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sábado, 16 de mayo de 2026

UNA POSICIÓN PROPIA

 


CANTOS DE LA GAVIOTA COCINERA


1.

Soy una dama que escupe en la calle. Me visto simple y mi vida 
es un dechado de justicia. Soy una Activa Yegua de la Noche. 
Un súcubo que expone la superstición y la enfermedad -todo 
pensamiento está enfermo-. También padezco de fluctuación 
crítica y voy de la esquizofrenia a la lepra con la majestad de mis 
actos y mi rostro tallado en madera de Bebeerú.



2.

Por mis modos de Madre en escenarios de ilusión pagaría con el 
dolor de mis órbitas. Por el goce o aprovechamiento -más no fue
ra- temporal de tu Cuerpo pagaría con mi Santa Leche Original. 
Por desatar el nudo que ata y no se ve pagaría con 40 de mis Acti-
vas Yeguas de la Noche y no lo estoy diciendo todo. ¡ Oh Gaviota, 
Gaviota! Yéndose tras el polen de las horas. ¿Cuál es tu Precio?



3.

Soy una dama que frecuenta los gimnasios -un glúteo atomi-
llado a su lugar es un portal al paraíso-. Soy una Gaviota Co-
cinera de comportamiento y aspecto inconfundible. Soy audaz 
cuando la situación lo amerita y se distrae el ancestro.
La mutación es mi Oficio y la mudez mi Desafío. Paso mis días 
yendo del Animal Beta al Omega. Casi nunca me detengo en el 
Alfa. Tengo problemas con la Realidad y ni siquiera bago soli-
tarios.



4.

Soy una dama que cree en el Después y sueña con La Estabilidad 
de la Unión.
Abro la puerta porque llaman pero cada vez son menos las cosas 
que me interesan. Aunque lo intento no confío en Las Leyes Na-
turales.
En consecuencia duermo mal. Duermo poco, Móntale, y duer-
mo mal.
Duermo mal y no se trata de la pésima calidad del Lecho /calidad 
del Hecho/ ni de la escoliosis o los recuerdos. Se trata de este mal 
de volverse y revolverse en busca de un lugar verdadero. Una po-
sición propia.



5.

Soy una dama con dificultades para el Sostener. En almuerzos y 
cenas dejo caer cubiertos al piso. Ando innortada por las calles y 
maquillo mis ojeras para que no se advierta este Pesar. Me ha sido 
negada la Fe.
Padezco de sonambulismo y mis encías se retraen. Soy una Sospe-
chosa que practica en Silencio. Hago escalas. Afino. Descifro pen-
tagramas. Mi Lengua está en penumbras. Hablo en la Oscuridad. 
Lo mío es persistir.



18.

Soy una dama que sufre de Exclusión. Una Criatura Secundaria. 
Soy un alga marina y su ceniza. Una Kelper continental intelectual 
emocional.
La Patagonia es mi isla. El Kelperato mi insignia. Vivo en la cor-
dillera.
En verano recojo leña. En invierno paleo nieve y escribo con guan-
tes.
Toco palabras a través de una tela.



19.

Soy una dama acostumbrada a vivir entre Extraños. Usan idiomas 
que desconozco y por educación sonrío si me miran pero no los 
entiendo. No sé en qué Dialecto hablan aquí. Llevo la muleta 
de izquierda a derecha y ellos me observan conmovidos. Soy una 
dama Carente pero vivaz y en esta situación me aburro. Lengua 
de señas y miradas de aliento no me resultan suficientes. Paso los 
días en un rincón del mundo y voy de la cavilación al tedio. Así es 
en esta Extranjería.



20.

Soy una dama insomne que trajina sin pausa. Una estructura com-
pleja que colapsa los sábados. En la vigilia hago planes. Trabajo 
con la Imaginación.
Le temo al Deterioro. La Realidad me abruma. El Hábito del In-
dolente es mi castigo.
Soy la que por las noches come ansias.



21.

Mi Fortaleza despierta comentarios pero todo es puro Simula-
cro.
No hay tal cosa detrás de esta máscara de hierro. Soy un pichón 
que en la tormenta se ha caído del Nido. Mientras escribo estas 
líneas tiemblo tirito tengo Frío.



32.

Soy una dama que canta Las Cuarenta. Mi poesía es de perso-
najes. Soy un Cordero Patagónico que bala en Sudaqués desde 
los platos. Una Avutarda un Tordo que baja al jardín para anunciar 
la nieve. Nadie pide que escriba lo que escribo. No se involucre 
a Otros. Llevo una vida en el Trabajo. En ocasiones los Reveses 
suman al Resultado.



33.

Soy una bestia anfibia de la A a la Z. Soy un techo a dos aguas: de 
día /ando/ en la tierra. De noche /nado/ crawl. Surco los mares. 
Digo y reitero: Mi pasión está intacta. Construyo artefactos 
argento-patagónicos mapuche-sudaqueses. Soy mi Reina y mi 
Obrera. La Dueña de este Nicho.


(Del libro homónimo,
Espacio Hudson, 2019)
Graciela Cros


Graciela Cros nació en Carlos Casares , provincia de Buenos Aires, en 1945. Vive en Bariloche. Poeta y narradora, coordina talleres de poesía. Publicó "Poemas con bicho raro y cornisas" (1968); "Pares Partes" (1985); "Flor Azteca"(1991); "Decimos" (1992); "La escena imperfecta" (1996); "Urca" (1999); "Cordelia en Guatemala" (2001; 2013, 2da ed. revisada y corregida); "Libro de Boock" (2004); "La cuna de Newton" (2007); "Hacer la de Elvis" (2009); "Mansilia" (2010); "Cantos de la gaviota cocinera- Antología personal" (Amargord, Madrid, 2013) y "Pampa de Huenuleo" (2017); y la novela "Muere más tarde" (2004). Además, editó "Antología de Poetas Jóvenes de Bariloche - Marcas en el tránsito" (1995) y "Transversal. Poesía contemporánea de Río Negro. Antología", que publicará el Fondo Editorial Rionegrino. Su obra poética, premiada y traducida, aparece en numerosas antologías del país y del extranjero como "La frontera móvil, Antología de poesía contemporánea de la Patagonia argentina" (Edición de Concha García, Barcelona, 2015); "200 años de poesía argentina" (edición de Jorge Monteleone, 2010) y "Patagonia literaria VI, Antología de poesía del sur argentino" (compilación de Luciana A. Mellado con Claudia Hammerschmidt, 2019).

(Biografía tomada de la solapa del libro: "Una posición propia").

Foto de la autora: Liliana Campazzo (El Cóndor, Río Negro)

Pueden LEER todos los poemas de la autora en esta Biblioteca, Aquí


viernes, 2 de abril de 2021

LOS SECRETOS DEL AMOR









Esta mañana caminé por la calle principal
esperando verte, acomodar
las piezas de la pasión.
 
Desde el paredón del fondo
hasta los arcos del Centro Cívico
serán ocho o nueve cuadras,
unas cuantas, es verdad,
pero aun así
insuficientes
para calmar la ansiedad
por encontrarte.
 
Traté de adivinar
en cada persona
estados de ánimo similares al mío.
Nada.
No vi nada semejante.
La gente camina enmascarada.
 
Tuve la precaución de ir por una mano
y volver por la otra.
Por el sol y la sombra
esperé verte
en cada hombre que crucé.
No sucedió.
De regreso,
recordé la película 2046,
allí dicen que uno encuentra el amor
siempre a destiempo.

 
Ediciones en danza, 2015)
 

Graciela Cros (Carlos Casares, Provincia de Buenos  Aires, 1945) 


LEER Biografía en entrada anterior (Nota del administrador)



sábado, 9 de noviembre de 2019

LA COMPAÑÍA DE LA VIDA














Afuera llueve
y adentro
hay una pequeña huerta
que asoma en las macetas.

Tomates cherry, ajíes, aromáticas.
Bendiciones de invierno.
La compañía de la vida
en sus breves detalles.

Llueve en el frío
del cercano agosto
y el abedul
detrás de la ventana
concentra pajaritos en racimo
anunciando la nieve
que baja de los cerros.
Está ocurriendo todo
ante mis ojos
y alguien
que no quisiera ser
sólo registra tu ausencia.


(De: Pampa de Huenuleo,
Ediciones en danza, 2017)

LA PARTE MÁS NEGRA

Un día aparece 
y uno siente 
que todo 
terminó.

Se pudo fingir hasta ese momento 
pero ya no podrá hacerlo
ni por un segundo más.

No es una mancha que se expande.
Un gas que asfixia.

Es una sensación de luz cortada.
De parabrisas estrellado 
por una piedra en el camino.

No quedan huellas.

Uno no sabe quién es ni dónde está.

Te arrancan los ojos, 
te cortan la lengua, 
te tapan los oídos, 
te despellejan vivo.

No hay referencias en ese vacío.

Al rato, como si alguien 
encendiera la luz,
la parte más negra se esconde, 
es decir, adelgaza 
tanto como para hacernos creer
que desapareció.

Los que estamos en el ajo
sabemos que esto no ocurre.

Una vez que se presenta 
nunca más deja de hacerlo.

Esto pasa de vez en cuando, 
por eso vuelven a aumentarme 
la dosis.
(Tomado del Blog El Infinito Viajar:

Graciela Cros




Graciela Cros nació en Carlos Casares (provincia de Buenos Aires) en 1945 y reside en San Carlos de Bariloche, Patagonia Argentina, desde 1971. Estudió Lenguas y Literaturas Modernas en la Universidad de Buenos Aires. Ha publicado 11 poemarios: Poemas con bicho raro y cornisas (1968); Pares Partes (1985); Flor Azteca (1991); Decimos (1992); La escena imperfecta (1996); Urca (1999); Cordelia en Guatemala ( 2001); Libro de Boock (2004); La cuna de Newton (2007); Hacer la de Elvis (2009) y  Mansilla (2010)  Hacer la de Elvis y Cordelia en Guatemala. Como antóloga preparó Marcas en el tránsito. Antología de Poetas Jóvenes de Bariloche (Ed. en danza, 1995). En narrativa publicó la novela Muere más tarde (2004), Premio de la Secretaría de Cultura de la Nación por la Región Patagónica, además de tres volúmenes de cuentos, entre ellos, Sin venganza no hay madera. En 2003 editó el disco compacto Cordelia en Guatemala / Poemas leídos por su autora. Su obra, distinguida en numerosas oportunidades y traducida al inglés y el portugués, aparece en antologías del país y del extranjero como la de los 200 años de poesía argentina; selección y prólogo de Jorge Monteleone, 2010, entre ellas. Imparte talleres y seminarios de poesía contemporánea y escritura creativa.







martes, 8 de diciembre de 2009

TEMPORADA DE PÉRDIDAS



El jardinero me avisa que
en la canilla del jardín
hay una rotura
y corre un chorro de agua desde hace días,
que a fin de mes
me va a llegar una factura de locos.
Le agradezco y le cuento que también
pierde
el depósito del baño
y que el tanque intermediario no funciona
y hay un goteo continuo en la conexión,
que, sin duda, cuando vean el medidor
los de la junta vecinal que provee el agua
me van a arrancar la cabeza.
Por mantener la conversación
en un estado cordial
le digo sin pensar:
es mi temporada de pérdidas
y después me doy cuenta de lo dicho
pero de la muerte llevándote, nada,
nada puedo decir.


(De Mansilla -Inédito,
de próxima aparición en
Ediciones en Danza)


Graciela Cros (Carlos Casares; Bs.As., 1945; reside en Bariloche desde 1971)



LEER más poemas en la Infancia del Procedimiento.






A LA NOCHECITA
















A la nochecita me pongo a cocinar una feijoada

para Mansilla que viene del desierto
buscando un porqué.
Alguien le dijo que la sé hacer.
Que aprendí en Itabira do Mato, Minas Gerais,
la ciudad donde nació Carlos Drummond de Andrade
y adonde todos saben nunca fui
pero sueño ir.

Con jugo de maracujá, leche condensada
y vodka
hice una jarra de capeta bahiana,
bebida del demonio,
y por si hace falta pasar a la caipirinha
dejé a mano una cachaça envelhecida
del valle de Paraiba que promete.

Un rato antes piqué unos ajos barrigones
en la tabla y un par de cebollas.
Lloré un poco aprovechando la ocasión.
Me sentí feliz de estar tan triste.

El cuchillo no tenía filo y lo pasé por la piedra
como si supiera.
Hice igual con la feijoada:
anoche dejé los porotos negros en remojo,
la carne temperada con diversos aromas,
y ahora
mientras pongo el arroz,
espero a la visita,
confío en la inspiración.


(De Mansilla -Inédito,
de próxima aparición en
Ediciones en Danza)

Graciela Cros (Argentina, Carlos Casares, Buenos Aires. Reside en San Carlos de Bariloche desde hace 37 años)



LA IDEA DE MODERNIDAD















Ahí donde Ud. nada, ella se ahoga,


dicen que Jung le dijo a Joyce
cuando éste le pidió una opinión
sobre los textos de su hija psicótica.


La anécdota
forma
parte
de
mis
recuerdos.

Mis recuerdos
son
de
otros.

Una
memoria
es
como un campo
de margaritas silvestres
junto al lago.

Un campo
en
trance.



Graciela Cros (Argentina, Carlos Casares, Buenos Aires. Reside en San Carlos de Bariloche desde hace 37 años)


(El texto es una re/escritura de un poema de Graciela Cros aparecido en LA CUNA DE NEWTON, Ediciones En Danza, Bs. As., 2007)




IMAGEN: James y Lucía Joyce, su hija.




SUEÑO DE DICKENS (*)



Tengo la cabeza metida en una campana

y zapateo americano en un plato de latón.

Tengo la cabeza metida en una campana
y los obreros que construyen la celda
están paleando sobre mi boca.

Zapateo americano en el plato de latón
y una enfermera golpea duro la campana
y duro con el palo de Vallejo.

En los últimos barcos partieron los isquémicos.

Mis amigos se abrazan y temen por mi suerte.

Así terminan las historias de amor, campos de peligro.

Tu ausencia se propaga como el fuego
y escribe en la pantalla del resonador:

Hay demasiado Hollywood en tus sueños.

Esto no es Dickens, muñeca.

Tengo la cabeza metida en una campana
y te veo detrás de los cristales empañados
con tu espléndido pavo salpicado de arándanos,
el centelleante pino de Navidad junto a la chimenea.


Escena prolija donde todos conversan suavemente.

Estás comiendo con retratos.

No hay que confiar en Hollywood.

Este es un callejón sin salida
donde sólo los retratos sonríen.

Una irisada pompa de jabón
sujeta a la más extrema melancolía.

No hay que confiar en Hollywood.

Es tal mi estado de necesidad

y en el sueño de Dickens todos somos mendigos.



Graciela Cros (Argentina, Carlos Casares, Buenos Aires. Reside en San Carlos de Bariloche desde hace 37 años)


(*) (El texto es una re/escritura de un poema de Graciela Cros aparecido en LA ESCENA IMPERFECTA, Ediciones Último Reino, Bs. As., 1996)