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lunes, 15 de julio de 2024

HAY PALABRAS

 


Ayúdame
 

Ayúdame a no arrastrar el pasado,
a vaciar mi equipaje en este ligero
peregrinaje.

Enséñame que la vida no es
sólo blanco y negro y que
el cielo no siempre
está gris. 

Ayúdame a quitar la venda que
cubre mis ojos y que no me deja
percibir la belleza de la
naturaleza.

Enséñame a no sentirme inferior ni superior,
sólo pretendo ser una más formando
parte de este universo.

Ayúdame a ver el camino de la verdad
a creer en mi destino y a tener:
paz, fuerza
 y alegría.



Hay palabras
 

Hay palabras dulces que no
empalagan a nadie.

Hay palabras amargas que
envenenan a todos.

Hay palabras coherentes que van
con la verdad por delante.

Hay palabras mortíferas cargadas
con balas que siempre dan a la diana.

Hay palabras hermosas que te
hacen sentir como una princesa
en el jardín de las rosas.

Hay palabras crueles que pinchan tus entrañas
 como espinas y te dejan llagas
 que paralizan tus emociones.

Hay palabras valientes que
 alimentan tu coraje.

Hay palabras cobardes que
 hacen aflorar tus fobias.

Hay palabras fieles como la sangre que
acude a la herida antes de ser llamada.

Hay palabras traicioneras que te clavan
por la espalda sin dejar rastro
y hunden tus ilusiones.

Hay palabras sabias y agradables que
calman el alma y son el elixir que sana
 la conciencia.

Hay palabras vacías y sin sentido que no son más que
palabrerías que vuelan con el viento.

Hay silencios y gestos que por si solos,
hablan más que las palabras.

Hay palabras sagradas que marcan
los límites infranqueables entre
lo tocable y lo intocable.

(De la página del Festival 
Internacional de poesía 
de Medellín)
Fátima Galia


Fátima Galia nació en Sahara Occidental en 1972. Es poeta y periodista. Autora del único diccionario Hasanía-euskera-castellano. A los 10 años fue a Cuba a estudiar junto con otros niños saharauis. Realizó cursos de Periodismo en la Universidad de Oriente, en Santiago de Cuba. Posteriormente continuó sus estudios periodísticos en Bilbao hasta graduarse y más tarde obtuvo el Máster de Cooperación Internacional al Desarrollo. Su poesía ha sido su forma de denunciar las injusticias sociales, políticas y económicas que afectan a su pueblo natal. Ha publicado los libros de poemas: Lágrimas de un pueblo herido, 2008; Poemas saharauis para crecer. Nada es eterno -Antología poética 1989-2009-, 2009, Cultura oral de los nómadas (Selección de cuentos, poemas, refranes, proverbios y adivinanzas), y el libro La henna y sus maravillas, 2001, en el que refleja las distintas utilidades de la henna en la sociedad saharaui. Actualmente reside en el País Vasco.




viernes, 28 de junio de 2024

MATO A LA POETA EN MÍ


Mato a la poeta en mí
Mato a la poeta en mí,
De una forma catastrófica
Pero no súbita o injustificada,
No,
No me refiero a la entrópica oscuridad de ser poeta,
Que surge de una naturaleza sensible para sentir cada vida,
como absorbiendo un océano de un solo respiro,
De algún modo un estado bastante delicado del corazón
Porque al final,
Sin importar lo que pase, el suspiro está por encontrar un antídoto
para celebrar el calvario de estar vivos.

Pero la mía es indiferente.

Mato a la poeta en mí más bien en el proceso,
En el proceso
Donde el corazón sufre de demasiada razón,
Mientras la mente, del recuerdo del corazón,
En una búsqueda de establecerse o conquistar
Y muchos intentos de por medio,
Ninguno festivo.

En el proceso de acostumbrarse
a sentir menos y pensar más
En una ambición de evolucionar
aprender
dominar
desprenderse del recuerdo,
desprenderse de la emoción,
desprenderse del tiempo,
Todos consecuencias de la mente,
Mato a la poeta en mí.

Pero, ¿qué es una poeta…
…sin un profundo apego, o la vulnerabilidad de sentir de todos modos?
¿Y de qué sirve la mente de un poeta, si no es el corazón de todos modos?



Sueño con morir

Sueño con morir
Y despertar en una tierra inesperada
Donde los días pasaron
Con pájaros volando,
Noches tiernas y mañanas
Surreales
Entre ríos majestuosos y aguas fugaces
En la serenidad de las colinas
En granjas baldías y trigales

Sueño con morir

Y despertar en el corazón de los niños
Y albergar su aura de inocencia
La inocencia que despierta los ojos apagados de la edad
Y su risa
La risa que te hace preguntarte si crecían rosas entre sus labios 
¡Ups!

Sueño con morir
Tan ferviente
Y desesperanzadamente
Como una mujer en sus cincuentas,
¿A quién le asusta más un nuevo comienzo que un final?
¿Quién está más acostumbrado al tic-tac de las horas,
a las cosas por venir y a lo que es obvio
Como la vejez y la muerte?
Pero la maravilla aún está para los ocultos
Para los olvidados,
Canciones de verano y oraciones de domingo 

Sueño con morir
Y despertar en un universo paralelo
Y leer a Rilke
Y escribir
Y cantar, pero sin palabras
Y trocar poesía por silencio.


(De la revista Prometeo-
Festival Internacional de
la poesía de Medellín)
Etenat Awol (Etiopía, 1996)

(Traducción de Carlos Flórez)

Etenat Awol. Es una escritora bilingüe emergente, nace y se cría en Kutaber, Wollo, Etiopía. Se formó como periodista y trabajó en la academia, en desarrollo de contenido y consultoría.


 

domingo, 4 de enero de 2009

PLEGARIA A LAS MÁSCARAS




¡Máscaras! ¡Oh máscaras!
Máscara negra, máscara roja, máscaras blanquinegras
Máscaras de todo horizonte de donde sopla el Espíritu
Os saludo en el silencio.
Y no a ti el último, Antepasado de cabeza de León.
Guardáis este lugar prohibido a toda sonrisa de mujer, a toda
sonrisa que se marchita
Destiláis ese aire de eternidad en el que respiro el aliento
de
mis Padres.
Máscaras de rostros sin máscara, despojados de todo hoyuelo
y de toda arruga
Que habéis compuesto este retrato, este rostro mío inclinado

sobre el altar de blanco papel
A vuestra imagen, escuchadme!
Ya se muere el África de los imperios —es la agonía de una

princesa deplorable
Y también Europa a la que nos une el cordón umbilical.
Fijad vuestros ojos inmutables en vuestros hijos dominados
Que dan su vida como el pobre su última ropa.
Que respondamos con nuestra presencia al renacer del mundo
Como es necesaria la levadura a la harina blanca.
¿Pues quién enseñaría el ritmo de las máquinas y de los cañones

al mundo desaparecido?
¿Quién daría el grito de alegría para despertar a muertos y a
huérfanos al amanecer?
Decid ¿Quién devolvería el recuerdo de la vida al hombre de

esperanzas rotas?
Nos llaman los hombres del algodón del café del aceite
Nos llaman los hombres de la muerte.
Somos los hombres de la danza, cuyos pies recobran fuerza

al golpear el duro suelo.



L.S. Senghor

(Versión de J.J.Arnedo)

PRIÈRE AUX MASQUES

Masques! O Masques!

Masque noir masque rouge, vous masques blanc-et-noir
Masques aux quatre points d'où souffle l'Esprit
Je vous salue dans le silence!
Et pas toi le dernier, Ancêtre a tête de lion.
Vous gardez ce lieu forclos à tout rire de femme, à tout
sourire qui se fane
Vous distillez cet air d'éternité où je respire l'air de mes

Pères.
Masques aux visages sans masque, dépouillés de toute fossette

comme de toute ride
Qui avez composé ce portrait, ce visage mien penché sur

l'autel de papier blanc
A votre image, écoutez-moi!

Voici que meurt l'Afrique des empires — c'est l'agonie d'une
princesse pitoyable

Et aussi l'Europe à qui nous sommes liés par le nombril.
Fixez vos yéux immuables sur vos enfants que l'on commande
Qui donnent leur vie comme le pauvre son dernier vêtement.
Que nous répondions présents à la renaissance du Monde
Ainsi le levain qui est nécessaire à la farine blanche.
Car qui apprendrait le rythme au monde défunt des machines

et des canons?
Qui pousserait le cri de joie pour réveiller morts et orphelins
à I'aurore?
Dites, qui rendrait la mémoire de vie à l'homme aux espoirs

éventrés?
lis nous disent les hommes du cotón du café de l'huile
Ils nous disent les hommes de la mort.
Nous sommes les hommes de la danse, dont les pieds reprennent

vigueur en frappant le sol dur.






Léopold Sedar Senghor, Poeta, intelectual y primer presidente de Senegal (1960-1980). Nació en Joal, África Occidental Francesa (actual Senegal) y estudió en la Universidad de París (Francia). En 1935 ejerció como profesor en una escuela de la ciudad francesa de Tours. Durante la II Guerra Mundial sirvió en el Ejército francés y fue capturado por los alemanes, que le tuvieron prisionero desde 1940 hasta 1943. Tras ser liberado continuó ejerciendo la docencia, pero pronto empezó a dedicarse a la política. Una vez elegido en 1946 consejero general de Senegal, luchó por la independencia del país. De 1946 a 1958 fue diputado socialista por Senegal en la Asamblea Nacional francesa. Cuando su país alcanzó la independencia en 1959, fue elegido presidente de la República. Permaneció en el cargo hasta su retiro, a finales de 1980, tras haber sido reelegido en 1968, 1973 y 1978 de forma ininterrumpida. Permaneció siempre en las filas del mismo grupo político (aunque éste cambiara varias veces de denominación: Bloque Democrático Senegalés, Bloque Popular Senegalés, Unión Progresista Senegalesa), que en 1977 se convirtió en el Partido Socialista Senegalés. Senghor está considerado como el máximo exponente intelectual de África. Publicó libros de poesía y artículos sobre literatura y política. Junto con los escritores Aimé Césaire y Léon Damas, formuló el concepto de 'negritud', que puede ser definido como el conjunto de valores culturales del África Negra, enfrentados a la política francesa de asimilación, con su inherente asunción de la superioridad cultural europea. Su primer volumen de poesía, Cantos de sombra, fue publicado en París en 1945 con gran éxito de crítica. Entre otras obras destacan Hostias negras (1948), Etiópicas (1956), Sobre el socialismo africano (1964), Negritud y humanismo (1975), una reafirmación de los valores de la cultura tradicional africana, Elegías mayores (1979), un volumen autobiográfico, y La poesía de la acción (1980). En 1984 fue admitido en la Academia Francesa, siendo la primera persona de raza negra en ingresar en tal institución.




TÚ DICES




















Tú dices los meses los días las horas transcurridas en senderos

perdidos, el instante.
Sobre la pendiente de la edad, yo digo ahora nuestras
horas fructíferas, y cien veces más.
Nuestras horas que conformaban las semanas, creando
las imágenes rítmicas.
Nuestros labios aprendían una lengua extranjera,
nuestros dientes nuestras lenguas,
Nuestros labios, la saliva que madura el amor.


Tú partirás hacia tu país, mis Indias maravillosas
-no sé si el Oriente
O el Occidente -hacia las playas de oro blanco y de frescura.
Nuestra única hora transcurrida, la viviremos
eternamente, y el instante en su éxtasis.
Nosotros futuro del mundo, abrazados de pie sobre la proa
Como luna y sol, para rehacer el mundo.



L.S. Senghor (África; Senegal, 1960-1980)

(Traducción de Mario Corcuera Ibánez)


IMAGEN: La modelo Zoe Zaldana.




sábado, 3 de enero de 2009

METAMORFOSIS




















Preguntas para la esposa de un poeta



¿Se levanta él en la mañana

con un ditirambo en su mano?

¿Se desconecta -simplemente se disuelve a negro-
en medio de una conversación?

¿Tienes que tocarlo ocasionalmente
para asegurarte de que aún está a tu lado?

¿Acaso camina dormido?

¿A veces sale apurado del baño, escurriendo jabón,
para tomar una pluma y atrapar un pensamiento efímero?

¿Habla consigo mismo y/o cabecea discutiendo
con algún espíritu invisible?

¿Alterna momentos de exaltación jubilosa
con períodos de cavilaciones mudas?

¿Acaso a veces se irrita como una serpiente de cascabel?

¿Saborea la elección de los vinos
y come, cuando es necesario, como un lobo?

¿Hace el amor como un huracán
y luego se recoge como un niño entre tus pechos?

¿Amasa palabras en el pan del desayuno
y destila álamo* en vino para el invitado a cenar?

¿Persigue el aroma de bellezas suculentas?

¿Se enoja con los rastros
del emperador en la selva de la ciudad?

¿Acaso alguna vez se siente como si
transformara su pluma en un revólver?

¿Sabe cómo separar la ira de la visión
el destino de la destinación?

¿Sabe acaso cómo soñar?


* Canción episódica de varios tonos de Ekiti - Yoruba

Niyi Osundare




Niyi Osundare nació en Ikere-Ekiti, Estado Ondo, Nigeria, en 1947. Es poeta, performer ligado a la tradición de poesía oral africana, profesor, y colaborador habitual de algunos diarios. Algunos de sus libros de poemas son: Canciones de la plaza de mercado (1983); y El ojo de la tierra (1986). En su trabajo refleja un gran sentido del humor y un impulso satírico.