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domingo, 9 de agosto de 2015

PLENILUNIO




Una luna enorme 
acecha en el cielo 
pálido de mi ciudad. 
Oh luna de Río, 
de la perversidad 
y del desvarío. 
Oh luna canina 
de quien está en celo. 
Luna de las mareas 
y de las tiernas lesbianas 
que duermen en nidos 
igual que pájaros. 
Casta luna esdrújula, 
tu rayo ilumina 
el sueño de las brujas 
y de los estafadores. 
Luna embrujada 
posada en la mirada 
de los visionarios. 
Luna espermática 
que ilumina el insomnio 
de las vírgenes cloróticas. 
Trágica y trémula 
luna de los drogadictos. 
Luna disoluta 
de los hijos de puta. 
Luna de los maricones 
escondidos en las grutas 
y de las mariquitas locas 
que alzan en la noche 
sus voces roncas. 
Oh luna de las pobres 
putas que rondan
las autopistas 
meneando el bolso. 
Glacial y esquiva 
luna de las doncellas, 
camelias inmóviles 
en las altas ventanas. 
Impura y obscena 
luna de las perras. 
Oh luna de los gays 
y reyes destronados, 
blanca blanca luna 
blanca como las hostias 
y las blancas mortajas. 
Aséptica y veloz 
luna de la informática. 
Alegre y altanera 
luna que alucina 
gallos y murciélagos 
entre los valles negros 
que esconden margaritas 
y pálidos ríos. 
Oh luna de las islas 
que cada noche emigran 
en busca de otros mares. 
Oh luna errante 
de los camioneros. 
Luna de pigmento de plomo 
en el cielo siempre lejano 
del hambre de los hombres. 
Luna sin San Jorge 
que vigile los pasos 
de los monjes ascéticos 
y los gordos abades. 
Luna de los lunáticos 
que sueñan con la luna
vagando cada noche 
por las calles desnudas. 
Luna de los gitanos 
que roban caballos 
en la noche tan clara 
que parece día. 
Fría e inmaculada 
luna de los amantes 
acostados en camas 
que parecen navios 
en muelles de azucenas. 
Luna de los dementes 
que ladran como perros 
en las noches de luna. 
Oh cruel y frígida 
luna de los suicidas 
que alumbra la muerte 
y oscurece la vida. 
Luna lánguida, 
pájaro sin alas, 
gran sol de plata 
que guía los suspiros 
de las amas de casa. 
Luna de la alegría: 
las cigarras cantan 
pensando que es de día. 
Luna virginal, 
hermosa como pan, 
blanca blanca blanca 
con la blancura de la cal. 
Oh luna que viste 
del más puro lino 
la forma de la noche, 
oh luna de armiño. 
¡Blancura! ¡Blancura!
Luna coronada
de blancas espinas.
Es el plenilunio,
luz que ilumina
tierras y mares,
casas y caminos,
y esconde en la sombra
pájaros y nidos.
Y un cielo desproporcionado
se abre al alma inmunda
que entra en el cielo
sólo mientras Dios duerme.


Lêdo Ivo

(Traducción: Martín López- Vega)

Plenilúnio

Uma lua enorme 
paira no céu pálido 
da minha cidade. 
Ó lua do Rio, 
das perversídades 
e dos desvarios. 
Ó lua canina 
de quem está no cio. 
Lua das marés 
e das meigas lésbicas 
que dormem em ninhos 
como os passarinhos. 
Casta lua esdrúxula, 
teu raio ilumina 
o sonho das bruxas 
e estelionatários. 
Lua enfeitiçada 
pousada no olhar 
dos visionários. 
Lua espermática 
que clareia a insônia 
das virgens cloróticas. 
Trágica e trémula 
lua dos drogados. 
Lua dissoluta 
dos filhos de puta. 
Lua dos fanchonos 
ocultos nas grutas 
e das bichas loucas 
que elevam na noite 
suas vozes roucas. 
Ó lua das pobres 
peruas que rondam
as rodoviárias 
rodando as bolsinhas. 
Glacial e esquiva 
lua das donzelas, 
camélias imóveis 
nas altas janelas. 
Impura e obscena 
lua das cadelas. 
Õ lua dos gays 
e reis destronados, 
branca branca lua 
alva como as hóstias 
e as brancas mortalhas. 
Asséptica e veloz 
lua da informática. 
Leda e altaneira 
lua que alucina 
galos e morcegos 
entre os vales negros 
que escondem boninas 
e os pálidos rios. 
Ó lua das ilhas 
que migram à noite 
para os outros mares. 
Ó lua andarilha 
dos caminhoneiros. 
Lua de alvaiade 
no céu sempre longe 
da fome dos homens. 
Lua sem São Jorge 
que vigia os passos 
dos frades ascéticos 
e gordos abades. Lua dos lunáticos 
que sonham com a lua
vagueando à noite
pelas ruas nuas.
Lua dos ciganos
que roubam cavalos
na noite tão clara
que parece dia.
Fria e imaculada
lua dos amantes
deitados em camas
que lembram navios
em cais de açucenas.
Lua dos dementes
que uivam como cães
nas noites de lua.
Ó cruel e frígida
lua dos suicidas
que alumia a morte
e escurece a vida.
Lua langorosa,
pássaro sem asas,
grande sol de prata
que guia os suspiros
das donas-de-casa.
Lua da alegria:
as cigarras cantam
pensando que é dia.
Lua virginal,
bela como o pão,
branca branca branca da alvura de cal.
Ó lua que veste
do mais puro linho
a forma da noite,
ó lua de arminho.
Brancura! Brancura!
Lua coroada
de brancos espinhos. 
É o plenilúnio, 
lume que ilumina 
as terras e os mares, 
casas e caminhos, 
e esconde na sombra 
pássaros e ninhos. 
E um céu disforme 
se abre à alma imunda 
que entra no céu 
só quando Deus dorme.





Lêdo Ivo (Maceió, Brasil, 1924 - Sevilla; España, 2012).   Poeta, narrador y ensayista. La crítica literaria lo ha considerado como la figura más representativa de la Generación del 45, movimiento de reacción estética contra el clima demoledor y anarquista de la primera fase del modernismo, que pregonaba un regreso a la disciplina y al orden. Como otros poetas de esta generación, volvió a algunas formas poéticas fijas, como el soneto, pero conservando un estilo libre y marcadamente personal. Forjó una fisonomía fuerte y propia, con pleno dominio de la técnica y del lenguaje. Para él, la  poesía fue una invención de la palabra, una operación verbal destinada a ocultar la vida personal, generando una mitología particular que sustituye la  verdad trivial de la existencia. De su obra, ampliamente premiada, destacan sus novelas Las Alianzas (1947) y Nido de cobras, su libro de crónicas La ciudad y los días (1957) y sus memorias Confesiones de un poeta (1979).
Libros de poesía: As imaginacoes (1944), Oda y elegía (1945), Ode ao crepúsculo (1948), La ciudad y los días (1957), Linguajem (1966), Estación Central (1968), Poesía Observada (1967), Las islas inacabadas (1985), Crepúsculo civil (1990), Curral de peixe (1995), Nocturno romano (1997)2000 es O Rumor da noite. PLENILUNIO es su último libro de poesía traducido al español ( 2004).

  

martes, 24 de marzo de 2009

EL SOL DE LOS AMANTES




















El oficio de quien ama es ver
un sol oscuro sobre el lecho,
y en el frío, nacer al fuego
de un verano que no dice su nombre.

Es ver, constelación de pétalos,
la nieve caer sobre la tierra,
algodón del cielo, aire del silencio
que nace entre dos espaldas.

Es morir claro y secreto
cerca de tierras absolutas,
del amor que mueve las estrellas
y encierra a los amantes en un cuarto.



Lêdo Ivo (Maceió, Brasil, 1924- Sevilla, España, 2012)
(Traducción: Carmen Gloria Rodríguez
y Vania Torres)


IMAGEN: Fotografía de Howard Schatz.



LA VANA HECHICERÍA



Invento la flor y, más que la flor, el rocío

que la convierte en testimonio de esta aurora.
Invento el espejo y, más que el espejo, el amor,
donde yo me veo, vivo, en un sarcófago.
Y la vida, este galpón de sortilegios,
deja que yo la invente con palabras
que son dragones vencidos por la magia.
Y no me espanta que yo, siendo mortal,
sujeto a la injuria de convertirme en polvo,
cree una rosa eterna como las rosas
inexistentes en esta flora efímera.
Sueño de un sueño, la vida, al viento, se evapora
en recuerdos vanos. Mi rosa muere
por ser eterna y el mundo es vano.




Lêdo Ivo (Maceió, Brasil, 1924- Sevilla, España, 2012)

(Traducción de Santiago Kovadloff)

A VÂ FEITIÇARIA

Invento a flor e, mais que a flor, o orvalho
que a torna testemunha desta aurora.
Invento o espelho e, mais que o espelho, o amor,
onde eu me vejo, vivo, num sarcófago.
E a vida, este galpâo de sortilégios,
deixa que eu a invente com palavras
que sâo dragôes vencidos pela mágica.
E nâo me espanta que eu, sendo mortal,
sujeito à injuria de tornar-me em pó,
crie uma rosa eterna como as rosas
inexistentes nesta flora efêmera.
Sonho de um sonho, a vida, ao vento, escoa-se
em vâs lembranças. Minha rosa morre
por ser eterna, sendo o mundo vâo.




RETRATO DE UNA ALDEA

















Es apenas una aldea de pescadores junto al mar.

Al sol se iluminan los naranjales.
En el verano las naranjas caen maduras en los arenales de la playa,
Uniéndose a los cangrejos y a las conchas, mientras que los niños
Se aventuran al mar y las mujeres van a buscar agua, con sus latas
En la cabeza.
Hombres, escenario y animales se integran al aire de la mañana.

Antes que hubiesen descubierto la redondez de la tierra
Esa aldea existía, con su iglesia y su cementerio,
Los artesanos vueltos hacia el océano, la cal de sus casas,
Y su aire que llena las flores y los patios bajo la nieve.
En la noche las parejas se amaban gravemente, sensibles al deber
De procrear nuevas figuras para el paisaje.

Del mar, los hombres sacan el sustento, cavando las olas con las
Redes que al anochecer extienden en la playa al momento preciso en
Que, junto a rígidas puertas, mujeres jóvenes dejan de hilar.
Los niños se aproximan a ver los frutos del mar
Y miran las estrellas marinas y la agonía de los peces que,
En los platos se unen al aceite, al vino...
y a las conversaciones familiares.

Es una aldea con sus cabras en colinas de piedras.
En la noche bajo las constelaciones, no se ve ni el mar
ni los olivos.
Junto a una ventana, una lámpara ilumina una sala.
En torno a una mesa una pareja de viejos dormita,
Un hombre canta y bebe vino y una mujer joven
ofrece a un niño la dádiva de un seno desnudo,
Un seno bello y antiguo como Europa.



Lêdo Ivo (Maceió, Brasil, 1924- Sevilla, España, 2012)
(Un brasilero en París)
(Traducción de Nidia Hernández)

Poema extraído del sitio la maja desnuda, donde se puede leer una excelente selección de poesía extranjera realizada por Nidia Hernández y una antología de poetas venezolanas.


IMAGEN: Pescadores de Buzzio, en Brasil.