En ocasiones, cuando hacemos un viaje largo y ya hemos hablado bastante y escuchado suficiente música y parado dos veces, una para comer, una para contemplar el paisaje, caemos en este ritmo de silencio. Se balancea hacia atrás y hacia adelante entre nosotros como una cuerda sobre un lago. Tal vez lo que no decimos sea lo que nos salva.
TARDE
La luz de la luna se derrama sin piedad, da igual cuántos hayan muerto bajo los árboles. El río sigue su curso. Allí siempre reinará el silencio, da igual el tiempo que alguien haya llorado contra la pared de una casa. los antebrazos desnudos presionando las tablas. Todo termina, incluidas las penas, incluido el dolor. Los cisnes se dejan llevar por la corriente. Las cañas soportan el peso de sus emplumadas cabezas. Los guijarros se hacen más pequeños y lisos bajo las ásperas corrientes de la noche. Caminamos largas distancias, cargando con nuestras maletas, nuestros bultos. El peso de las ofrendas. Sabemos que la tierra desaparece bajo el mar, las islas son tragadas igual que peces prehistóricos. Sabemos que estamos condenados, perdidos, maldecidos, y sin embargo la luz nos alcanza, cae sobre nuestros hombros aun ahora, aun aquí donde la luna se oculta para nosotros, aun cuando las estrellas están tan lejos.
Dorianne Laux
(De: Poetas norteamericanos
en dos siglos -Volumen II,
Versiones, selección y biografía:
Jonio González, Ediciones
en danza, 2021)
ENOUGH MUSIC
Sometimes, when we’re on a long drive, and we’ve talked enough and listened to enough music and stopped twice, once to eat, once to see the view, we fall into this rhythm of silence. It swings back and forth between us like a rope over a lake. Maybe it’s what we don’t say that saves us.
EVENING
Moonlight pours down without mercy, no matter how many have perished beneath the trees. The river rolls on. There will always be silence, no matter how long someone has wept against the side of a house, bare forearms pressed to the shingles. Everything ends. Even pain, even sorrow. The swans drift on. Reeds bear the weight of their feathery heads. Pebbles grow smaller, smoother beneath night’s rough currents. We walk long distances, carting our bags, our packages. Burdens or gifts. We know the land is disappearing beneath the sea, islands swallowed like prehistoric fish. We know we are doomed, done for, damned, and still the light reaches us, falls on our shoulders even now, even here where the moon is hidden from us, even though the stars are so far away.
Dorianne Laux nació en Augusta, Maine, en 1952. Se educó en el Mills College de Oakland luego de que su familia se trasladara a California. Ha enseñado escritura creativa en las universidades de Oregon y North Carolina, entre otras. Es coautora, con Kim Addonizio, de The Poet's Companion: A Guide to the Pleasures of Writing Poetry (1997). En palabras de Elizabeth Lund: “Es capaz de combinar como pocos sombras y luces, y de no perder la compasión por duro que sea aquello sobre lo que se escribe”. La obra poética de Laux incluye: Awake (1990), What We Carry (1994), finalista del National Book Critics Circle Award; Smoke (2000), Facts About the Moon (2005), finalista del Lenore Marshall Poetry Prize, The Book of Men (2011), que obtuvo el premio Paterson de 2012, The Book of Women (2012) y Only As the Day is Long: New and Selected (2019), finalista del premio Pulitzer 2020.