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sábado, 2 de diciembre de 2017

VIAJERO INMÓVIL

























2

Cuando la lluvia nos sorprendió
En medio de ese campo de verano
Propuse que te fueras rápido
Sola Lejos Que yo
Bajo la tormenta y aún cegado
Por el agua que se cerraba
Como una manta fría yo
Iba a ser capaz de encontrarte

Me tomaste de la mano sin escucharme 
Y corrimos empapados sorteando airosos 
Un enemigo imaginario 
Huyendo de la duda del tiempo 
Del sol que terminó secando luego 
Las flores que pisamos al escapar.



4

Andar puede parecer una ausencia 
Cuando el destino comienza a borrarse 
Antes de salir Antes de empezar

Es por eso que intento convencerme 
De que la espera también es un viaje 
Pensarme igual a un cuerpo suspendido 
Al que la tierra le pasa debajo 
Lenta como una rueda de juguete


La espera también puede ser un viaje


Un reloj que se ha parado por caso 
Marca con rara precisión la hora 
Por un instante dos veces al día 
Pero aquél que atrasa debe aguardar 
Como si caminara en retroceso 
Hasta encontrarse de espaldas al tiempo

Porque sé que en el punto de partida 
Es donde desaparece el camino 
Entonces prefiero quedarme quieto 
Antes de salir Antes de empezar
Ser el propio naufragio Estar varado 
En la ruta estática de la espera

Soy el reloj detenido en lo exacto 
Camino de espaldas Soy mi equipaje 
Un punto ciego adonde nadie llega


Voy a tu encuentro porque no me muevo.



20

El abismo es el punto de partida 
¿Y si el más grande error fuera moverse? 
Ya no quiero equivocarme No quiero 
Cederle más terreno a la distancia 
En este viaje de intensa parálisis 
Con rumbo al ojo de un rostro vacío 
Moverse es como alentar un encuentro 
Un encuentro imposible como todos 
Puesto que todo encuentro es imposible 
«La gente siempre se muere esperando» 
Oí decir una vez Y el error 
Es un hilo que se enreda en las horas 
Nadie después de que ha partido puede 
Regresar 
Ya no quiero equivocarme.



Fernando Toledo




Fernando G. Toledo, poeta mendocino, nacido en San Martín,Argentina, en 1974. Es licenciado en Comunicación Social, por la Universidad Juan Agustín Maza. En 2002, fundó con Hernán Schillagi la editorial independiente Libros de Piedra Infinita; y también de esa unión, ha surgido el Festival Internacional de poesía de Mendoza, que producen desde hace cinco años. Asimismo, editan juntos, la revista virtual de poesía: El Desaguadero. Toledo, ha trabajado como periodista, como redactor del suplemento joven de Diario Uno de Mendoza. Actualmente es jefe de espectáculos de ese periódico y Coordinador Periodístico de la Redacción Multimedia de Uno Medios, periodista de Canal 7 Mendoza y de Radio Nihuil.Ha ejercido su tarea como crítico (teatral, cinematográfico, musical y literario) en diversas publicaciones de Mendoza.  Por otra parte es creador y autor del sitio de internet Razón Atea, donde publica asiduamente sus ensayos sobre ateísmo y religión, y de Oído Fino, sobre música clásica. Ha publicado los libros de poemas: Hotel Alejamiento (1998, editorial Diógenes), Diapasón (2002,Libros de Piedra Infinita), Secuencia del caos (2006, Ediciones Culturales de Mendoza, Viajero inmóvil (2009, Libros de Piedra Infinita) y Mortal en la noche (2013, Alción Editora). Aquí pueden visitar la página del autor.





viernes, 1 de diciembre de 2017

HOTEL ALEJAMIENTO

















DISTRACCIÓN


Lamías mi sexo con avidez 
El atardecer ahuyentaba muertes y fantasmas 
De un modo u otro 
Tu saliva se parecía
A la lluvia que mañana iba a caer sobre el pasto.



REVELACIÓN

Se peina como en un manual de instrucciones 
Arremete musical
Desnuda es maldita como un iceberg

Yace de mí salpicada

El horizonte /entendemos/ es un deseo recostado

Ahora somos dos animales sin sus ansias 
Somos dos revólveres disparados 
Somos /entendemos/ una raza sencilla 
Y el cielo está aquí con nosotros 
Entre las sábanas.



INSTRUMENTO DE TRABAJO

Toda desolación
Podía comprenderse al mirar su sexo 
Tan fláccido como un otoño 
O tan oscuro y triste 
Como el beso que ella te da 
Pero no te brinda.



6

Si hubiera sorteado las travesuras de la noche
Apagado las luces
Puesto boca abajo los rostros
Mirado por sobre el filo del invierno
Si hubiera escrito para nosotros
Si hubiera cerrado o abierto las puertas
Dicho o callado si hubiera elegido otro color para los labios
Hecho el amor matado con las manos
Si hubiera agujereado la espuma de los días
Si hubiera visto lo poco y lo mucho
Lamido heridas


Si hubiera escrito para nosotros.



14

Una naranja
O cierto sabor tibio
Sobre la mesa
Sobre las sábanas
Sobre los pliegues de las horas
Sobre lo que llega después
De todo lo que tus manos mismas
Desearían ocultar pero está allí
Concreto sucedido


Constante como un pasado.



28

Ahora nadie te busca


Andan trajes sin tu medida 
O todos llenos 
No te acecha 
Ningún miedo
Es imposible hallar un espejo o están 
Todos llenos
No hay recipiente para tu semen 
Nadie te busca
Y vas como un fantasma sin dibujo 
Hay cuerpos enteros
Y cada objeto tiene su dueño 
Una muerte para cada cadáver
Una correspondencia para cada sueño 
Tus relojes están llenos

Porque ya es tiempo 
De que nadie te busque


Es éste tu lugar y tu herramienta 
Una palabra un poema


El hilo cortado en el laberinto.





Fernando Toledo (San Martín, Mendoza, Argentina, 1974)




viernes, 16 de mayo de 2014

MORTAL EN LA NOCHE



JUEGO REAL

Juega a ser la princesa
De un palacio de plástico y cartón.

Nada más le hace falta.

Hasta que su juego termine habrá 
Un poco más de luz entre nosotros 
Y el planeta brillará como un reino 
Que en nada se parece 
Al que despierta cuando 
Se quita la corona.
Para Luz Almudena



CAFÉ Y MANZANAS

Giannuzzi y Saer escribieron 
Casi al unísono y, supongo, sin conocer 
La coincidencia sendos poemas 
Que comparten el mismo nombre: 
Café y manzanas.

Los tengo ante mis ojos y comparo 
La potencia cínica y tristona de Joaquín 
Con el ritmo quebrado y fulgurante de JJ 
En un alto de mis propios balbuceos.

Me sorprendo ante la duda
Que el sospechoso desorden del mundo
(«Saber quién es quién», dice Giannuzzi;
«En equilibrio sobre lo negro», insiste Saer)
Abre como un pérfido secreto
Al oído de ambos poetas. Yo sólo
Tengo una cesta de manzanas frente a mí
Y el café sin preparar se seca
En su bolsa mal cerrada. Estoy
Parado sobre el mismo filo, pero ya
Oscuro y lleno de gusanos,
Sin nada por morder o por tragar.




ARCHIVO JPG
«Yo soy aquel que fue poeta de tiernos amores. 
Tú, que lo lees, si quieres conocerlo, escúchame, posteridad»
Ovidio

Miro una foto y como en aquel cuento 
De Cortázar creo reconocer 
Algo que, fuera de foco, se empeña 
En ser visible. Y pienso en esta noche 
Que ahora llega y en el día perdido, 
En tantos proyectos irrealizables, 
En el jardín de mi casa en que crecen 
Sin descanso los yuyos y las piedras; 
Pienso en la extraña proclama de Ovidio 
(«Escúchame, posteridad») y pienso 
En cómo será pensarse a sí mismo 
Bajo la especie de la eternidad, 
Mientras a empujones apenas somos 
Una mancha gris en el retrato universal.



AQUÍ NO HAY NADA


Hurgo mi cerebro desesperado:
De pronto es de noche y aquí no hay nada,
Ni un breve recuerdo para el futuro
De otro día extinguido por un giro
Repetido en esta mota de polvo,
Morada de trabajos aplacados.
¿Hay tiempo todavía? No, ya es tarde,
Así que pongo a cocer un poema
Al fuego crepitante de la luna,
Como quien escribe frases al margen
Que nadie lee pero contradicen,
Con cierta displicencia, el texto entero.
Luego apago las luces de la casa
Y oigo, sin ver, cómo todo se va.





Fernando G. Toledo (San Martín, Mendoza, Argentina, 1974) 





martes, 12 de mayo de 2009

ACTO REFLEJO



Cuando se oye sonar la propia música

En un lugar ajeno y no hay espejos
Que confirmen la supuesta presencia
En este cuarto de poema y fiebre
Cuando una letra cierra la palabra
Y sólo sigue un largo espacio en blanco
Cuando el tiempo es la secuencia del caos
Cuando todo es deuda y sólo resta
Conservar el doble punto de apoyo
Que este suelo concede indiferente
Cuando la noche es un acto reflejo
Vuelvo a escribir ¿Para mí? ¿Para un otro?
Nadie lo sabe: igual vuelvo a escribir
Hasta escarbar Hasta desenterrar.



Fernando G. Toledo (Argentina, San Martín, Mendoza, 1974)