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miércoles, 22 de agosto de 2018

DORALISA SE LANZÓ BAJO EL TREN DE LAS 14




















Yo sé que tú eres la misma de hace 20 años, Doralisa,
y que nada ha cambiado para ti, para nosotros,
que habías de etenizar tu juventud y mi niñez
en ese dia y esa hora -las 14.
Esparcida sobre lucientes rieles te recuerdo, Doralisa,
derramada entre dedales-de-oro en flor
(Fue en Primavera no es cierto, Doralisa?)
Y qué blanco tu cuerpo, qué blanca, Doralisa,
y tu cabellera negra enrollándodose
y desenrollándose a1 viento entre las yerbas.
Y tu cuerpo, Doralisa,
desperdigado sin orden ni sentido
como si hubieras querido hacer de ti misma un enigma
que nadie pudiera descifrar debidamente.
Ah Doralisa, Doralisa,
eres pare mi un recuerdo despedazado
que debo empezar e armar pacientemente
-un ojo junto a otro ojo,

una pierna y la otra juntamente
y tus senos y tus manos y tu cabelllera sobre todo
y tus pies desnudos sobre la tierra.
Y yo te armo, Doralisa, compongo tu figura
y me llegas intacta a la memoria.
Y enseguida te desarmo, te deposito en tierra,
te disperso,
porque tú eres un recuerdo que vive en mi, Doralisa,
y que no me pertenece.




Hernán Miranda 


 
Hernán Miranda. Poeta nacido en la ciudad de Quillota en la Región de Valparaíso, Chile, en 1941. Estudió Castellano y Periodismo en la Universidad de Chile y es Magíster en Filosofía Política por la Universidad de Santiago. Miranda cruza la ciudad y el mundo rural en su poesía, repartida en 12 libros. Estos van desde Arte de vaticinar (1970) hasta Morado (2011). Además de lo mejor de estos títulos, Bar abierto recoge varios poemas inéditos. En 1976 Hernán Miranda recibió el prestigioso reconocimiento del Premio Casa de las Américas por su obra La Moneda y otros poemas, por lo que este libro suyo tuvo una amplia circulación internacional. En marzo de 1984 protagonizó una memorable intervención en el Zoológico Municipal de Santiago al encerrarse por todo un día en una jaula como acto de protesta. El final de la década de 1980 vio la aparición de tres importantes volúmenes de Hernán Miranda: Versos para quien conmigo va (1986), Trabajos en la vía (1987) y De este anodino tiempo diurno (1990) con que obtuvo un premio del diario El Mercurio y el Premio Municipal de Santiago en 1991.Otras obras:  Sonetos (1992), Décimas de nuestra tierra (1993) y Anna Pink y otros poemas (2000).



IMAGEN: Pintura de Francis Bacon.





viernes, 6 de marzo de 2009

VOY AL BAÑO A MEDIANOCHE



















Voy al baño a medianoche
y dos o tres cucarachas huyen a esconderse.
Una de ellas se queda a medio camino
y se las arregla, negra y reluciente,
para simular que está escondida,
inmóvil en un resquicio.
Yo también simulo que no la veo.
Y actúo para ella representando mi papel.
"No te preocupes (le digo al retirarme). Sé
lo que es ser sorprendido en medio de la noche,
sé lo que es vivir en peligro amenazado por el poder".




Hernán Miranda (Chile, Quillota, 1941)



TRANQUILO Y APACIBLE ES EL FONDO DEL MAR




















A miles de metros de profundidad

los cambios no se producen de día en día,
advierte el Dr. Ballard,
el certero descubridor del Titanic.
Aquí en el fondo del mar
las mutaciones se aprecian
sólo de naufragio en naufragio,
de siglo en siglo. Recapitulemos.
Cuando el gran barco de mis sueños
se lanzó en picada hacia lo más hondo de las aguas,
empezó por partirse en dos.
No más
de seis minutos habrá tomado la proa
en llegar al fondo y clavarse en el barro.
La popa giró con cierta gracia en 180 grados
antes de reunirse con el resto
de su cuerpo roto.
Después empezaron a bajar los cuerpos, los pañuelos,
las maletas, la vajilla.
Iban cayendo lentamente
pero en pocas horas estaba todo bien asentado
en una superficie formada por suaves dunas,
como un cielo cubierto por nubes
que apenas agita el viento.



Hernán Miranda (Chile, Quillota, 1941)



IMAGEN: El trasatlántico Titanic, hundido en el fondo del mar, donde aún permanece.