Mostrando entradas con la etiqueta Tomás Harris. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tomás Harris. Mostrar todas las entradas

viernes, 26 de diciembre de 2008

EL DESAFÍO (BERGMAN)



















¿Quién eres tú?

Soy la Muerte.
¿Vienes por mí?
Hace ya mucho tiempo que navego en tus barcos
y camino a tu lado.
Lo sé. He oído abejas.
Podrían ser moscas.
Lo mismo da.
Estás listo.
Yo sí. Pero mi cuerpo teme.
Es lógico. El cuerpo siempre teme.
No es para menos:
mira los empalados,
mira los crucificados,
mira los desollados,
mira esos neonatos revolviéndose en sus placentas
en esas bolsas de nylon negras,
mira esas putas tajeadas,
mira toda la carne chamuscada y el humo aventado
aún perfumando la costa...
Eso no me importa. Yo no concedo plazos.
¿Tú juegas ajedrez, no es cierto?
¿Qué te hace suponer tamaña huevada?
Lo he visto en los cuadros y lo he oído en infinidad
de canciones y leyendas.
Eso era antes,
cuando había cuadros y canciones y leyendas.
¿Qué juegas ahora?
Juegos de Guerra.



Tomás Harris



Tomás Harris (La Serena, 1956): Se tituló como profesor de español en la Universidad de Concepción. Posteriormente realizó estudios de Magíster en Literaturas Hispánicas en la misma casa de estudios. Actualmente se desempeña como Investigador en el Archivo del Escritor de la Biblioteca Nacional de Chile. Ha publicado, entre otros libros, Zonas de peligro (1985), Diario de Navegación (1986), Cipango (1992), Los 7 náufragos (1995), Crónicas maravillosas (1997), Itaca (2001) y Encuentros con hombres oscuros (2001) Ha recibido los siguientes premios: Premio Municipal de Santiago, mención poesía, por Cipango en 1993; Premio del Consejo Nacional del libro y a lectura a la mejor obra inédita, mención poesía por Los 7 náufragos en 1993; Premio Pablo Neruda, en 1995; y el Premio Casa de las Américas de La Habana, Cuba en 1996 por Crónicas Maravillosas. Ha sido traducido al inglés y al sueco.





POIESIS DE LA VIDA MEJOR



Yugo Bar muy adentro

las mariposas nocturnas negras
terminaron por enloquecer
no le hicieron daño a nadie
se congregaron en sí mismas tribales
y fueron a darse contra los tubos llenos
de polvo de oro que alumbraban los pasillos
buscamos una vida mejor dijeron
Aurelia se fue de ellas
se ornó se asexuó y se fue con las mariposas
nocturnas negras
una vida mejor
gritaba después de tanto ron con cacao
estaba pálida como siempre después de tanto ron
con cacao
en Cipango bañábamos yeguas con ron con cacao
era en un sueño al borde del alba cuando ocurría
todo esto
estábamos varados
¿Qué tenía yo en la cabeza?
algunos detalles sin importancia
un charco de petróleo
bolsas negras
polvo de oro

todo esto transcurría después del deseo
en Cipango
Yugo Bar muy adentro
las mariposas nocturnas negras terminaron por

enloquecer
no querían dañar a nadie
pero arrastraron a muchos
una vida mejor
soñaban por lo bajo
en estos amaneceres de la Edad de Hierro
aunque hablemos de la felicidad
¿Y después de todo esto?
Desembocamos en un túnel dorado como
alcantarilla
muy fulgurante
al final vimos una perra
no podía pararse
era una perra amarilla
se pasaba la lengua por las mataduras
el miedo anidaba
en los ojos del animal.




Tomás Harris (Chile; La Serena, 1956)