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sábado, 5 de febrero de 2011

SIN TÍTULO




despertarse es libertad
esa contradiccion entre las estrellas

la puerta esta resistiendo al tiempo
la seda se lleva los gritos enrollados
soy la identidad que niegas
la lámpara apagada en el corazon

en este momento frágil
la orilla rival
el viento desdobla todas las noticias
y los recuerdos se convierten en maestros

¡oh! el vino añejo
cambia el color al expresarse
el carbón se encontrará con la inevitable linterna mineral
el fuego no puede ser testigo del fuego



Bei-Dao

(Traducción de Luisa Chang)



Bei-Dao (seudónimo literario de Jen-Gai Zao, nacido en Beijing en 1949) tal vez sea el más famoso de los poetas del grupo conocido como “menglong” (“visión nebulosa”, o sencillamente “nublado”). Su juventud estuvo marcada indeleblemente por la revolución cultural, en la que participó desde los diecisiete años. Luego de un período de reeducación en el campo, trabajó como obrero de construcción de 1969 a 1980, y desde principios de los setenta comenzó a ser conocido como poeta en los círculos literarios. El estilo de los poetas “menglong” se caracterizaba por romper con los cánones del realismo socialista que imperaba por entonces y buscar nuevas formas de expresión, a menudo herméticas y ambiguas. Muchos de estos escritores se reunieron entre 1978 y 1980 en torno a la revista Jintian (“Hoy”), que luego fue prohibida. Desde mediados de los ochenta, Bei Dao comenzó a obtener reconocimiento internacional y a viajar fuera de China. En 1989, cuando ocurrió la masacre de estudiantes en la plaza de Tiananmen, se encontraba en Berlín. Su firma de una carta de apoyo a los disidentes y la popularidad de sus poemas entre los estudiantes rebeldes lo ponían en una posición difícil con el gobierno, y decidió permanecer en el exilio. Actualmente vive en Estados Unidos, tras haber residido en Suecia, Dinamarca y Alemania. También es novelista.

LEER biografía completa y más poemas, aquí.


viernes, 26 de junio de 2009

ESTE DÍA



el viento sabe lo que es el amor
el sol del estío centellea con color de Palacio Imperial
un pescador solitario mide
la herida de la tierra
la campana suena hinchándose
los paseantes de la tarde
se van incorporando al sentido del tiempo

alguien se inclina hacia el piano
alguien pasa cargado con una escalera
el sueño tarda unos minutos en llegar
solamente unos minutos
el sol vuelve a buscar la sombra
bebo agua en el espejo transparente
y veo al enemigo dentro

la voz del tenor
enfurece al mar como un buque petrolero
abro la lata a las tres de la madrugada
para que brillen los pescados


(De: Paisaje sobre cero ,
Visor -edición no bilingüe-)
Bei-Dao (China, Beijing, 1949)



(Traducción de Luisa Chang)


LA MAÑANA
















los intestinos del pescado como la lámpara
están parpadeantes otra vez

al despertarme hay sal en mi boca
como primer sabor gustoso

salgo para dar un paseo
las casas aprenden a escuchar

algunos árboles dan la vuelta
alguien se convierte en un héroe

es necesario saludar con gestos
al pájaro y a su cazador

(De: Paisaje sobre cero ,
Visor -edición no bilingüe-)

Bei-Dao (China, Beijing, 1949)

(Traducción de Luisa Chang)

IMAGEN: Calle de Beijing (China).




CERA















la cera de la juventud yace

enterrada en el fondo del baúl de los recuerdos
la llama abandona el vino
los pasajeros se apresuran sobre las ruinas
de nuestro corazón

nuestro corazón
caminará mucho más lejos que el odio
la noche rechaza al lector del mañana
la cera encendida
vertiginosa como las campanadas
que cambian el cielo
el único silencio de este momento

el único silencio de este momento
es el jardín desnudo
en el que nos sumergimos sin éxito
la llama es más intensa que la niebla otoñal
que deambula hasta el alba


(De: Paisaje sobre cero ,
Visor -edición no bilingüe-)

Bei-Dao (China, Beijing, 1949)

(Traducción de Luisa Chang)



VIEJOS LUGARES



la muerte siempre está en la otra orilla

vigilando el paisaje

en este momento desde la ventanilla
estoy viendo el ocaso de mi juventud
al volver a pasear por estos viejos lugares
tengo ganas de decir la verdad
y sin embargo antes de anochecer
¿qué más se puede decir?

tomar una copa de palabras
sólo hace sentirte más sediento
junto al río hago mención de la tierra
escuchando en el monte vacío
los sollozos íntimos del flautista

los ángeles recaudadores de impuestos
vuelven del revés del cuadro
desde aquellas calaveras doradas
hacen inventario hasta la caída del sol


(De: Paisaje sobre cero ,
Visor -edición no bilingüe-)

Bei-Dao (China, Beijing, 1949)

(Traducción de Luisa Chang)