En 1993 recibió el Poetry Prize City of Rome. Esteban Moore apunta: “su mirada, -el ojo obsceno del poeta-, siempre atento al universo, expresa sus inquietudes en una modalidad poética en la que se evidencia la intención de regresar a la práctica de los bardos, la comprensión del fenómeno poético como un evento público, donde la recuperación de la perdida capacidad del poeta para difundir su noticia resulta fundamental. No se trata simplemente de una continuidad del modelo romántico (Byron, Shelley) donde el poeta se ve a sí mismo como un héroe, sucesor de Prometeo o de Hércules, que asume roles proféticos. La intención de Ferlinghetti es la de recrear la confianza en el poder de la inspiración y transmitirnos su fe en la noción de que el poema con su energía crítica operará sobre el mundo y el espíritu de los hombres…”





lunes, 1 de junio de 2009

LA POESÍA COMO UN ARTE INSURGENTE

Los bosques de Arcadia están muertos,
su antiguo júbilo ha sido enterrado; desde siempre el mundo se alimentó con sueños ahora la gris verdad es su juguete pintado... -William Butler Yeats- Sí, qué tiempos estos cuando escribir un poema sobre el amor es casi un crimen pues contiene tantos silencios acerca de tantos horrores... -Inspirado en Bertolt Brecht- “Nos disculpamos por los inconvenientes, pero esto es una revolución.” -Subcomandante Marcos-
Te estoy enviando señales a través de las llamas. El polo norte ya no se halla donde solía estar. El destino manifiesto ya no se manifiesta. La civilización se autodestruye. Némesis golpea a la puerta. ¿Para qué sirven los poetas en épocas como éstas? ¿Cuál es la utilidad de la poesía?
La condición del mundo pide auxilio para que la poesía lo salve. Si aspiras a ser un poeta, crea obras capaces de responder al desafío de los tiempos apocalípticos, aun cuando esto signifique que tu tono sea apocalíptico. Tú eres Whitman, eres Poe, eres Mark Twain, eres Emily Dickinson y Edna St. Vincent Millay, eres Neruda y Mayakovsky y Pasolini, eres un norteamericano o un extranjero, puedes conquistar a los conquistadores con palabras. Si aspiras a ser un poeta, escribe periódicos vivientes. Sé un reportero del espacio exterior que envía sus despachos a algún editor supremo que cree en la total revelación de los hechos y tiene un bajo umbral de tolerancia ante la mentira y sus mierdas. Si aspiras a ser un poeta, experimenta con todo tipo de poéticas, rotas gramáticas eróticas, religiones extáticas, efusiones paganas hablando en lenguas, rimbombante discurso público, escritura automática, apreciaciones surrealistas, monólogos interiores, sonidos hallados, delirios y enojos -para crear tu propia voz, tu voz que subyace allí, una voz límbica, tu voz original, una voz primal. Si dices que eres un poeta, no te quedes sentado ahí nada más. La poesía no es una ocupación sedentaria, no es la práctica del “sentados, por favor”. Párate y tírales con lo que tengas. Tienes que desarrollar una visión amplia, cada mirada un atisbo del mundo. Expresa la vasta claridad del mundo exterior, el sol que nos ve a todos, la luna que derrama sus sombras sobre nosotros, los quietos estanques en los jardines, sauces donde canta el oculto zorzal, el atardecer que cae sobre las riberas del río, y los grandes espacios que se abren hacia el horizonte sobre el mar... la alta marea y el canto de la garza real... Y la gente, sí, la gente, en toda la tierra, hablando las lenguas de Babel. A todas ellas dales una voz. Tienes que decidir si el canto de los pájaros canta el éxtasis o la desesperación, así sabrás si eres un poeta trágico o lírico.
Si aspiras a ser un poeta, descubrí una nueva manera para que los mortales habiten la tierra. Si aspiras a ser un poeta, inventa un nuevo lenguaje que todos puedan entender. Si aspiras a ser un poeta, habla las nuevas verdades, aquellas que el mundo no puede negar. Si aspiras a ser un poeta, esfuérzate en transcribir la conciencia de la raza. A través del arte, dale un orden al caos de la vida. Crea nuevas noticias. Escribe más allá del tiempo. Reinventa la idea de la verdad. Reinventa la idea de la belleza. En la primera luz intensidad poética. En la noche intensidad trágica. Escucha el rumor de las hojas y la música de la lluvia.
Apoya tu oreja sobre el suelo y escucha el movimiento de la tierra, el surgimiento del mar, y los lamentos de los animales que están muriendo.
Concibe el amor más allá del sexo. Cuestiona todo y a todo el mundo, incluyendo a Sócrates, que cuestionó todo. Cuestiona a “Dios” y a sus amiguitos en la tierra. Sé subversivo, cuestionando constantemente la realidad y el status quo. Esfuérzate en cambiar al mundo de tal manera que ya no habrá necesidad de ser un disidente. Hiphopea y rapea tu camino hacia la liberación. Intenta ser un animal que canta, que se ha transformado en el proxeneta de un rey pacifista. Lee entre las vidas y escribí entre las líneas. Tus poemas deben ser algo más que avisos clasificados para los corazones rotos. Un poema debe cantar y volar con vos o será un pato muerto con un alma en prosa. Un poema lírico debe elevarse más allá de los sonidos hallados en la sopa de letras.
Escribe las palabras de los astrónomos que han visto con Heinrich Olber el sitio donde todo es luz.
Recuerda que “la noche, unas pocas estrellas” tiene más fuerza poética que todo un catálogo de los cielos.
La imágenes en tu poema debieran ser jamais vu, nunca déjà vu. Las palabras pueden salvarte allí donde las armas son inútiles. Decide si un poema es una pregunta o una declaración, una meditación o una protesta. Reinventa a América y al mundo. Trepa la estatua de la libertad. Desconfía de la metafísica, confía en la imaginación y refertilízala. En lugar de intentar huir de la realidad zambúllete en las carnes del mundo. Si dices que eres un poeta, cántalo no lo conceptualices. No permitas que se diga que una imaginación indolente ahogó la basura de tu corazón. Reúne nuevamente la narración de una historia y la voz viviente. Sé el narrador de grandes historias, incluso de las más oscuras. Dale una voz a las calles sin lengua. Convierte las palabras comunes en poco comunes. Peléate con el destino del hombre como lo hacen los amantes celosos. Besa el espejo y escribe sobre él lo que ves y oyes. Poeta, sé el espía de Dios, si Dios existe. Artista, retrata su ojo, si es que tiene uno. Sé un oscuro ladrador frente a las carpas de la existencia. Observa la rosa a través de anteojos con los colores del mundo. Sé un ojo entre los ciegos. Baila con los lobos y cuenta las estrellas, incluso aquellas cuya luz aún no ha llegado aquí.
Sé inocente, no seas cínico, como si recién hubieras aterrizado sobre la tierra, asombrado al observar el sitio donde has caído.
Cuestiona con un corazón puro el inescrutable significado de las cosas y nuestro destino tragicómico.
¿Tienes el don del encanto y estás rodeado del asombro? ¿Tienes el loco sonido? Sé un tonto zen. El brillo de sol de la poesía lanza sombras. También tienes que pintarlas. Nunca podrás ver u oír o sentir demasiado. Si puedes soportarlo. Lucha para recobrar la inocencia del ojo de la infancia. Compone sobre la lengua, no lo hagas sobre la página. Como un budista, escucha el ritmo de tu propia respiración. Bajá la voz y habla desde tu pecho, no lo hagas a través de la nariz.
Cuando leas tus poemas, no trates de romper los cristales de las ventanas del barrio vecino.
En este arte, no tienes maestro de canto, salvo tu oído interior. Serás tan grande como tu oído. Si éste es de lata, mala suerte. Igual que los humanos los poemas poseen defectos fatales. Canta, ¡Hola!
Escribe un interminable poema sobre tu vida en la tierra o cualquier otro lugar, una poesía más grande que la vida.
Un gran poema deberá nacer de la suma de todos tus poemas, registrando más que la superficie de la realidad, más que “aquello que pasa por la ventana”.
Halla la realidad más allá de sí misma, si existe tal cosa.
Tu lenguaje debe cantar, con o sin rima, para justificar que éste sea en la tipografía de la poesía. Tienes que hacer algo más que poesía de “la palabra hablada”, haz poesía de la “palabra cantada”.
Apoya tu voz en un instrumento musical o otros sonidos y deja que tus poemas florezcan en canto.
Escucha a los cantantes folklóricos del pasado y del presente que son los verdaderos poetas del canto.
Lee entre las líneas del discurso humano. Haz que tu mente aprenda a recorrer el camino alrededor de tu corazón. Tu vida es tu poesía. Si no tienes corazón escribirás poemas sin garra. Elude lo provinciano, busca lo universal. No talles piedras. Sumérgete en el mar buscando la poesía, cada poema un pez con vida. Di lo indecible, haz visible lo invisible. Piensa subjetivamente, escribe objetivamente. Persigue la literalidad de la imaginación. Lo concreto es lo más poético. Imagina largos pensamientos en breves oraciones.
Si aspiras a ser un poeta no pienses que los subterfugios del pensamiento son poesía. Tres líneas cualesquiera no hacen un haikú. Se necesita una epifanía para que se produzca. Luego de una lectura de poemas no te sometas a una sesión de preguntas y respuestas. La poesía excita las mentes. Las preguntas y respuestas rebajan la poesía a prosa. ¿Acaso le preguntan a un cantante folk que explique sus canciones?
Como un campo de girasoles, el poema no debe ser explicado. Si un poema debe ser explicado, esto es el fracaso de la comunicación.
Un poeta no debe discutir el arte de la poesía o el proceso creativo. Es más que un secreto del oficio, mistificándose en sus misterios.
Lo que diga un poeta acerca de su trabajo es una defensa que no debería llevar a cabo.
¿Quieres ser un gran escritor o un gran académico, un poeta burgués o un poeta radical en llamas?
¿Puedes imaginar a Shelley asistiendo a un taller de escritura?
Sin embargo los talleres de poesía pueden desarrollar comunidades de amistad poética en el corazón de América, donde tantos pueden sentirse solos y perdidos pues no hallan espíritus afines.
Si tienes que enseñar poesía golpea la pizarra con la tiza de la luz. Ninguna idea, sólo en los sentidos. Nihil in intellectu quod non prius in sensu. Si aspiras a ser un gran poeta, relaciónate con poetas que piensen. Son difíciles de hallar.
La poesía del pensamiento se abstiene del éxtasis. Lee a los novelistas épicos, los poetas proféticos, los grandes contadores de historias, las grandes mentes.
Frecuenta las librerías. ¿Qué tienes en la mente? ¿Qué piensas hacer? Abrí la boca y deja de balbucear. No tengas la mente tan abierta, pues se te puede caer el cerebro. Transfórmate en una mente nueva y hazla más nueva aún. Barre lejos las telas de araña.
Cultiva la disidencia y el pensamiento crítico. El primer pensamiento puede ser el peor pensamiento.
Persigue la ballena blanca pero no le claves el arpón. En lugar de ello captura su canto. Otórgate permiso para realizar deslumbrantes vuelos de la imaginación en fantásticos planeos.
Tienes que ir más allá de las grandes expectativas y las más terribles profecías que todos albergamos.
Si aspiras a ser un gran poeta, sé la conciencia de la raza. Resiste mucho, obedece menos.
Desafía al capitalismo con su disfraz democrático.
Desafía todos los credos políticos, incluido el populismo revolucionario y el socialismo patotero.
Considera el sufismo, especialmente su éxtasis tántrico en el cual la poesía compuesta en la lengua es la guía hacia el corazón y también hacia el alma.
Glorifícate en el pesimismo del intelecto y en el optimismo de la voluntad. No soples burbujas de desesperanza. La poesía es semilla y pimpollo, no es una ramita. Fúmala para volarte. Genera alegría colectiva frente al rostro del desaliento colectivo. Libera secretamente todo ser que veas en una jaula. Libera a los pobres y enfurece a los déspotas. Haz sonar tu grito bárbaro sobre los techos del mundo. Grazna el gran graznido. Siembra tus poemas con la sal de la tierra. Defiende a los tontos y locos. Observa la eternidad en los ojos de los animales. Observa la eternidad, no una próxima noche, sino esta noche. Expresa lo inexpresable. No seas demasiado complejo para el hombre de la calle. Sé un ave de canto, no un papagayo.
Sé un canario en la mina de carbón. (Un canario muerto no es solamente un problema ornitológico.)
Sé también un gallo que despierta al mundo. Escribí poemas breves con la voz de los pájaros.
El canto de los pájaros no es producido por máquinas. Dale alas a los poemas para que vuelen hacia las copas de los árboles.
No complazcas, muy particularmente no complazcas al público, ni a los lectores, ni a los editores. No halagues a la Mente Media de América ni a la sociedad de consumo. Sé un poeta no un mercachifle. No desmerezcas a los académicos que sostienen que el poema debe contener integridad, armonía, radiaciones, verdad, belleza, bondad.
Hazte al mar en barcos, o trabaja cerca del agua, y rema en tu propio bote. ¿Por qué escuchar a los críticos que no han producido grandes obras? No produzcas poesía por metro. No escribas segundas versiones de las realidades virtuales. Sé un lobo en la majada de corderos del silencio. No patines en la cáscara de banana del nihilismo, incluso cuando escuches el rugido de la nada. Tienes que llenar el oscuro abismo que bosteza detrás de cada rostro, cada vida, cada nación. Haz un poema de cada una de tus experiencias y sobreponte a la miopía del momento actual. Atrapa instantes, cada segundo es una pulsación del corazón. Oculta tu celular y estate aquí y ahora. Busca lo permanente en lo evanescente, en lo que huye. Haz ondas permanentes, y no sólo en las cabezas de las mujeres, estilizadas en la peluquería. No juegues con tu bigote en sótanos desesperanzados escribiendo boberías incomprensibles. ¿Por qué vivir en las sombras? Hazte un lugar en el barco del sol. No permitas que digan que tu poesía es una mierda. No permitas que digan que tu poesía es para los pájaros.
Ríe a carcajadas de aquellos que dicen que tus poetas son unos inadaptados o terroristas potenciales y un peligro para el estado.
No permitas que digan que tu poesía es una neurosis de la cual muchos no se recuperan.
Ríe de aquellos que dicen que toda la poesía ha sido escrita por el espíritu santo y que tú eres solo un escritor fantasma.
Nunca, nunca creas que la poesía es irrelevante en las épocas oscuras. No permitas que digan que los poetas son parasiti. Ríe de aquellos que sostienen que la poesía es subvencionada por la Inseguridad Social.
No les creas cuando te dicen que nadie invierte una moneda en la poesía en el mercado de valores de nuestra cultura de los casinos.
No abras tu boca, salvo que tengas la urgencia del canto. Si no tienes nada que decir no lo digas. No sermonees de este modo. No digas No.
Búrlate de aquellos que dicen que vivís en el mundo de los sueños. Sueña tu propia realidad. Acampa en las riberas de la realidad.
Ríe de aquellos que te dicen “Escriba prosa, joven, escriba prosa”. Sal de tu ropero. Ahí adentro hay demasiada oscuridad. Ten el valor de ser un insurgente poético no violento, un antihéroe. Templa lo intemperante de tu voz con la compasión. En las viñas de la ira cosecha las uvas para hacer el vino nuevo. Recuerda que los hombres y las mujeres, seres sufrientes, viven el éxtasis y el dolor infinitamente.
Levanta las persianas, abrí tus cerradas ventanas, eleva el techo, retira las cerraduras de las puertas, pero no arrojes los tornillos a la basura.
No destruyas el mundo si no tienes algo mejor para reemplazarlo. Desafía a Némesis, la diosa vengativa, la diosa de la envidia. Comprométete con algo más allá de vos mismo. Demuestra tu pasión.
¿Si pudieras arrebatar la fama de las llamas, dónde estaría tu arco ardiente, dónde tus flechas del deseo, dónde tu incendiado ingenio?
Cuando el poeta se baja los pantalones, su “ars poetica” como sus nalgas deben ser evidentes, abriéndole el paso a las erecciones líricas. Las clases dirigentes comienzan las guerras, las clases bajas combaten en ellas. Los gobiernos mienten. La voz del gobierno no es la voz del pueblo. Habla. Actúa. El silencio es cómplice.
Se el tábano del estado, pero también su luciérnaga, su bicho de luz. Y si tienes dos piezas de pan, haz como hicieron los griegos, vendé una y con la moneda del reino compra girasoles. ¡Despiértate, el mundo está en llamas! Que tengas un buen día.
Inédito en castellano



Lawrence Ferlinghetti (Yonkers, Estados Unidos, 1919-San Francisco, Estados Unidos, 2021)


(Traducción de Esteban Moore,
para Prometeo, Bs. As., Diciembre, 2008)




sábado, 16 de mayo de 2009

EL MUNDO ES UN HERMOSO LUGAR


















El mundo es un hermoso lugar
para nacer
si no te importa que la felicidad
no siempre sea
tan divertida
si no te importa un toque del infierno
cada tanto
justo cuando todo está bien
porque incluso en el cielo
no cantan
todo el tiempo

El mundo es un hermoso lugar
para nacer
si no te importa que algunas personas mueran
todo el tiempo
o quizás sólo mueran de hambre
parte del tiempo
que no es ni la mitad de malo
si no te toca a vos

¡Oh! el mundo es un lugar hermoso
para nacer
si no te importan demasiado
algunas mentes anquilosadas
en los altos cargos
o una bomba o dos
cada tanto
sobre tu cara altiva
o cualquier otra canallada
en la medida en que nuestra Marca social
es víctima
con sus hombres distinguidos
y sus hombres extintos
y sus curas
y sus guardias

y sus diversas segregaciones
y las investigaciones del Congreso
y otras constipaciones
de las que nuestra estúpida carne
es heredera

Sí, el mundo es el mejor lugar de todos
por un montón de motivos como
hacer el tonto
hacer el enamorado
hacer el triste
y cantar canciones melancólicas y tener iluminaciones
y deambular
mirando todo
y oliendo las flores
y jugando a las estatuas
e incluso pensando
y besando a las personas y
haciendo bebés y usando pantalones
y agitando sombreros y
bailando
y yendo a nadar en los ríos
o a picnics
a mitad del verano
y, en general, sólo
‘pasándola bien’

pero después, justo en la mitad de esto
aparece el sonriente
funebrero.


Lawrence Ferlinghetti (Yonkers, Estados Unidos, 1919-San Francisco, Estados Unidos, 2021)

versión © silvia camerotto
(Tomado del blog de la Sibila)
The world is a beautiful place

The world is a beautiful place
to be born into
if you don't mind happiness
not always being
so very much fun
if you don't mind a touch of hell
now and then
just when everything is fine
because even in heaven
they don't sing
all the time

The world is a beautiful place
to be born into
if you don't mind some people dying
all the time
or maybe only starving
some of the time
which isn't half bad
if it isn't you

Oh the world is a beautiful place
to be born into
if you don't much mind
a few dead minds
in the higher places
or a bomb or two
now and then
in your upturned faces
or such other improprieties
as our Name Brand society
is prey to
with its men of distinction
and its men of extinction
and its priests
and other patrolmen

and its various segregations
and congressional investigations
and other constipations
that our fool flesh
is heir to

Yes the world is the best place of all
for a lot of such things as
making the fun scene
and making the love scene
and making the sad scene
and singing low songs and having inspirations
and walking around
looking at everything
and smelling flowers
and goosing statues
and even thinking
and kissing people and
making babies and wearing pants
and waving hats and
dancing
and going swimming in rivers
on picnics
in the middle of the summer
and just generally
'living it up'
Yes
but then right in the middle of it
comes the smiling
mortician.



IMAGEN: Untitled Drawing, pintura de Marcelo Pombo, intervenida.





sábado, 19 de julio de 2008

LA CALLE LARGA


















Esta larga calle
que es la calle del mundo
pasa a través del mundo
llena con toda la gente del mundo
para no mencionar todas las voces
de toda la gente
que alguna vez existió
Amantes y llorones
dormilones y vírgenes
vendedores de fideos y hombres-sandwich
lecheros y oradores
banqueros deshuesados
inquietas amas de casa
enfundadas en nylons snob
desiertos de hombres de publicidad
manadas de chicas de escuela secundaria
multitudes de colegiales
todos hablando y hablando
0 mirando por las ventanas para ver lo que pasa
en el mundo
donde todo pasa
tarde o temprano
si es que realmente pasa
Y la larga calle
que es la calle más larga del mundo
pero no es tan larga
como parece
pasa a través
de todas las ciudades y de todas las escenas
por todas las bocacalles
todos los boulevares
todas las esquinas
a través de luces rojas y de luces verdes
ciudades a la luz del sol
continentes en la lluvia
hambrientos Hong Kongs
Tuscalusas incultivables
Oaklands del alma
Dublins de la imaginación
Y la larga calle
rueda
como un enorme tren chu-chu
trepidando alrededor del mundo
con sus gritones pasajeros;
y bebés y canastas de picnics
y gatos y perros
todos ellos preguntándose
quién es
el de la cabina allí adelante
manejando el tren
si es que hay alguien
el tren que corre alrededor del mundo
como un mundo rodando
todos ellos preguntándose
que es lo que pasa
si es que pasa algo
y algunos de ellos se asoman
y miran hacia adelante
y tratan de ver al conductor
en su cabina de un solo ojo
tratan de verlo
de ver su cara
de agarrar su ojo
mientras se arremolinan en una curva
pero nunca lo consiguen
a pesar que de vez en cuando
parece que lo van a lograr
Y la calle continúa rodando
el tren continúa rugiendo
con sus ventanas alcanzando
las ventanas de todos los edificios
en todas las ciudades del mundo
rugiendo
a través de la luz del mundo
a través de la noche del mundo
con linternas en las esquinas
luces perdidas prendiéndose
multitudes en carnaval
circos de los bosques nocturnos
casas de putas y parlamentos
fuentes olvidadas
puertas de sótanos y puertas desencontradas
figuras a la luz de la lámpara
mientras el mundo continúa rodando
Pero ahora llegamos
a la parte solitaria de la calle
la parte de la calle
que atraviesa
la región solitaria del mundo
y éste no es el lugar
para que cambies de tren
Este no es lugar
para que hagas nada
Esta es la parte del mundo
donde no pasa nada
donde nadie hace nada
donde no hay nadie nadie
excepto tú
ni siquiera un espejo
para hacerte doble
ni un alma
excepto la tuya
tal vez
y aún eso
no está
tal vez
o no es la tuya
tal vez
porque ahora te llaman
muerto
has llegado a tu estación
D e s c i e n d e



Lawrence Ferlinghetti (Yonkers, Estados Unidos, 1919-San Francisco, Estados Unidos, 2021)

(Traducción de Marcelo Covian)


IMAGEN:  La calle más larga del mundo: Avenida Rivadavia, Buenos Aires,  cuenta con una longitud de 30 km y 26667 números.