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martes, 8 de septiembre de 2015

PAZ O AMOR



EL FUTURO DEL SEXO

En el futuro el sexo no va a ser
tocarse el hombro con un dedo
como hacen los extra terrestres
ni va a ser por internet ni por
teléfono. No va a ser
con forro porque el fin
del mundo va a estar
cerca y a nadie le va a importar
el sida, ninguna ets
pero no por el apocalipsis,
contagiarse va a ser un compromiso
el sexo va a ser amor
el sexo sólo va a existir con amor
nadie va a pensar que el sexo
y el amor puedan ser
cosas distintas y el sexo
va a ser directo, como ahora
darse un beso, mandarse un
mail, un dm, no va
a existir toda esa pérdida
de tiempo, ni las vueltas eternas
para llegar a eso. Todos
sabemos que los Beatles
son más grandes que Jesús
todos sabemos que necesitamos
amor necesitamos sexo y en el futuro
nadie va a disimular que busca eso
como en el supermercado nadie
disimula que busca pan o café
a la incertidumbre se la va a
aniquilar con sexo
al miedo se lo va a eliminar
con sexo a la soledad se la va a
matar con sexo a la muerte
se la va a consolar con sexo
al dolor se lo va a curar con
sexo a lo oscuro se lo va a
iluminar con sexo la ansiedad
se va a calmar con sexo la
gordura se va a adelgazar con sexo
la amistad se va a sellar con sexo
la riqueza se va a distribuir con sexo
el aburrimiento se va a solucionar
con sexo la tristeza se va a curar
con sexo cada vez va a ser el comienzo
de un relato y la continuación de otro
una red y nadie va a estar nunca más solo
en la calle, en el subte, en las casas
en las clases, fácil, simple, sin Freud
sin palabras sin lenguaje sin pensamiento.



CADA CUAL TIENE SU BOB PATINO

Caballa loca y alada, qué linda foto elegiste
soy una papa cabeza de pasto, un bebé anciano y obeso
buscando alimento en el basural. Vos pendeja estás
toda megusteada, me gusta
bailarte cerca, bailo bien? No me digas
ya lo sé, sos la peor, bulling del orto
en todo momento que paso con vos lunes, jueves
en mi casa, si salimos sos mi jenny j salto cuando llegas
como un tapón. Si querés te doy clases
de diábolo a domicilio pero nada de un affaire con le prof
esto ya es muy rambo, plis, mamu, i take u to the barrio chino
y te lleno de dedos y de baratijas
we, dejemos de nerdearla
te odio no mentira te amo pero saca esa foto
y esa carita de Angry Bird.



NO QUIERO TENER NADA QUE VER CON EL AMOR


No conozco otro espacio

que el que nos separa.
Entre vos y yo se teje una manta
con lana de ovejas que pastan
desde el principio de los tiempos,
desde que nací hasta nuestro primer beso.
¿Quién teje? El chasquido de la lana es dulce,
éxtasis y sentimiento de olvido
en cada uno de los aplausos.
En un rincón estoy yo, lo siento
es un género frágil, no es seguro
¿Ves las flores, estrujadas?
No quiero tener nada que ver con el amor
el amor es impalpable. En cada instante
la realidad se crea
toda de nuevo y cae.
En cada instante estoy alegre y triste
puedo bailar y odiarte
amarte y olvidarme de vos
¿Qué es esto? Un planeta de amor
o guerra colocado
en el centro como una fruta vieja.
Te espero, y esperar
es casi lo mismo que pensar.
El pensamiento se llena, bolsa de agua
sin fisuras, transparente, y tiembla.
No hace falta que sea real, igual existe.
Hay que saber ver lo fértil en lo incierto
pero qué quisiste decir con ese beso
¿amor o sexo, amor o sexo?
Asumamos el riesgo de las palabras.
El intercambio se vuelve más intenso
cuando hay menos sentimientos flotando
confundiendo las cosas, pero las cosas
que decís me rescatan en el medio de la noche
flotamos en una balsa de hielo
atravesados de preguntas y de luz estelar
creemos que vamos a llegar a la otra orilla.
Pero para qué esforzarse en creer,
creo una cosa y después la otra
no: existe, tiene que existir
tenemos que actuar como si existiera
aunque toda determinación es un poco falsa.
Tengo una sensación de bienestar:
las cosas en su lugar.
Esta tarde va a pasar algo,
pero algo se me perdió
imposible de recuperar
esto debe ser una especie de final.
Este mundo no es la conclusión
hay algo allá, invisible como una música
y positivo como el sonido
aunque no estoy convencida
de esta infelicidad atmosférica, real o injustificada.
Por un lado están los objetos que componen mi mundo
por otro lado estoy yo que soy incapaz de nombrarlos.
¿Cuál es mi mal, mí enfermedad?
Tengo que hacer algo horrible.
Tengo que pedir perdón
por amarte y también
porque a veces me olvido de vos. 
A veces amo la violenta supresión 
de mí misma que me causa el amor. 
A veces quiero estar en otra parte.

Marina Mariash 





Marina Mariasch. Poeta argentina. Nació en Bs.As. , en 1973. Estudió Letras en la UBA y Sociología de la Cultura (Unsam). Es fundadora y coeditora del sello editorial de poesía Siesta. Trabaja como crítica de arte y literatura, como traductora y conduce un programa televisivo de entrevistas a escritores. Publicó los libros de poemas: "Comming attractions" (Siesta, 1997) , "XXX" (Siesta, 2001), Té verde (Vox, 2005), "Tigre y león" (Siesta, 2005), El zig zag de las instituciones (Vox, 2009) y Paz o amor (2014), publicado dentro de una antología de toda su obra poética por Blatt & Rios. Además, publicó la novela El matrimonio (Bajo la luna, 2011). Integra el colectivo Máquina de lavar, con el que publicó La pija de Hegel (Pánico el Pánico, 2014). 




domingo, 6 de septiembre de 2015

EL ZIG ZAG DE LAS INSTITUCIONES




POEMAS AMERICANOS

Me prefería sin estridencias, escribiendo
poemas americanos
que hablaran de certezas comprobables
en el brillo de una taza, al dar vuelta
la llave en la puerta. Que tuvieran a la vez
sensatez y un tono oscuro, como el vaho
del tacho de basura a la hora del desayuno.
Café fresco y tostadas sobre el mantel naranja, en la
perturbadora brisa de unas moléculas pasadas de estado.
Una mujer sabia que sabe calzarse la cartera y avanzar
mientras los párpados se le van hinchando. Y avanzaba
con mi cartera en esa línea, no sólo por sumisión
estética, sino porque de verdad confiaba en su visión
de mundo. Entonces, en vez de escribir "El día de hoy es
malo, y cada día será más malo hasta que llegue el
peor", ponía: "Pierdo la cabeza observando
el prodigio de las disposiciones tomadas".



LA JOVEN AMA DE CASA

A las diez de la mañana
se pasea en desabíllé atrás
de las cortinas de la casa del marido.
Al rato se acerca a la verja
para llamar al diariero y se para y me ve
tímida, desarreglada, tratando de atarse
mechones de pelo.
Vuelve a la casa altiva, con la seguridad
de la sortija, y se suelta el pelo
que cae como una hoja
de las que crujen cuando las piso.



Cuando todos estaban en el cine nosotros dos
pelábamos papas en equipo. Pedacitos de cascara
rompían el silencio, caían de a uno
como gotas de una canilla mal cerrada:
el frío se acomodaba entre nosotros, algo para compartir.
Brillaba en un balde de agua limpia.
Y caían de nuevo. Como salpicaduras agradables
en un día de calor
mojaban el trabajo de cada uno
nos hacían recobrar los sentidos.
Así, mientras las luces se apagaban y se encendía
la película, y unos se acomodaban en la silla y otros
pelaban caramelos o hacían shhhhh
nosotros pelábamos papas, nos hacíamos chistes
con cuchillos filosos en las manos, muy cerca
uno del otro, nunca tan cerca
en todo el resto de nuestras vidas.



Vos y yo
no deberíamos estar juntos:
tomar café, tomar té.
Es la 1 y la luz es gris
como siempre es
el papel de diario. Sí te das
vuelta en el sistema
giras. Hasta donde
yo sé podemos ír
al cine y morirnos
de frío / morirnos de calor.
El monstruo de nuestras pesadillas
está en la pantalla. Tomás café
tenes la mente negra, llena
de planes secretos. Hasta donde
yo llegué estás adentro,
padre, hijo, hermano, un chico
cualquiera me convidó
un caramelo. Picó. Los papis
quieren mi perro, mis bebés,
mis orejas. Me comería
tus hijos. Mientras, volas.
Tratamos duro
de que no hubiera un fan.
Nos sacamos el hambre,
el sueño. Decís que estás
en contacto. Una persona dormida
en la cama. Una persona en la cama
metida. Tenemos miedo
en el corazón, cucharita,
cucharón. Tenemos medio
corazón. Un hielo. Un yeso.
Duro. Estamos rodeados
de verde. Me invitas
a salir, a entrar, a salir
otra vez. Me tomo
un helado, te da miedo? Te gusta
la parte de adelante? Me gusta
tu madre. Pusiste mi nombre
chiquito en un sobre así
lo dice mi abuela: Marinita.
Negro. Bañado
de alquitrán como el monstruo
de nuestras pesadillas.
Todo negro menos los ojos.
Ojo. Tengamos cuidado.
Nadie saldrá herido si
nadie sale vivo de aquí
todo sale bien si
todos obedecen. Abran la caja.
Una caja llena
de corazones rotos. Un lugar
en la mesa familiar.
Cada uno en su lugar. Todo asado,
dividido. Voy a enseñarle a mí hijo
a disparar un rifle de aire comprimido
para que rne defienda
de los monstruos de los sueños
malos. De lo malo. Me voy
al Oeste, al Sur, al
conurbano a meterme
en la boca del lobo. El hombre
lobo me gusta. Me preguntas
por la música. Me pregunto
si hubo alguien aquí. Papá,
hubo un globo y se pinchó.
Pá, pá, pá, pá,
pá, pá, pá, pá.
Esta vez te dejo ir yo.
Me quedo en casa como todas
las mujeres del mundo, unidas
a sus hijos. ¿Yo? Nunca estuve
en la guerra. Tengo la música, alzo a mis hijos
hasta lo más alto, el agua cae
moja todo, todas las estrellas
son fugaces. Mientras:
me concentro y analizo y
te alzo hasta lo más alto. Tomo
algo nuevo, sólo por el cambio.
La, la, la. Después de todo no está
tan mal. Ahá, ahá.
Me como el jabón. No me dejas
opción. Este, Oeste, La
Matanza podría ser. Sabes
bien. Hago una hoguera
con ramas verdes para que tarde
en prender y lance llamas. Galopo
alrededor del fuego hasta que crepite,
se encripte, y alguien adivine
lo que tengo que hacer.



Marina Mariasch (Buenos Aires, 1973)


IMAGEN: Mariasch como actriz junto al actor Leonrado Murúa en una escena del cortometraje argentino: "Los días negros".



viernes, 4 de septiembre de 2015

TIGRE Y LEÓN





















Me caso de blanco
en el muelle de madera
del club de pescadores.
El viento me vuela el tul.
Por acá pasan los aviones,
pasan cerca y se les
ve la panza
blanca, como de
ballena.
Por la avenida costanera
vienen camiones gigantes
con letras raras de otros idiomas
El cielo está blanco, está por
llover. Todo brilla.



Es primavera y hay novios.
Nosotros también
nos damos besos,
nos sentamos en un banco
y leemos poemas
de una chica en la sierra
sentada en una reposera.
El viento nos cierra los ojos
como los novios
cierran los ojos
cuando se dan besos.
Los semáforos y las esquinas
están lejos, si caminamos
tenemos que parar
para mirarnos.



La leona empuja
con a trompa a los cachorros
para que anden solos
cacen su presa
puedan sobrevivir
entre los demás animales
se consigan una novia.



Papá se disfraza de Papá
Noel. Se llena la barba de espuma.
La boca le queda más roja.
Salpica nieve en el espejo.
Papá Noel me trae
un papá con piel suave en la cara.



Marina Mariasch (Buenos Aires, Argentina 1973)







miércoles, 2 de septiembre de 2015

COMING ATTRACTIONS





















DINNER

Voy caminando por la calle a la noche
y siento el olor de las milanesas
que viene de las casas.
Y miro adentro para ver cómo cocinan
o se sientan a la mesa.
En una casa hay una araña
con una sola lamparita encendida.
Miro las plantas de las casas
tratando de imaginar
a los que se sientan
a cenar supremas o en otra
hay filet de merluza, parece.
La luz sale por la parte más alta
de las ventanas, donde las cortinas no llegan
a tapar a los que cenan.
Camino y algunos hombres
con bebés en la mano
me dicen piropos
aunque yo espíe sus quizás casas
y no toleren verme llorar.
Una vez, alguien me dijo
que el Tang tiene mucha proteína
-como la gelatina-.
Desde entonces tomo todo
lo que se parece al Tang
para hacerme más fuerte.



EN UNA FIESTA

Soñé con una nursery.
Que te esperaba toda la noche en una fiesta
atada al teléfono
dándole besos a todos los chicos que no eran vos.

Yo vivo en una casa de chicas de piel 
de látex gastado, rompible, mojado 
los párpados de abajo siempre rojos 
o por enrojecer.

Yo te esperaba en la fiesta
y me arreglaba para vos:
me afeitaba los dientes,
me agujereaba la piel con cigarrillos,
ya sangraba.
Nos revolcábamos varios en una cama
y todos los chicos a los que alguna vez besé
se acercaban por más besos.
Pero yo estaba horrible
el látex ajado como el brazo de la mujer biónica
después de unos años.
Se me notaba de lejos
la estirpe de garganta cerrada.

En un momento me daba cuenta 
de que yo era la única muerta, 
o todos,
o todos los bebés del mundo. 
Y yo aquí, despierta.



Marina Mariasch (Buenos Aires,  Argentina, 1973)



IMAGEN: "Familia en Bretaña",  pintura de  Edouard Leon Cortes.




domingo, 9 de noviembre de 2008

NOS SENTAMOS ABAJO...




















Nos sentamos abajo

de un gomero viejo
y acariciamos el musgo verde
que crece entre los huecos de su tronco
en la raíz. Encuentro una lombriz
en la tierra húmeda
por la sombra.
La agarro y la pongo
en la mano de mi hijo.
Al principio parece asustado
pero después descubre
las cosquillas que le hace el gusano
y se ríe
como si el mundo fuera
un campo enorme
lleno de misterios maravillosos
y yo, por el momento
le creo.



Marina Mariasch (Buenos Aires, Argentina, 1973)



IMAGEN: El árbol más antiguo de Buenos Aires, es un gomero, que está en Recoleta y estiman que fue plantado a fines del siglo XVIII.