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jueves, 19 de marzo de 2015

EL IGNORANTE





Cuanto más envejezco más crezco en ignorancia, 
cuanto más he vivido, menos poseo y menos reino. 
Todo lo que tengo es un espacio alternativamente 
nevado o brillante, pero nunca habitado. 
¿Dónde está el dador, el guía, el guardián? 
Permanezco en mi cuarto y de momento me callo 
(el silencio, como un sirviente, viene a poner un poco de
                                                [orden),
y espero a que las mentiras se aparten una a una: 
¿qué queda? ¿Qué le queda a quien muere 
que le impide morir? ¿Qué fuerza 
le hace hablar aún entre sus cuatro paredes? 
¿Podría saberlo yo, el ignorante, el inquieto? 
Pero en verdad lo oigo hablar, y su palabra, 
aunque difusa, penetra con el día:


"Como el fuego, el amor no establece su claridad
sino en el error y la belleza de los bosques en cenizas..."


Philippe Jaccottet


(Traducción: Rafael-José Díaz)

L'IGNORANT

Plus je vieillis et plus je croîs en ignorance, 
plus j'ai vécu, moins je possède et moins je règne. 
Tout ce que j'ai, c'est un espace tour à tour 
enneigé ou brillant, mais jamais habité. 
Où est le donateur, le guide, le gardien? 
Je me tiens dans ma chambre et d'abord je me tais 
(le silence entre en serviteur mettre un peu d'ordre), 
et j'attends qu'un à un les mensonges s'écartent: 
que reste-t-il ? que reste-t-il à ce mourant 
qui l'empêche si bien de mourir ? Quelle force 
le t'ait encor parler entre ses quatre murs? 
Pourrais-je le savoir, moi l'ignare et l'inquiet? 
Mais je l'entends vraiment qui parle, et sa parole 
pénètre avec le jour, encore que bien vague :


" Comme le feu, l'amour n'établit sa clarté
que sur la faute et la beauté des bois en cendres... "



Philippe Jaccottet (Moudon, 1925). Poeta suizo en lengua francesa. Después de cursar estudios de letras en Lausana, vivió durante algunos años en París como colaborador de la editorial Mermod. Casado en 1953 con la pintora Anne-Marie Aesler, se instaló en Grignan (Francia), donde vive desde entonces. En ese mismo año aparece su primer libro de poemas, L'Effraie et autres poèmes, (La lechuza y otros poemas, 1953), a los que han seguido: El ignorante (1956), Airs (1964), A la luz del invierno y Pensèes sous les nuages (Pensamientos bajo las nubes, 1983). En sus últimos libros, Cahier de verdure y Después de muchos años, combina la prosa y el verso. Destaca como crítico y como traductor (Hölderlin, Musil, Ungaretti, etc.). Está considerado uno de los poetas actuales más importantes en lengua francesa.

Biografía tomada parcialmente de el poder de la palabra.




martes, 17 de marzo de 2015

PLEGARIA ENTRE LA NOCHE Y EL DÍA




En la hora incierta en que, abundantes, los fantasmas 
se apiñan contra las ventanas, alterados 
por una indecisión entre el día y la sombra, 
y amenazan la claridad con sus murmullos,

un hombre reza: a su lado se extiende 
la guerrera bellísima, desarmada y desnuda; 
no muy lejos descansa el fruto de sus batallas, 
con el Tiempo apretado en sus manos como paja.

"Una plegaria dicha en el temor, difícil
de atender, sobre todo si nada ayuda desde fuera;
una plegaria en la agitación de las ciudades,
al final de la guerra, cuando afluyen los muertos:

para que el alba, con su tenaz ternura,
para que la entrada de la luz al filo de los montes,
igual que aleja la luna ligera, borre
mi propia fábula, y oculte mi nombre con su fuego." 



Philippe Jaccottet (Moudon, 1925)

(Traducción: Rafael-José Diaz)



PRIÈRE   ENTRE   LÀ NUIT ET   LE   JOUR

À l'heure vague où les fantômes en grand nombre 
se pressent contre les fenêtres, ameutés 
par une hésitation entre le jour et l'ombre 
et menaçant de leurs murmures la clarté,

un homme prie : à ses côtés est étendue
la très belle guerrière désarmée et nue ;
non loin repose l'héritier de leurs batailles,
il tient le Temps serré dans sa main comme paille.

"Une prière dite dans la crainte, difficile 
à exaucer, surtout .sans secours du dehors;
une prière dans l'ébranlement des villes, 
dans la fin de la guerre, dans l'afflux des morts:

pour que l'aurore, avec sa tendresse tenace, 
pour que rentrée de la lumière au ras des monts, 
comme elle éloigne la lune légère, efface 
ma propre fable, et de son feu voile mon nom."





IMAGEN: Danaë, Pintura de Gustav Klimt.




martes, 8 de septiembre de 2009

EL POETA TARDÍO


El poeta tardío escribe:

"Mi espíritu se deshilacha poco a poco.

Incluso la malva rosa y el pinzón me parecen lejanos
y lejanos cada vez con menor seguridad.

Llegaré incluso a solicitar
que me descarguen de este saco de luz:
¡gloria extravagante!"

¿Quién entre estas bellezas responderá?

¿No habrá alguien entre ustedes,
incluso sin decir nada, para venir en pos de él?

Vaya, como se dispersa, la manada de fuentes
que creímos haber conducido alguna vez por estas praderas...

He aquí que a partir de entonces
cualquier música de antaño se le sube a los ojos
convertida en gruesas lágrimas:

"Vuelven los alhelíes y las peonías,
la hierba y el mirlo también,
pero la que esperamos ¿dónde? ¿dónde las esperadas?
¿Acaso nunca más volveremos a tener sed?
¿Ya no habrá más cascadas
para que aprieten en sus manos la fresca cintura?

Cualquier música te aflige desde entonces
con el peso de las lágrimas."

El hombre sigue hablando,
y su rumor avanza como un arroyo de enero
con ese temblor de hojas cada vez que un pájaro
asustado huye gritando donde la lluvia cesa.

(de: Pensée sous les nuages)


Philippe Jaccottet (Suiza, Moudon, 1925)

(Traducción de Jorge Nájar)




miércoles, 21 de enero de 2009

TRAS LOS PASOS DE LA LUNA













Al asomarme esta noche a la ventana

vi que el mundo se había vuelto leve
y que ya no había obstáculos. Todo aquello
que por el día nos retiene parecía más bien
llevarme ahora de una apertura a otra
en el interior de una morada de agua, hacia algo
muy débil y muy luminoso como la hierba:
iba a entrar en la hierba sin ningún temor,
iba a dar gracias al frescor de la tierra,
tras los pasos de la luna dije sí y me fui...


Philippe Jaccottet (Suiza, Moudon, 1925)


(Traducción de Enrique Moreno Castillo)
SUR LES PAS DE LA LUNE

M'étant penché en cette nuit à la fenêtre,
je vis que le monde était devenu léger
et qu'il n'y avait plus d'obstacles. Tout ce qui
nous retient dans le jour semblait plutôt devoir
me porter maintenant d'une ouverture à l'autre
a l'intérieur d'une demeure d'eau vers quelque chose
de très faible et de très lumineux comme l'herbe:
j'allais entrer dans l'herbe sans aucune peur,
j'allais rendre grâce à la fraîcheur de la terre,
sur les pas de la lune je dis oui et je m'en fus...

DAMA ETRUSCA



Se la ve medio recostada

como para una comida
sobre el conjunto de sus propias cenizas.

Sujeta en la mano un abanico
que tiene la forma de una hoja.

Todo esto, desde hace siglos, inmóvil,
una urna de arcilla, color de rosa,
y una cosa más
que nos invita a un tierno respeto:

un cofrecillo, no muy pesado
ni muy sólido,
como veríamos una caja de ungüentos
en la efigie de una belleza viva
ante su tocador; y allí cerca, el espejo.

Ella fue todo el amor de un hombre
durante un tiempo, en Toscana, o durante una vida,
bajo el mismo sol que ilumina todavía nuestros pasos.


Pero el espejo ya no tiene nada que temer
de su aliento,
y el abanico en forma de hoja
ya no habrá de esconder ningún rubor de vergüenza.
Ella ha tenido que olvidar lo que era la brisa...


¡Pero qué cosa extraña, estas imágenes de mujeres muertas
que todavía despiertan una vaga especie de amor
en estas sombras en que nos hemos convertido!




Philippe Jaccottet (Suiza, Moudon, 1925)


(Traducción de Enrique Moreno Castillo)

DAME ÉTRUSQUE

On la découvre à demi couchée
comme pour un repas
sur le recueil de ses propres cendres.

Elle tient dans la main un éventail
qui a la forme d'une feuille.

Tout cela, depuis des siècles, immobile,
une urne en terre, rose,
et autre chose encore
qui nous invite à un tendre respect:

un coffret, même pas très lourd
ni très solide,
comme on verrait une boîte à onguents
à l'effigie d'une beauté vivante
sur sa toilette; et, non loin, son miroir.

Celle-ci fut tout l'amour d'un homme
une saison de Toscane, ou une vie,
sous le même soleil qui éclaire encore nos pas

Mais le miroir n'a plus rien à craindre
de son souffle,
et l'éventail en forme de feuille
n'aura plus à cacher aucune rougeur de honte.
Elle a, dû désapprendre ce qu'était la brise...

Que c'est étrange, néanmoins, ces images de mortes
qui éveillent encore une espèce vague d'amour
chez les ombres que nous sommes devenus!

jueves, 20 de noviembre de 2008

LA VOZ



¿Quién canta allí cuando toda voz se calla? ¿Quién canta

con esa voz sorda y pura un canto tan bello?
¿Será acaso fuera de la ciudad, en Robinson, en un
jardín cubierto de nieve? ¿O es ahí muy cerca,
alguien que no sabía que lo escuchaban?
No estemos impacientes por saberlo
ya que el día no está precedido
por el pájaro invisible. Pero hagamos simplemente
silencio. Una voz sube, y así como un viento de marzo
a las maderas ennegrecidas les da fuerza, nos llega
sin lágrimas, más bien sonriente frente a la muerte.
¿Quién cantaba allí cuando se extinguió nuestra lámpara?
Nadie lo sabe. Pero sólo puede oír el corazón
que no busca la posesión ni la victoria.



Philippe Jaccottet (Suiza, Moudon, 1925)


(Traducción de Jorge Fondebrider)
LA VOIX

Qui chante là quand toute voix se tait? Qui chante
avec cette voix sourde et pure un si beau chant?
Serait-ce hors de la ville, à Robinson, dans un
jardin couvert de neige? Ou est-ce là tout près
quelqu'un qui ne se doutait pas qu'on l'ecouât?
Ne soyons pas impatients de le savoir
puisque le jour n'est pas autrement précédé
par l'invisible oiseau. Mais faisons seulement
silence. Une voix monte, et comme un vent de mars
aux bois viellis porte leur force, elle nous vient
sans larmes, souriant plutôt devant la mort.
Qui chantait là quand notre lampe s'est éteinte?
Nul ne le sait. Mais seul peut entendre le coeur
qui ne cherche la possession ni la victoire.