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viernes, 5 de agosto de 2016

MI MENTE ES COMO UN dj MALO






























AYER fui a lo de Agustina y hablamos sobre el trabajo. Ella me comentaba que trabajaba nueve horas, llegaba a su casa y lo único que hacía era dormir diez horas. Esa era su rutina de todos los días. Después de una semana así, se preguntaba si realmente tenía sentido vivir o trabajar. Le parecía una locura. Yo siento lo mismo. En el fondo sé que pertenezco a la clase trabajadora y que por eso me pasa lo que me pasa, pero no me conformo.


***

MIENTRAS IBA EN EL COLECTIVO me pregunté: ¿y si mejor no escribo nunca más? ¿Para qué escribir? ¿Para quiénes? Pensé en eso durante algunos minutos, inmediatamente se me ocurrieron posibles relatos. Uno es sobre una chica que adopta una estrella de mar como mascota. La madre le advierte del peligro, pero a ella no le importa porque le encantan las estrellas de mar. Primero, cuando la estrella de mar es bebé, la mete en un vaso de agua. La estrella comienza a crecer, entonces compra una pecera. Sucesivamente, la chica compra recipientes más y más grandes. Un día sueña que la cama está mojada y siente una textura rugosa y áspera tocando su piel. Se levanta y ve que la estrella de mar durmió con ella en la cama, y murió, porque no tenía agua. Es una estupidez pero lo inventé en el momento. Es imposible no escribir nunca más.


***

HOY es un día muy importante porque me dieron el mejor consejo de mi vida: "Flavia, si hay algo que no tenés que tener en esta vida es miedo, porque es el peor enemigo del mundo". ¿Miedo a qué¿ No sé, a escribir mal, por ejemplo. Y después de esto, ya no tuve miedo a nada ni a nadie. Fui feliz por un rato largo, hice mate y todo. Leí los poemas que más me gustan de un libro de Viel Temperley y después leí un poema de Ashbery sobre perros de la playa. Justo hoy pensé en los perros que se tiran a tomar sol y parece que estuvieran muertos. De repente me acordé de todo lo que tenía que hacer para mañana, y que no podía estar solamente leyendo poemas, pero no me importó. Las responsabilidades me tienen cansada, la verdad, no me importan. Mañana voy a improvisar en todos lados, a pesar de que me levante temprano y tenga que trabajar. 


***

ME ABURRE KEITH JARRETT. Parece música de hotel, no la entiendo. No sé por qué mi papá pone Keith Jarrett a las doce de la noche. No quiero. Quizá pone esa música porque fue de la FEDE cuando era joven. En la FEDE educaban a los chicos de una forma determinada y no podías escapar de eso. Era una formación que englobaba muchas cosas extrañas: marxismo y rock, Kafka y marxismo; o Neruda y Marxismo, o Kafka y música del altiplano con la Unión Soviética. Son cosas que juntas parecen raras. Sin embargo, mucha gente está formada así. Hay mucha gente como mi papá en todas partes. Yo no estoy comprometida. Milito para mí misma, quizás milite para la poesía de alguna manera. Me gusta leer pequeñas ideas -no grandes tratados-; siempre disfruté la escritura en fragmentos. Me gustan los fragmentos cuando encapsulan ideas chiquitas.




Flavia Garione




Flavia Garione nació en Capital Federal en 1990. Publicó algunos de sus poemas en El muchacho de los helados (2011, Buenos Aires) y en Metrópolis (2010, Guadalajara). Algunas de sus publicaciones son Museo Local (2012, Sacate el Saquito), y Mi mente es como un dj malo (2014, Neutrinos). Administra el blog tengogatitosbebes.blogspot.com. Participa en la organización de Festival de poesía, de acá, Mar del Plata y codirige el sello editorial Luz Mala. Recientemente creó el  sello Honesta que se dedicará a publicar a poetas jóvenes.





viernes, 2 de enero de 2015

POLICIAL NEGRO















En una fiesta de casi famosos
mendigando copas de vino
con mi amiga
bailamos así
agitando en el aire
el dedo índice,
damos tantas vueltas
que le tiramos las copas
a los que están al lado
y nos bardean
pero no los escuchamos
estamos en la capsula del baile loco,
de repente,
mi amiga reconoce a un famoso
lo saluda a los gritos
él apenas nos mira
y sigue desfilando
con su camisa de palmeras.
Los actores de la televisión y los músicos están sobrevalorados, 

pienso
aunque no puedo fundamentar este pensamiento
que se queda ahí, como flotando.
Un poco después
fumamos
discutimos con un viejo
que nos sigue por todo el boliche
como una mascota
dice que le gusta el policial negro
también me cuenta
que está escribiendo una novela
sobre La Pampa
es surrealista, dice
yo media borracha hablo
de la importancia de los clásicos
empiezo con una especie de discurso
que se pone cada vez más raro
no sé
de dónde saco tantas palabras
todo es muy vertiginoso
hasta que estamos afuera
en medio de un temporal
caminando del brazo
apenas nos mantenemos en pie
digo
no lo puedo creer
todavía es de noche
y el mar choca violentamente

contra las rocas.



TODA LA POESÍA DEL SIGLO XX

Somos tan malos poetas
como cantantes
Y esa es también una idea teórica
En realidad, solo podemos hablar
de las imágenes,
como sacar la cabeza por la ventana
un domingo por la mañana
los poetas buenos son aburridos
una se pregunta
¿cuándo van a tropezar en
El poema?
Ser consciente de toda la poesía del
Siglo XX ¿puede trasmitirte un destello
De alegría? ¿de inteligencia?
Podrían distinguirse miles de fases
De la luz a la mañana
Y eso es algo que no se puede describir,
sin embargo no es suficiente,
La sensación de perplejidad
una ruta de noche
En el 2006 el cielo de Santiago del
Estero era abrumador y saqué las piernas
Por la ventana del colectivo
En 2008 dormí en un campo
Al aire libre,
Mi cabeza
Como un punto fijo en el macro cosmos
Los sonidos amplificándose
Sin parar
Como pequeños roedores
Insectos con millones de formas
Y la galaxia haciendo estallidos
De 1.4 segundos.



CON JOAQUÍN ESTUVIMOS HABLANDO

no da escribir boludo

el otro día en una lectura una chica habló de que 
en el jardín la obligaban a tomar la lechita

tampoco escribir cosas sublimes 
ambos extremos son malos
Yo no soy fan de poner límites
a veces me gusta la boludez 
pero la poesía que más me gusta es la que tiene ideas



Flavia Garione (Buenos Aires, Argentina, 1990)