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lunes, 13 de julio de 2009

NO QUIERO


















Todos sus instrumentos tienen nombres extravagantes
y difíciles, pero veo con cierta claridad
y , en el fondo, sé que sólo son
metros y tizas con los cuales miden
y marcan -miden y marcan
incansablemente-.
En los labios disponen alfileres como costurera:
me los apuntan al alma
y dicen: "Aquí haremos un buen dobladillo.
Después estarás mucho mejor".
No quiero que me corten un pedazo del alma!
Si no soy buena para entrar en su mundo,
está bien, igual no quiero entrar.
Soy un poeta, una mariposa, un ser
delicado, con dos alas.
Si las arrancan, me retorceré en la tierra,
pero no por eso me convertiré
en una hormiga alegre y obediente.



Margherita Guidacci


(Versión de M.L.)
NON VOGLIO


Tutti i vostri strumenti hanno nomi bizzarri
e difficili, ma io vedo chiaro
e so che in fondo sono solamente
metri e gessetti con cui misurate
e segnate - segnate e misurate
senza stancarvi.
Sfilate spilli di tra le labbra, come una sarta:
me li appuntate sull'anima
e dite: "Qui faremo un bell'orlo.
Dopo starai tanto meglio."
Io non voglio che mi tagliate un pezzo d'anima!
Se ne ho troppa per entrare nel vostro mondo,
ebbene, non voglio entrarci.
Sono un poeta: una farfalla, un essere
delicato, con le ali.
Se le strappate, mi torcerò sulla terra,
ma non per questo potrò diventare
una lieta e disciplinata formica.



Margherita Guidacci. Poeta italiana (Florencia, 1921-Roma, 1992). Estudió literatura italiana en la Universidad de Florencia y fue profesora de la Universidad de Macerata. Entre sus numerosos poemarios cabe citar La arena y el ángel (1946), Neurosuite (1970), El vacío y las formas (1977) y El altar de Issenheim (1980). Es autora también de ensayos (Ensayos sobre algunos poetas y narradores estadounidenses, 1978) y ha realizado traducciones de E. Dickinson y de E. Bishop.


sábado, 31 de enero de 2009

PRIMER OTOÑO DE ELISA

























Qué decirte, amor mío, qué decirte?

¿Que las uvas fueron vendimiadas
y todo jugo disuelto en dulzura?
¿Que telarañas de niebla
han estriado la tierra? En el bosque
todas las bayas han caído ya,
y queda la madera oscura y lúcida
y corre el año a su desembocadura
sobre las venas de las últimas hojas.
¿Qué decirte, amor mío, qué decirte?
Las palabras tienen un sentido
sólo si las nutre la memoria.
Pero tú no tienes recuerdo de estaciones,
mucho menos recuerdo de recuerdos:
eres nueva, eres fresca, intacta del ocaso
que apena la mirada de tu madre
mientras mira serena
este primer otoño tuyo.




Margherita Guidacci (Italia, Florencia, 1921- Roma, 1992)

(Traducción de Horacio Armani)

Primo autunno di Elisa

Che dirti, amore mio, che dirti?
Che l’uva è vendemmiata
ed ogni succo disfatto in dolcezza?
Che ragnatele di nebbia
hanno striato la terra? Nel bosco
tutte le bacche sono ormai cadute,
rimane il legno bruno e lucido
e l’anno corre alla sua foce
lungo le vene dell’ultima foglia.

Che dirti, amore mio, che dirti?
Le parole hanno un senso
soltanto se le nutre la memoria.
Ma tu non hai ricordo di stagioni,
tanto meno ricordo di ricordi:
sei nuova e fresca, intatta dal declino
che rattrista lo sguardo di tua madre
mentre fissi serena
questo tuo primo autunno.



IMAGEN
: Madre e hija, pintura de Gustav Klimt.