LOVE ME TENDER
Lo que hasta este momento fue una flor
comienza a ser una cereza. Lo que hasta ahora
fue la palabra cereza, cae de la página y se convierte
en un fruto que rueda y se detiene
en los labios de los amantes. En secreto
lo muerden. En silencio arrasan los relojes
hasta la próxima estación.
TODAVÍA
Todavía está por responder una pregunta
hecha dos décadas atrás, que lo dejó
paralizado.
Con un poco de suerte, en quince años más
podrá explicar lo que le ocurre
esta misma noche.
DICE BERGER
El tiempo no es
un flujo continuo sino
una secuencia irre-
gular de compases. Oír
con aten-
ción al silencio
tiene, entre un compás y otro,
un efecto
adelgazante y por eso
casi todos los bateristas son flacos.
Compases de una
moneda, voces, ale-
teos, frena-
das, lo que sea
que suene. Y no la esfera
que simula el fluir continuado
mientras el tiempo escapa
entre objetos y elude
cuerpos consumidos, flacos,
a mitad de camino
por el deseo de
captar lo que el silencio
parece no
decir.
Horacio Fiebelkorn


