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sábado, 16 de octubre de 2010

Los vacíos del hombre

















1
Los vacíos del hombre no sienten la nada
de cualquier vacío: del de la chaqueta vacía,
del del saco vacío (que no quedan de pie
cuando vacíos, o el hombre con vacíos);
los vacíos del hombre sienten el lleno
de una cosa que hinchase ya hinchada;
o el que debe sentir, cuando se llena,
un saco: todavía no, cualquier saco.
Los vacíos del hombre, ese vacío lleno,
no sienten como un saco de ladrillos,
un saco de remaches; ni tienen el pulso
que late en el de semillas, o de huevos.

2
Los vacíos del hombre, aunque sientan
una plenitud (huera mas presencia)
contienen nadas, contienen los vacíos:
lo que la esponja, vacía cuando plena;
hinchan de lo que la esponja, de aire vacío,
y de ella copian ciertamente la estructura:
toda en grutas o en gotas de vacío,
en racimos de burbujas, de no-uva.
Ese lleno vacío siente como un saco
pero lleno de esponjas llenas de vacío;
los vacíos del hombre o el vacío hinchado:
o el vacío que hinchó por estar vacío.




João Cabral de Melo Neto

(Traducción: Pablo del Barco)

2

Os vazios do homem

Os vazios do homem nâo sentem ao nada
do vazio qualquer: do do casaco vazio,
do da saca vazia (que nâo ficam de pé
quando vazios, ou o homem com vazios);
os vazios do homem sentem a um chelo
de uma coisa que inchasse já inchada;
ou ao que dever sentir, guando cheia,
uma saca: todavía nâo, qualquer saca.
Os vazios do homem, esse vazio cheio,
nâo sentem ao que uma saca de tijolos,
uma saca de rebites; nem tém o pulso
que bate numa de sementes, de ovos.


2

Os vazios do homem, ainda que sintam
a uma plenitude (gora mas presença)
contêm nadas, contêm apenas vazios:
o que a esponja, vazia quando plena;
incham do que a esponja, de ar vazio,
e dela copiam certamente a estrutura:
toda em grutas ou em gotas de vazio,
postas em cachos de bolha, de nâo-uva.
Esse cheio vazio sente ao que uma saca
mas cheia de esponjas cheias de vazio;
os vazios do homem ou o vazio inchado:
ou o vazio que inchou por estar vazio.





João Cabral de Melo Neto. Poeta brasileño (Recife, 1920; Río de Janeiro, 1999). Se dedicó a la diplomacia en España y Francia, y la poesía de estos dos países ejerció una influencia determinante en su obra. Su producción literaria comenzó en 1942, cuando contaba veintidós años. En 1954 agrupó sus primeras obras en el volumen Poemas reunidos, y en 1968 publicó una segunda recopilación titulada Poesías completas. Su lírica se caracteriza por el intento de lograr una mayor objetividad, concreción y austeridad, gracias a una forma cuidada y al rechazo de ornamentos y sentimentalismos, rasgos que le han llevado a ser considerado como el mejor poeta de la generación de 1945. Sus obras más destacadas son Pedra no sono (1942), O engenheiro (1945), O cao sem plumas (1950), Terceira feira (1961), La educación por la piedra (1966) y Museo de todo (1975).


martes, 16 de febrero de 2010

El sol en Pernambuco















(El sol en Pernambuco lleva dos soles,
sol de dos caños, de tiro repetido;
el primero de los dos, el fusil de fuego,
incendia la tierra: tiro de enemigo.)
Al aterrizar el sol en Pernambuco
acaba de volar durmiendo el mar desierto
durmió porque desierto; pero al dormir
se rehace y puede decolar más ardiente;
así, más que encender incendia,
para rozar más desiertos en el camino;
o rozarlos más, hasta un vacío de mar
por donde él continúa volando durmiendo.

Pinzón dice que el cabo Rostro Hermoso
(que hoy le dicen San Agustín)
cae por la tierra de más luz de la tierra
(cambió el nombre, quedó la luz verticalmente);
sucede que hoy duele en la vida tanta luz:
ella revela real lo real, impone filtros:
los lentes negros, lentes de disminuir,
los lentes de distanciar, o del exilio.
(El sol en Pernambuco lleva dos soles,
sol de dos caños, de tiro repetido;
el segundo de los dos, el fusil de luz,
revela real la tierra: tiro de enemigo.)


João Cabral de Melo Neto (Recife, 1920; Río de Janeiro, 1999)



(Traducción: Agustina Roca)


IMAGEN: Salida y puesta de sol en Pernambuco, Brasil.





El sertanejo hablando



El habla del sertanejo engaña:

las palabras de él vienen como rebozadas
(palabras confite, pastillas), en el glasé
de una entonación lisa, casi endulzada.
Mientras que bajo ella, dura y endurece
el carozo de piedra, la almendra pétrea,
de ese árbol pedregoso (el sertanejo)
incapaz de no expresarse en piedra.

Por eso el sertanejo habla poco:
las palabras de piedra ulceran la boca
y en el idioma piedra se habla doloroso;
lo natural de ese idioma habla a la fuerza.
Por eso también él habla despacio:
tiene que tomar las palabras con cuidado,
endulzarlas en la lengua, rebozarlas,
porque lleva tiempo todo ese trabajo.



João Cabral de Melo Neto (Recife, 1920; Río de Janeiro, 1999)

(Traducción: Agustina Roca)


miércoles, 5 de noviembre de 2008

LA EDUCACIÓN POR LA PIEDRA















Una educación por la piedra: por lecciones;

para aprender de la piedra, frecuentarla;
captar su voz sencilla, impersonal
(por la de dicción comienza ella las clases).
La lección de moral, su resistencia fría,
a lo que fluye y a fluir, a ser maleada;
la de poética, su encarnadura concreta;
la de economía, su adensarse compacta:
lecciones de piedra (de fuera para adentro,
cartilla muda), para quien va a deletrearla.


Otra educación por la piedra: en el «Sertâo»
(de dentro para fuera, y pre-didáctica).
En el Sertâo la piedra no sabe dar las clases,
y si las diera, no enseñaría nada;
allí no se aprende la piedra: allí la piedra,
una piedra de nacimiento, entraña el alma.



João Cabral de Melo Neto (Recife, 1920; Río de Janeiro, 1999)

(Traducción de Pablo del Barco)

A educaçâo pela pedra

Uma educaçâo pela pedra: por liçôes;
para aprender da pedra, fireqüentá-la;
captar sua voz inenfática, impessoal
(pela de dicçâo ela começa as aulas).
A liçâo de moral, sua resistência fria
ao que flui e a fluir, a ser maleada;
a de poética, sua carnadura concreta;
a de economia, seu adensar-se compacta:
liçôes da pedra (de fora para dentro,
cartilha muda), para quem soletrá-la.


Outra educaçâo pela pedra: no Sertâo
(de dentro para fora, e pré-didática).
No Sertâo a pedra nâo sabe lecionar,
e se lecionasse, nâo ensinaria nada;
lá nâo se aprende a pedra: lá a pedra,
uma pedra de nascença, entranha a alma.



IMAGEN: Pedra do equilibrio; Gruta de Lagao Azul, Brasil.