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domingo, 16 de octubre de 2016

PÁJARO EN EL PALO

























LOVE ME TENDER


Lo que hasta este momento fue una flor
comienza a ser una cereza. Lo que hasta ahora
fue la palabra cereza, cae de la página y se convierte
en un fruto que rueda y se detiene
en los labios de los amantes. En secreto
lo muerden. En silencio arrasan los relojes
hasta la próxima estación. 



TODAVÍA

Todavía está por responder una pregunta
hecha dos décadas atrás, que lo dejó
paralizado.
Con un poco de suerte, en quince años más
podrá explicar lo que le ocurre
esta misma noche.



DICE BERGER


El tiempo no es
un flujo continuo sino
una secuencia irre-

gular de compases. Oír
con aten-
ción al silencio

tiene, entre un compás y otro, 
un efecto
adelgazante y por eso

casi todos los bateristas son flacos.
Compases de una 
moneda, voces, ale-

teos, frena-
das, lo que sea
que suene. Y no la esfera

que simula el  fluir continuado
mientras el tiempo escapa 
entre objetos y elude

cuerpos consumidos, flacos,
a mitad de camino
por el deseo de

captar lo que el silencio
parece no
decir.




Horacio Fiebelkorn







Horacio Fiebelkorn. Poeta argentino. Nació en la ciudad de La Plata, en 1958, vive actualmente en Buenos Aires. Fue parte del grupo editor del tabloide de poesía “La novia de Tyson” a fines de los 90. Condujo los programas radiales “El cazador americano” y “La hora de los magos”, por radio Universidad de La Plata. Fue colaborador de la revista Humor Registrado en los años 80. Integró las antologías “36 poetas” (La Plata, editorial La Comuna, 1998), “Poesía erótica argentina” (2002, Buenos Aires) y “Naranjos de fascinante música” (Poesía amorosa de La Plata, 2003). Publicó: “Caballo en la catedral” (Ediciones El Broche, La Plata, 1999), “Zona muerta” (La Bohemia, 2004). "Elegías" (2008), "Tolosa" (2010), "Sobre o tempo que se perde em buscar o tempo perdido" (2011, Sao Paulo) ; Pájaro en el palo" (antología personal,Civiles Iletrados, 2012) y "El sueño de las antenas" (Vox, 2013)- Fue co-editor del tabloide de poesía “La Novia de Tyson”.  Administró y abandonó el blog clubsilencio49.blogspot.com.






jueves, 19 de diciembre de 2013

EL SUEÑO DE LAS ANTENAS



HOTEL ROOM

Mi padre esperaba en el cuarto del hotel.
Yo me demoraba en una disquería de la esquina.
Era verano en nuestras vacaciones de hombres solos.

Cuando subí a la habitación, el viejo me dijo:
“Acaban de robarme, nos quedamos sin nada”.

Supe que no era verdad, porque mi padre
está muerto, y lo veía joven y flaco,
demasiado parecido a mí.

Así nos despedimos. En un sueño,
en un cuarto de hotel desconocido
demasiado parecido a mí.



BLUES DE LA CANILLA QUE GOTEA


Esto no es un tajo en el aire
ni un cuchillo que vuelve a la mano
que lo arroja. Esto no es un paquete
de frases, no es el blues de Santa Fe
y tampoco el de la lápida. Esto es una
canilla que gotea, los cueritos no aguantan
todos los plomeros se fueron, los dedos
estallan de tanto apretar el metal
de esa canilla que gotea y gotea.
No tengo la llave para hacer bajar
el sueño, sigue su lenta perforación
de la mente, y además afuera llueve,
y encima está oscuro porque todo
se apagó y quedó negro. La ceguera
me puede, tengo que oler el rastro
para volver, pero sólo hay olor a
cabeza quemada, a papeles muertos
que se pudren con el agua marrón
que babea de la canilla. Voy a perder
los ojos en la espera del amanecer,
se me van a caer por ahí, tal vez los
patee por accidente, y mientras tanto
debería afinar el oído para escuchar
algo distinto del goteo, percibir  el canto
de un mosquito que recita alejandrinos,
las amenazas de una gata que destroza
las almohadas. Tendré la quinta caída
en el curso de la noche, y ahí voy a quedar,
nadie va a escuchar si digo algo, porque
el goteo gobierna el óxido de la oscuridad
en el verano, y aquí me quedo, a la pesca
de un túnel en el aire caliente.



DOS VERSIONES DE UN HOMBRE QUE FUMA

I
Un hombre fuma en la oscuridad.
Sólo un farol callejero lo ilumina. A lo lejos
un tren se deja oír.
Sólo fuma, no mira atrás ni adelante
ni al costado. Fuma y nada más.
Es un hombre que fuma en la oscuridad,
acompañado de un farol que tal vez se apague
y el ruido de un tren que se aleja.

II
Un hombre desnudo fuma en la oscuridad.
Sentado en su cama, pierde los ojos
en una luz vaga que entra por los ventanales.
Oye unos pasos alejarse por el corredor del edificio.
Escucha un ascensor que sube o baja.
Sólo es un hombre desnudo que fuma,
aplasta la colilla
y se apaga con las brasas.



INVITACIÓN

Lo que hasta ahora fue una flor
comienza a ser una cereza. Lo que fue
la palabra cereza, cae de la página y se convierte
en un fruto que rueda y se detiene
en los labios de los amantes. En secreto
lo muerden. En silencio atrasan los relojes
hasta la próxima estación.



Horacio Fiebelkorn (Argentina, La Plata, 1958)






miércoles, 3 de marzo de 2010

ELEGIAS


















Sobre el tiempo que se pierde en buscar el tiempo perdido

Los discos de vinilo decían
“33 ½ r.p.m” aunque las bandejas
andaban siempre un poco más lento
o un poco más rápido. De modo tal
que la música nunca fue
lo que nuestro oído creía percibir. Y así
de las miles de veces que escuchamos
“A day in the life”, “Las cuatro estaciones”,
“Lady Jane”, “Los mareados” o
“Visions of Johanna” resultan
largas horas robadas por el tocadiscos
a la pieza original, o en su defecto
versiones prolongadas que agregaban
minutos a la música, voces más gruesas,
bajos más bajos, largos pasillos entre notas.
Acaso la única opción a mano para que vuelva
la música perdida sea girar el disco en sentido inverso
lo que permitirá escuchar,
encriptada y secreta,
la vieja canción del pelotudo.




Quién pudiera lograr una velocidad

Quién pudiera lograr una velocidad
negativa, o sea mayor al infinito.
Llegar a la esquina antes de partir
hacia la esquina. Que oigan lo aún
no dicho, ante la chance de quedar
sin voz. Esta cuestión de espacio
vacunará cualquier idea sobre el
tiempo, ya que por ahora
nada supera a Bertoldo El Feo
–Bélgica, siglo XII, jorobado,
lleno de bocios – que al responder
sobre la cosa más veloz dijo
“el pensamiento”. Más que la luz
aunque el cuerpo recomiende
calma, y no perder de vista
las luces lentas, lo espeso
del aire oscuro que anticipa lluvia.
Pero en caso de que escuchen
lo que todavía no dijiste, y den
por consumados los actos no ocurridos,
sería posible que un día te consideren
muerto y se limiten a esperar
que no llegues tarde a tu entierro.
No sea cosa que el tiempo y los relojes
cuenten versiones distintas.


(De Elegías, 2008)


Horacio Fiebelkorn (Argentina, La Plata, 1958)


ZONA MUERTA














KOZMIC BLUES


A distancia prudente de la Tierra,
Eros el asteroide (1) lleva tatuados
los restos de tantísimos choques.

Gira desde hace 100 millones de años.
Podría provocar un desastre
si chocara con nuestro planeta, pero nunca
van a cruzarse sus caminos.

Alguien dijo: "Eros es un buen ejemplo
de la materia más antigua del sistema solar"

Cómo puede un cuerpo celeste tan pequeño
guardar tantas embestidas .

Huellas de impactos con otros cuerpos
a lo largo de 4.500 millones de años.

Los astrónomos no entienden nada.

Dicen que cuando los cometas
pierdan su capa de hielo
podrán convertirse en asteroides.

Perderán su brillo, y crecerá su apetito.
Hambrientos cuerpos del cosmos,
portadores de cada fuego
que haya reventado en su corteza.

Eros tiene algunas claves del origen
de la Tierra y el sistema solar y también
el secreto de algún encontronazo
que pudiera destruir el planeta.

El que lo bautizó
comprendió de qué se trata.

El que nombró de ese modo
al extraño cuerpo que lleva lo que somos,
lo que seremos y no fuimos,
en la curva profunda.



INSOMNIO DE LA MADERA

Todo se durmió, menos la madera
que cubre el interior de estas paredes.
Entre las tablas y el cemento hay ruidos,
tal vez un roedor, insectos, o quizá
es la genuina queja de la madera,
que no me soporta.
De todos modos algo trata de decirme,
acaso esté despidiéndose de mí
en su particular dialecto: “Ya no
te veré, dentro de poco te irás”. Pero calla
con sigilo el destino de la partida,
cuando advierte que ya estoy dormido
y soy parte de la noche.


(De Zona muerta, 2004)

Horacio Fiebelkorn (Argentina, La Plata, 1958)



(1) NOTA DEL ADMINISTRADOR:   Eros es un asteroide que forma parte de los asteroides Amor y fue descubierto por Carl Gustav Witt  en 1898. Tiene un perihelio de 1,1 ua, distancia que lo aproxima periodicamente a la Tierra.


MONÓLOGO DEL QUIETO



En los tiempos en que todavía era un poeta

sucedió que me enamoré
de una estatua

Pude seducirla
cuidarla de otras manos
dejarla erguida en el jardín

Los problemas empezaron
el día de su primer palabra

Desde aquel momento
miro cómo me cagan las palomas
y no me cansa dejar la mano extendida
saludando un parque vacío

En el hueco del otro brazo
alguien suele ponerme
un diario doblado a la mitad



(De Caballo en la catedral, 1999)

Horacio Fiebelkorn (Argentina, La Plata, 1958)