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domingo, 1 de febrero de 2009

EL SUEÑO DEL DÍA DE LOS TREINTA AÑOS


























El sol destruye y da, el sol
sabe perderse, ama todo, y sin amor,
sin piedad, sin sentir
nada más que su propia expansión:

el sol sabe volver, alza los primeros
silbidos entre los árboles del parque, llegará a las ventanas
cerradas con manos trepadoras. Es negligente
y silencioso, brutal, pero también es pródigo,

delicado, resquebraja, desflora, incendia, pero
sabe disolverse en el cuello de una campánula. Destruye
y da, es liviano e inmenso, sabe volver-
es célibe como el mar, individual, estéril.

Yo que tengo treinta años, que no puedo más crecer,
que no sé volver, elijo
palabras para ser el dios del sol —


yo flor, yo piedra, yo luz, para dar


el don liviano e inmenso
del poema



Giuseppe Conte

(Traducción de Horacio Armani,
en su Antología de la Poesía
Italiana Contemporánea, para
Litoral- Ed.Unesco, no bilingüe)


Giuseppe Conte nació en Italia, Genova, Imperia, en 1945. Ha publicado, entre otros, los libros de poesía: El último abril blanco, El océano y el muchacho (1979), La estación, -Premio Montale- (1988), Diario del poeta y del mensajero (1992), Cantos de oriente y occidente (1997). Libros de novela: Primavera incendiada (1980), Equinoccio de otoño (1987), Los días de la nube (1990); Fieles de amor (1993); El imperio y el encanto (1995) y El muchacho que habla con el sol (1997). Ha editado dos antologías: La metáfora (1981) y La lírica de occidente (1990), un grueso volumen de textos que abarcan desde los himnos homéricos hasta autores contemporáneos. Toda su obra hasta 1978 (poesía, ensayos y otros textos) se reunió en la antología La palabra enamorada, que le valió su inclusión como uno de los principales protagonistas de la renovación poética de su país.





jueves, 4 de diciembre de 2008

LAS ESTACIONES DE LA TIERRA (II)



Pensar que no he plantado nunca un árbol,

que no he tenido nunca un hijo.
Hasta ese punto me parezco al mar,
estéril, solitario.
Ni un ciprés encrespado,
ni un sauce húmedo y lento, ni un euforbio
ramificado en delta, ni un ciruelo
ni un duraznero ni un manzano
hice crecer jamás, ni un gajo
rosa o candido en marzo, ni siquiera
un cachorro de hombre.
Como la ola golpea la orilla,
sin fecundarla, sin dejarle
más que algas y resecas raíces,
así —¿no dices?-— yo golpeo
la vida.
Pero la he amado,
tierra, yo te he amado.



Giuseppe Conte (Italia, Genova, Imperia, 1945)
(Traducción de Pablo Anadón)


LE STAGIONI DELLA TERRA (II)


Ci pensi, non ho mai piantato un albero,
non ho mai avuto un figlio.
Tanto assomiglio al mare,
solitario, sterile.
Né un crespo cipresso, né un salice
umido e lento, né un'euforbia
difamata a delta, né un pesco
né un susino né un meló
ho mai falto crescere, né un ramo
rosa o candido a marzo, né un piccolo
di uomo.

Come l'onda percuote la riva
senza fecondarla, senza lasciarvi
altro che alghe e consunte radici
così —non lo dici?— io percuoto
la vita.
Eppure l'ho amata, la
terra, ti ho amata.





Giuseppe Conte nació en Italia en 1945. Ha publicado, entre otros, los libros de poesía: El último abril blanco, El océano y el muchacho (1979), La estación, -Premio Montale- (1988), Diario del poeta y del mensajero (1992), Cantos de oriente y occidente (1997). Libros de novela: Primavera incendiada (1980), Equinoccio de otoño (1987), Los días de la nube (1990); Fieles de amor (1993); El imperio y el encanto (1995) y El muchacho que habla con el sol (1997). Ha editado dos antologías: La metáfora (1981) y La lírica de occidente (1990), un grueso volumen de textos que abarcan desde los himnos homéricos hasta autores contemporáneos. Toda su obra hasta 1978 (poesía, ensayos y otros textos) se reunió en la antología La palabra enamorada, que le valió su inclusión como uno de los principales protagonistas de la renovación poética de su país.

ESTE APELLIDO



Sé que no tengo

sustancia ni verdad.
A veces me despierto
sin certeza de un cuerpo, de una casa o un tiempo
donde vivir mi vida.
No sé, a veces, quién soy.
Entonces me repito, me repito
lleno de temerosa maravilla:
¿Giuseppe Conte, yo? ¿Es posible?
¿Desde hace cuánto dura la ficción?
Giuseppe, como el padre
de mi padre —ninguno
ya vive entre los vivos—, Conte,
apellido de pobres, que es el tuyo,
apenas, si lo escribes.



Giuseppe Conte (Italia, Genova, Imperia, 1945)

(Traducción de Pablo Anadón)



QUESTO COGNOME

Lo so di non avere né sostanza
né veritá. Certi risvegli
è come se non avessi piú neppure
il mio corpo, né fossi più sicuro
di dove abito, né in che tempo
vivo la mia vita, né chi sonó.
Allora me lo ripeto più volte
pieno di una meraviglia impaurita:
Giuseppe Conte mi chiamo, è possibile?
Da quanto dura la finzione?
Giuseppe come il padre di mio padre
—nessuno di loro è più tra i vivi—
Conte, questo cognome da poveri
che ti appartiene appena se lo scrivi.