La popularidad de la mala escritura es análoga al disfrute de la comida chatarra.
lunes, 25 de mayo de 2026
LOS PAPELES SALVAJES (II)
lunes, 30 de septiembre de 2024
PUENTE
la única
flor de la verdad
la que unía todos los pétalos
la que cancelaba
todos los perfumes
por ser todos los aromas
la que veía el filósofo
en sus delirios:
la deshojada esperando a que
llegaras
delante vos, desnuda
detrás
ventana hacia la noche
y ese fondo era un campo sembrado de guerra
origen
la tarde se ahoga
en obediente sosiego
en el fondo de un espejo de
ámbar
el sol se sirve en rodajas
sobre una mesa
plana como un mundo
como debió serlo
antes que nada
antes que todo
el viento respira
como un animal agriado
no se puede decir
qué le gusta
o no a
la poesía
se anuda en letra esquiva
infidelidad sonora
audiencia de recuerdos
en medio de una plaza
los muertos que llaman
a deshora
una reja estilo inglés
de la que penden
higos prohibidos
o senos como magnolias
o rojos globos chinos
una guitarra que persiste
y un mar de banderas
que resiste una
carga de escudos y
bastones
la poesía es una oreja
que se alimenta de los ruidos
de este mundo
mientras pasa aquella que no fue
se fue
perspectiva
vos
en el
espejo
yo
detrás
en la
noche
mi mano
en vos
en el espejo
explorando
incertidumbres
afuera quedan
la peste y su toque de queda
(Del libro “Puente”,Buenos
Aires
2022, Gentileza
del autor)
Pablo Márquez nació en Salto, Uruguay (1976).
Ha sido profesor de aula de Literatura y de Historia en liceos públicos de
Salto y en el CeRP del Litoral. Formó parte del Grupo de Estudios Autobiográficos
(GEA), del CFE, fundado por la escritora Mag. Prof. Helena Corbellini, y
actualmente a cargo de la Dra. Gabriela Sosa. Ha publicado artículos de crítica
literaria en revistas de su departamento y en la Revista [sic], de la
Asociación de Profesores de Literatura del Uruguay (APLU).
Muelle negro (2020, Civiles Iletrados) fue su primer
poemario.
jueves, 15 de agosto de 2024
NOCTURNOS
jueves, 21 de septiembre de 2023
PÁJARO QUE TIEMBLA (V)
LO QUE DEMORA EN SECARSE UN PAR DE MEDIAS
2. Las moscas en el vidrio
Majo, negocios, inc.
Sorprendida por mi colección de chanchos,
de fotos viejas
y banderines de clubes desaparecidos,
se ve que descuidaste como miraba el nacimiento
de tus senos,
y esos lunares bíblicos
que se desplazan hasta tu cuello.
Aquella noche, tu sistema defensivo
faltó a la cita.
Tu hering a rayas fue más que vulnerable
cuando mis manos iniciaron el camino de tu vientre,
el vendaval de tus caderas,
la noche sin relojes.
Burlar el tiempo en el amor de a dos
cotiza mejor que los créditos bancarios,
sacude la bolsa de negocios del barrio.
Más peras
¿Qué puedo hacer con estas peras ahora?
¿Comérmelas?
Lucen muy bien en esa frutera tejida por aymaras
sin embargo.
¿Hacer poesía de ellas
y decir lo que casi todos han dicho de unas peras
contaminando el aire de la tarde del barrio?
La pulpa de las peras,
el azúcar nacarado,
los pequeños espasmos que las habitan,
acompañan el declinar de estos días de mi vida.
Eso es bastante, acaso
para optar por la contemplación
en medio de este vértigo
dando vueltas con confusas ideas
como si fueran la pulpa de las peras que no voy a morder.
4. Medias secándose en la cuerda
Lo que demora en secarse un par de medias
Tu enojo duró lo que demora en secarse un par de medias.
0 menos.
Lo que demora en secarse un par de medias cuando hay viento
y en la ventana se mueven las cortinas.
Mi amiga Evangelina, me dice que en Buenos Aires las medias
no se secarían nunca en una cuerda
Demoran un tiempo prudencial,
como un estado de ánimo,
un alerta del tiempo,
un deseo de llegar al empate
y cambiar el juego.
0 unas horas apenas,
donde pocas cosas suceden en el mundo:
la hojarasca perdida por las calles,
una promoción de productos en la playa,
tus ojos enormes volando en la azotea.
Si. Tu ausencia duró eso.
Y es una marca planetaria desde ahora:
lo que demora en secarse un par de medias.
Opción gorriones
Como advertía mi amigo Juan Carlos
en un país sin grullas
no tiene sentido salir a defender su supervivencia
entre las especies del planeta.
Ni cantar a ruiseñores, ni a cornejas
ni a aquellos famosos estorninos
que han poblado otras poéticas.
Tampoco vienen cigüeñas a nuestros campanarios.
Suerte estos gorriones picoteando
migas de mi mesa en el verano.
Se toman el trabajo
de bajar de los aleros de las casas del barrio
y venir a recordarnos, una vez más,
que el amor y la poesía
también tienen patitas frágiles como escarbadientes.
(Del libro: "Pájaro que tiembla",Ed. Civiles iletrados, 2022)
Elder Silva
Elder Silva. Poeta uruguayo, nació en Salto, en 1955 y murió en Montevideo, en 2019. Publicó: Línea de fuego, 1982;Cuadernos agrarios, 1985; Un viejo asunto con el sol (1987), Fotonovela- Canción de perdedores; La cajera de Oxford y otros poemas de amor (1999); Mal de ausencias (2002); La frontera será como un tenue campo de manzanillas (2003) y Agua enjabonada, poesía reunida (1983-2012). Su poesía ha sido recogida en diversas publicaciones del exterior del país. Ejerció la actividad periodística en varios medios de comunicación. Fue editor del suplemento La hora cultural, en Montevideo. Fue maestro de escuela y gestor cultural. Silva es uno de los poetas más populares y reconocidos de la "generación de la resistencia" uruguaya (Décadas del 70' y 80'). Pájaro que tiembla recoge su poesía inédita.
martes, 19 de septiembre de 2023
PÁJARO QUE TIEMBLA (IV)
EL RELOJ MIDE LAS HORAS DONDE TU BOCA FALTA (2014)
Homenaje a William Carlos William
Los ruidos son idénticos:
las registradoras marcando los tickets
en la mañana.
El mismo olor penetrante en la sección
de «lácteos»
y los tarritos de Comed Beef en una estiba
interminable.
Parlantes en off trasmitiendo música disco
y repitiendo que la señora María Luisa
debe presentarse en la oficina de personal.
La situación también es idéntica:
una pelirroja con su canasto de compras
caminando por el supermercado.
Aparentemente sola.
(Del libro: "Pájaro que tiembla",Ed. Civiles iletrados, 2022)
Elder Silva (Salto, Uruguay, 1955-Id.Montevideo, 2019)
domingo, 17 de septiembre de 2023
PÁJARO QUE TIEMBLA (III)
BAR BUKOWSKI (2012)
1. Muchacha en Puerto de la Cruz
Dicen que en los Juegos Olímpicos de
Berlín, en 1936,
el negro Jesse Owen
batió a cuatro alemanes rubios,
de miradas azules
y cuerpos apolíneos
para disgusto de los nazis.
Era el primer atleta que utilizaba
unas zapatillas deportivas con clavos,
creadas por el alemán Adi Dassler
junto a su hermano Rudolf,
un fiestero y negociante.
Dicen que desde entonces
Adidas empezó a ganar mercados
en todos los pies ligeros de la gente
del planeta.
Escribo esto mientras observo
a una muchacha rubia
(¿suiza?, ¿alemana tal vez?)
que corre descalza por las
arenas de Puerto de la Cruz.
Inalcanzable para mí:
senos perfectos bajo el suéter
blanco,
el cabello cuidado con las mejores
hierbas sintéticas.
Inalcanzable,
aunque me calce esas zapatillas Adidas
como el negro Owens
y eleve por diez mi rendimiento
22. Electro
Si me hicieran un
electrocardiograma
después de tus caricias
muchos entenderían
porqué las llaves térmicas
a veces se dilatan
y dejan sin energía
eléctrica
al barrio entero.
48. Macedo otra vez
Me acuerdo que una vez frente al
fuego de la estufa en Migues,
Macedo me decía
que en la maraña de poesía de este
mundo,
colocar un verso, uno solo,
un único
era suficiente para saber
que no se ha escrito en vano.
Hoy me contaron, Viviana,
que en el fin de semana en La Laguna
habrá un encuentro de poetas jóvenes
que se llamará
«Nada es igual después de la poesía»,
un verso que Juan Carlos puso en
Durar III. Resistencias.
Después de Macedo
nada ha sido igual en la poesía.
(Del libro: "Pájaro que tiembla",Ed. Civiles iletrados, 2022)
Elder Silva (Salto, Uruguay, 1955-Id.Montevideo, 2019)
viernes, 15 de septiembre de 2023
PÁJARO QUE TIEMBLA (II)
IMAGEN: De archivo.






