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viernes, 26 de diciembre de 2014

AHORA, ALGO REAL





















PARA JEANNE HEBUTERNE, MUSA DE MODIGLIANI

El calvario de una musa es no poder ser por
y para ella, desborda y derrama la luna del cofre
en su cabeza, fugándose la luz acelerada
se encierra en otros poros
no cercar el misterio
                 es la multa por su belleza, 
no tener vellos secretos 
es la sanción 
            de las sirenas.

El calvario de una musa es prestar el cuerpo
a la divinidad del desquiciado, 
ser secuestrada por una nave extraterrestre,
forzada a dar las llaves de la piel del aire,
servir el corazón como aguardiente al borracho
y ofrendar la sangre 
como vino para otra tinta 
en otro lienzo, ser la esperanza del suicida,
la valentía para el deseo 
                      de caer a través del abismo.

El calvario de una musa es hacerse hada 
para los cursis insensibles poetas, 
Femme fatale para los viciosos de cortar 
sus ríos, sus venas, bella durmiente
para los irremediables por ego heroes,
ofrecer a besos la ternura a los sucios 
presos del escepticismo, a los tristes,
amigos del desasosiego entregarles
diente 
     a diente la sonrisa intacta
atesorada
en el fondo 
             del pecho.

El calvario de una musa es donar al mundo
los derechos de autor de su gracia, 
renunciar a la necesidad 
de ser animal, por veces isla virgen, 
inmunda, vulgar, parca,
gema en bruto, 
antiestética, humana.

El calvario de una musa
es serle fiel a quien por inspiración clama, 
el pegamento que inhala
aquel que busca lo belllo
                  por amputarle las alas
y hacer de la belleza utilidad, 
un sentido, una jaula.

Esperan las musas renunciar a la explotadora plaza
de ejecutivas de la fantasía,
esperan la cuenta regresiva a que se despidan 
los ojos que se fanatizan de su música, 
para volver solas 
a su liviana calavera.



AHORA, ALGO REAL

No frecuentes frases
sin corazón, por mímica,
no me digas que soy
tu loca ordinaria
de película moderna
con cabellera en llamas
que te despeina,
que vos ordenado
y yo poesía,
que yo poesía
solamente a la despedida.

No me creas impuesta
lunática alegoría
por plano
planeta profecía,
fantasma tu fantasía,
enamora la quimera,
pero sólo se pueden
amar, realidades.

Yo renuncié al papel,
porque fui, musa antes.



LAS BIBLIOTECAS TAMBIÉN SON CEMENTERIOS

En donde nos adelantamos a descansar poetas
para sueños cobardes y vanidosos
de atravesar la era.

Somos más que libros
más que décadas
de Las mil y una noches
La Divina Comedia
La Odisea
cualquiera.

Somos menos
que un puto sustantivo,
la muerte.


Alina Kummerfeldt



Alina Kummerfeldt nació en la ciudad de Guatemala en el año 1989.Tiene estudios en Ciencias de la Comunicación y Escritura Narrativa. Publicó su primer libro de poesía Carta Cero en el año 2011, ilustrado con los dibujos de la artista Milagro Quiroa. En el año 2013 publicó Trotamundos de Cuerpos, ilustrado con la fotografía de José RodriguezPalomo. Su propuesta ha aparecido en algunas revistas impresas y digitales. Ha realizado lecturas poéticas y participado en conversatorios de poesía en Guatemala, Ecuador y en Buenos Aires, Argentina, en donde actualmente reside. Para conocer más de la autora: 
http://alinakummerfeldt.wix.com/alinakummerfeldt.




lunes, 4 de octubre de 2010

INTROITO






´







Sobre qué tierra levantaré un alero
si es azufre lo que pisan mis pies
y abismo empedrado lo que hay a la vista
y humareda lo que traen los presagios al viento

Sobre qué tierra levantaré un alero
si la pólvora quema los dedos plenos de ansia
y la bota tiene la ecuación del zopilote acechador

Sobre qué tierra levantaré un alero
si la mujer arde en la viudez precoz
y su sonrisa es sólo un eco del pasado


González Davison


Fernando González Davison es un escritor y diplomático guatemalteco con varios premios en su haber recibidos en su tierra natal. Ha publicado varias novelas, entre ellas "Oscura transparencia", "Matusalén el heterodoxo" y "La montaña infinita". El libro de poemas "Oscilación al Sur", editado en Perú, incorpora cuatro de sus obras. El poema publicado forma parte de esa publicación y fue extractado de la Revista Ñ, del 7.11.09.


viernes, 4 de diciembre de 2009

Solo está el hombre





















Solo está el hombre.
Solo y desnudo como al nacer.
Solo en la vida y en la muerte solo,
y solo en el amor,
con su sueño, su sombra y su deseo
-ángeles inclementes-
anegado de soledad y de alegría.
¡De alegría! desnuda soledad,
como la del dolor y del misterio.
Cuando el tiempo es tan puro que inmóvil se ha callado
en el fondo del alma,
para que no lo empañe ni el suspiro de un ángel;
cuando su transparencia ilumina la muerte
y lúcida sonríe con su tierna aspereza;
cuando nada ni nadie nos retiene ni sacia
y es la vida voluntario olvido,
desmayada insolencia,
tu pasión me congrega, soledad,
pasión de desahuciado, pasión de siempre viudo,
oh diosa de piedad humana,
oh mi siempre virgen joven madre,
y con la sangre ciega del silencio
maduramos el fruto de la flor del sueño,
siempre viva.
Solo está el hombre,
con su sueño, su sombra y su deseo.
Llega a ti, soledad,
dulcemente herido por la esperanza,
buscando el polvo de oro de tus mares más jóvenes,
consuelo a su abandono,
refugio a la ignorancia de su alma.
La piedra tiene compañía,
pero el hombre busca su patria.
La flor del sueño, siempreviva.
¡Siempre viva!
Y no hay fruto ni tierra prometida.



Luis Cardoza y Aragon

(Selección y Biografía: Marisa Negri)



Luis Cardoza y Aragón nació en Antigua Guatemala en 1901. Poeta, ensayista, narrador, crítico de arte y diplomático, desarrolló su obra artística principalmente en México. Sin duda, uno de los poetas guatemaltecos más importantes del sigloXX. Siendo bastante joven salió de viaje hacia Francia donde estudió medicina por dos años. En París ahonda sus conocimientos sobre las antiguas culturas precolombinas; conoció al profesor Georges Raynaud y tradujo con entusiasmo el “Rabinal Achí”. Allí publicó su primer libro de poesía, Luna park (1923). En 1927 viajó a Marruecos y escribió allí Fez, ciudad santa de los árabes, crónicas que fueran publicadas en Cuba por primera vez. La revista mexicana Nexos las publicó en México hacia 1992. Su producción artística no se detiene en 1936-44. En esos años colabora con Fernando Benítez en el suplemento cultural de El Nacional. De 1932 a 1944 trabaja con Xavier Villaurrutia en el catálogo de la pintura europea de la Escuela Nacional de Artes Plásticas. En 1944 regresa a Guatemala a trabajar con el movimiento revolucionario que había derrocado a Jorge Ubico, y desde entonces demostró un compromiso inquebrantable con la democracia guatemalteca y una actitud política intachable frente a las dictaduras. Su obra, Guatemala, las líneas de su mano, recoge pormenorizadamente esa gesta. En Guatemala varias entidades culturales le confirieron varios honores en ausencia. En 1970 fue honrado por la Facultad de Humanidades de la Universidad de San Carlos con el grado de Emeritisimun. En 1978, la Asociación de Periodistas de Guatemala le confirió el galardón Quetzal de Jade, ese mismo año, el Consejo Nacional para la protección de Antigua Guatemala, le otorgó la orden de Diego de Porres, y en julio de 1979, el gobierno de México le otorgó la condecoración del Aguila Azteca, máxima condecoración que se otorga a un extranjero. En 1992 la Universidad de San Carlos le otorgó el doctorado Honoris Causa, y ese mismo año recibió el Premio Mazatlán de Literatura por su libro: Miguel Angel Asturias casi novela. Fue un importante crítico de la cultura mexicana, especialmente sobre el muralismo. Murió en México en 1992.



Yo canto porque no puedo eludir la muerte



Yo canto porque no puedo eludir la muerte,

porque le tengo miedo, porque el dolor me mata.
La quiero ya como se quiere el amor mismo.
Su terror necesito, su hueso mondo y su misterio.
Lleno del fervor de la manzana y su corrosiva fragancia,
lujurioso como un hombre que sólo una idea tiene,
angustiadamente carnal con la misma muerte devorante,
yo me consumo aullando la traición de los dioses.
Soledad mía, oh muerte del amor, oh amor de la muerte,
que nunca hay vida, nunca, ¡nunca! sino sólo agonía.
En mis manos de fango gime una paloma resplandeciente
porque el amor y el sueño son las alas de la vida.
Me duele el aire... Me oprimen tus manos absolutas,
rojas de besos y relámpagos, de nubes y escorpiones.
Soledad de soledades, yo sé que si es triste todo olvido,
más triste es aún todo recuerdo, y más triste aún toda esperanza.
Porque el amor y la muerte son las alas de mi vida,
que es como un ángel expulsado perpetuamente.


Luis Cardoza y Aragón (Guatemala, 1901 – México, 1992)

(Selección: Marisa Negri)