domingo, 30 de octubre de 2011

HAY UN MORIR




























No me lleves a sombras de la muerte
a donde se hará sombra mi vida,
donde sólo se vive el haber sido.
No quiero el vivir del recuerdo.
Dame otros días como estos de la vida.
Oh no tan pronto hagas
de mí un ausente
y el ausente de mí.
¡Que no te lleves mi Hoy!
Quisiera estarme todavía en mí.

Hay un morir si de unos ojos
se voltea la mirada de amor
y queda sólo el mirar de vivir.
Es el mirar de sombras de la Muerte.
No es Muerte la libadora de mejillas,
esto es Muerte: Olvido de ojos mirantes.



Macedonio Fernández





Macedonio Fernández (Buenos Aires, 1874-id., 1952) Escritor argentino. Autor de narraciones fantásticas que muestran su escepticismo ante la aplicación práctica de las teorías filosóficas. Su obra ha sido revalorizada después de que Jorge Luis Borges reconociera en él los orígenes de su narrativa. Formó parte de la generación «martinfierrista» e influyó en la obra narrativa de Leopoldo Marechal y en la poética de González Lanuza, sobre todo a través de la estrecha relación amistosa que mantuvo con ellos. En 1922 dirigió junto a Borges la segunda época de la revista Proa, que se prolongó hasta 1925. De todas sus obras, tan sólo llegó a publicar una, No toda es vigilia la de los ojos abiertos, en 1928. El resto de su producción literaria se editó posteriormente gracias al interés de sus amigos. Algunas de sus obras más destacadas son Papeles de recién venido, de 1930, Una novela que comienza, de 1941, Continuación de la nada, de 1945, Poemas, de 1953, y Museo de la novela de la Eterna, de 1967.



viernes, 28 de octubre de 2011

ME DISTRAJE UN MOMENTO




























Todo,
lo que está y sucede,
era un túnel
quieto
y en él, sola,
yo corría, corría.
Sin querer, sin etapas,
adiós, adiós
aunque a veces un ojo débil, fiel,
ciérrate,
se me atrasaba,
apúrate,
llorando sobre un día.
Sin poder asirme
a un pájaro, una mano, un fruto,
adiós, adiós
arrancarme
del amor sucesivo,
partir partiéndome,
dejar atrás,
pasar por todo,
honda, ligera, rota,
viva,
siempre marcharme
para ser nostalgia.
Pero un instante me distraje
sin tomar precauciones,
un instante
en que alguien vino de mi espalda
y cambió todo.
Fija, vaciada, ausente,
un agujero soy
por donde pasa el mundo,
veloz, sin detenerse,
agitando sombreros,
se escurre en mi vacío,
cómo huye.
Oh puerta, piel, árbol jadeantes,
¡paren, basta!
Suplico sin lengua,
me interpongo sin cuerpo.
Es inútil,
adiós, adios
Y todo lo que pasa
y se aleja cantando
con feroz alegría,
no vuelve, no recuerda.



Amelia Biagioni



Amelia Biagioni nació en Gálvez, provincia de Santa Fe, en 1916. Estudió el Profesorado en Letras en la Escuela Normal de Profesores N8 1 de Rosario, graduándose en 1936. Ese mismo año vuelve a Calvez, donde ejerce la docencia secundaria y realiza actividades culturales. A partir de 1944 publica poemas en diarios y revistas con seudónimo, hasta 1950, en que comienza a firmar con su nombre. En1954 y a instancias de José Pedroni, la Editorial Castellví publica su primer libro, Sonata de soledad, por el que obtiene la Faja de Honor de la S.A.D.E. y que será reeditado en 1957. En 1955 se radica en B uenos Aires, donde retoma sus actividades docentes, suspendidas desde 1952, e inicia sus publicaciones de poemas en periódicos nacionales. En 1957 aparece La llave, que recibe, en 1958, el Segundo Premio Municipal de poesía. Entre 1960 y 1964 colabora con Ediciones Culturales Argentinas, continuando con su labor poética. En 1967 aparece El humo, al que se le otorga, en 1968, el Primer Premio Municipal de poesía, y en 1976 Las cacerías, distinguido con el Premio Jorge Luis Borges de la Fundación Argentina para la Poesía (1977) y con el Tercer Premio Nacional de poesía (producción 1976-79). En 1984 aparece su último libro, Estaciones de van Gogh, por el que se le otorga el Segundo Premio Nacional de Poesía en 1988 (producción 1984-87). Por la totalidad de su producción poética ha recibido en 1984 el Diploma al Mérito en Poesía de la Fundación Konex, y el PremioEsteban Echeverría de Gente de Letras en 1985. Además de sus colaboraciones en los principales diarios nacionales, ha publicado en las revistas Sur, Revista de Occidente, International Poetry Review, Aura (Alabama), Midamerica Review y otras. Renata Treitel ha vertido al inglés su libro Las cacerías -en proceso de publicación- y Antonio Aliberti ha hecho lo propio al italiano, con un grupo de poemas del mismo libro. Falleció en el año 2000.




martes, 25 de octubre de 2011

Una vela





Yannis Varveris


(Traducción de Miguel Chiovetta)

domingo, 23 de octubre de 2011

Soneto






Esto es amor, oh caracol que aloja
la analecta sonora del pasado
y astuto en su recinto, ensimismado
reitera azul de mar y rosa roja.

El eco, ya, una flor que se deshoja
en perfume y color multiplicado-
Esto es amor, de nuevo marchitado
con la reiteración de cada hoja.

Y nunca menos solo y más seguro
por oscuro, por solo y asumido
-fidelidad del lirio a su color-

estatua leal, de espaldas al futuro
con un nombre infinito y repetido
de piedra y sueño y nada, esto es amor.


Julio Cortázar



Julio Cortázar. (Bruselas, 1914 - París, 1984) Escritor argentino. Hijo de padres argentinos, a los cuatro años Julio Cortázar se desplazó con ellos a Argentina, para radicarse en la provincia andina de Mendoza. Tras completar sus estudios primarios, siguió los de magisterio y letras y durante cinco años fue maestro rural. Pasó más tarde a Buenos Aires, y en 1951 viajó a París con una beca. Concluida ésta, su trabajo como traductor de la Unesco le permitió afincarse definitivamente en la capital francesa. Por entonces Cortázar ya había publicado en Buenos Aires el poemario Presencia con el seudónimo de «Julio Denis», el poema dramático Los reyes y la primera de sus series de relatos breves, Bestiario, en la que se advierte la profunda influencia de Jorge Luis Borges. La literatura de Cortázar parte del cuestionamiento vital, cercano a los planteamientos existencialistas, en obras de marcado carácter experimental, que lo convierten en uno de los mayores innovadores de la lengua y la narrativa en lengua castellana. Como en Borges, sus relatos ahondan en lo fantástico, aunque sin abandonar por ello el referente de la realidad cotidiana, por lo que sus obras tienen siempre una deuda abierta con el surrealismo. Para Cortázar, la realidad inmediata significa una vía de acceso a otros registros de lo real, donde la plenitud de la vida alcanza múltiples formulaciones. De ahí que su narrativa constituya un permanente cuestionamiento de la razón y de los esquemas convencionales de pensamiento. El instinto, el azar, el goce de los sentidos, el humor y el juego terminan por identificarse con la escritura, que es a su vez la formulación del existir en el mundo. Las rupturas de los órdenes cronológico y espacial sacan al lector de su punto de vista convencional, proponiéndole diferentes posibilidades de participación, de modo que el acto de la lectura es llamado a completar el universo narrativo. Tales propuestas alcanzaron sus más acabadas expresiones en las novelas, especialmente en Rayuela, considerada una de las obras fundamentales de la literatura de lengua castellana, y en sus cuentos, entre ellos Casa tomada o Las babas del diablo, ambos llevados al cine, y El perseguidor, cuyo protagonista evoca la figura del saxofonista negro Charlie Parker. Muy pronto, Julio Cortázar se convirtió en una de las principales figuras del llamado «boom» de la literatura hispanoamericana, y disfrutó del reconocimiento internacional. A su sensibilidad artística sumó su preocupación social: se identificó con los pueblos marginados y estuvo muy cerca de los movimientos de izquierdas. En este sentido, su viaje a Cuba en 1962 constituyó una experiencia decisiva en su vida. Merced a su concienciación social y política, en 1970 se desplazó a Chile para asistir a la ceremonia de toma de posesión como presidente de Salvador Allende y, más tarde, a Nicaragua para apoyar al movimiento sandinista. Como personaje público, intervino con firmeza en la defensa de los derechos humanos, y fue uno de los promotores y miembros más activos del Tribunal Russell. Como parte de este compromiso escribió numerosos artículos y libros, entre ellos Dossier Chile: el libro negro, sobre los excesos del régimen del general Pinochet, y Nicaragua, tan violentamente dulce, testimonio de la lucha sandinista contra la dictadura de Somoza, en el que incluye el cuento Apocalipsis en Solentiname y el poema Noticias para viajeros. Tres años antes de morir adoptó la nacionalidad francesa, aunque sin renunciar a la argentina.






viernes, 21 de octubre de 2011

Mitologías XXIV




Seferis

(Traducción Miguel Chiovetta)

lunes, 17 de octubre de 2011

MUJER DE EDAD LIMBICA





Yorgos Markopolus


(Traducción de Miguel Chiovetta)

martes, 11 de octubre de 2011

AL CIELO DE LA NADA CON LO MÍNIMO





Katerina Angelaki-Rouk


(Traduccion de Miguel Chiovetta)

lunes, 3 de octubre de 2011

Mi casa


Mi casa era diferente. Mi tía no me crió, mi abuela prefería a mi hermano. Más sano hubiera sido preferirme a mí, o más osado. Sin embargo, todo era perfecto así, en un sentido errado. Erré perfectamente el camino, y fue acertado el sino del fracaso en la presencia. La música fue el caso, y la poesía, para perderse en los sentidos, la enfermedad, la experiencia. Parecía saberlo todo y no hacer nada para impedirlo. ¿Quién podría decirlo, salvo un secreto?


(de: Madam, 1988)


Mirta Rosenberg (Argentina, Rosario, 1951, reside en Buenos Aires)





sábado, 1 de octubre de 2011

SIRENA






























Ahora que todavía puedes, canta
tu delirio;
después, sirena encantada por marinos
atados a un poste,
después, sirena de voz dulce
y corazón tenebroso, incapaz
de sostener
no la nota sino la cordura
-elige el mar, no el barco-, después, elegir
más tarde que inútil: tu canto, sirena,
te desviará a ti misma,
te perderás ahí en cubierta,
en la orilla o allá, en tu casa.
Aprovecha la garganta, ahora
que no tienes pies
en la tierra, marea y
ensordece el oído del humano
hasta que se canse, hasta que te canses, y el
estruendo
sea como el de un barco que encalla
en el ojo de la tormenta, no en el sonido
cabal de la tormenta. O canta
esa suave y triste canción
que te sabes
de memoria, hasta que el agua misma
se confunda,
o aquella que habla de
cosas alegres,
cosas que duran, cosas
reales, imaginarias, y
tu voz suene tan real o imaginaria
que consterne. Hazlo ahora, sirena,
ahora que la prudencia,
como la noche, llama a víspera,
ahora que la luna, cantante muda,
no te ve ni te altera,
ahora, canta,
sin añorar la muerte y la vida.


Irene Gruss (Buenos Aires, Argentina, 1950-2018)

de: Solo de contralto (1997)



IMAGEN: Ulises y las sirenas, pintura de Herbert Draper, 1898.




jueves, 29 de septiembre de 2011

SUSURRO PERSONAL





Por alguna razón,
mi corazón late como una ametralladora.
El cardiólogo me ha dicho:
controle su vida emocional. Me pregunto
si no habrá allá adentro una verdad
que intenta abrirse paso. Vuelvo una mano al pecho
buscando una fe en la oscuridad
de mí mismo. La pulsación interna del yo
parece apresurarse
hacia una descomposición indescifrable.
El ritmo cardiaco es un tiempo en estado impersonal. Esta es
la única certeza que encuentro.
Los golpes sanguíneos de un tambor
cerrado sobre el vacío.
No hay noticias profundas de mí mismo
sino este susurro fisiológico, el zumbido
que hoy fui dejando a mi paso
a través de calles, edificios y cuerpos cerrados,
Un rastro de baba que recorrió el mundo
y está de regreso a esta habitación.



(de: Principios de incertidumbre (1980)

Joaquín Giannuzzi





Joaquín Giannuzzi, poeta y periodista argentino. Nació en 1924 en Buenos Aires y murió en 2004 en la provincia de Salta. Su obra ejerció una gran influencia en poetas de las generaciones posteriores. Comenzó estudios de ingeniería pero los abandonó para estudiar periodismo. Escribió desde noticias policiales hasta críticas literarias en los diarios Crítica, Crónica, Clarín y La Nación. En 1958 publicó "Nuestros días mortales" y ganó el premio de la Sociedad Argentina de Escritores. En 1962 empezó a colaborar con la revista Sur que dirigía Victoria Ocampo. Por esa época publicó "Contemporáneo del mundo". En 1967, "Las condiciones de la época" y en 1977, "Señales de una causa personal". En 1980 apareció "Principios de incertidumbre"; en 1984, "Violín obligado" y en 1991, "Cabeza final". Su último libro, "¿Hay alguien ahí?", se publicó poco antes de su fallecimiento en enero de 2004. Giannuzzi ganó los premios Municipal y Nacional de Poesía. Fue un hombre de vida austera y ejercía un suave humor negro. La alusión al entorno social y cotidiano, la muerte, la incertidumbre, fueron frecuentados por su poesía tersa y de sorpresivos remates.






domingo, 25 de septiembre de 2011

viernes, 16 de septiembre de 2011

Cuando se canta























CUANDO se Canta o cuando se grita se tiene la sensación de proyectar el Ser (Cuerpo y psique) más allá de sus límites y su peso -de invadir y estremecer extensiones ajenas de atmósfera y materia.
Se reconoce uno en esas ondas sonoras — en esa entonación, en esa agitada o apacible suscitación de ecos y resonancias (de réplicas asentimientos refutaciones)
Nada nos es (en Cambio) más enemigo y extraño — hasta repelente con frecuencia — que las imágenes variables distorsionadas funambulescas que nos ofrece el espejo al cual nos asomamos. Se siente uno solidario de Su propia voz — identifica a los demás primordialmente por la `
voz — Sabe calibrarlos por su voz.
La máscara incierta y confusa tras la cual nos atrincheramos y creemos controlar — no acierta en verdad a engañar sino a quien no la siente puesta (aunque ingenuidad o tontería lo haga a veces empeñarse en hermosearla» — en hacerla aceptable).
El instinto la fuerza la raigambre humanas están patentes en la voz y no en mueca o gesto de faz limpida o estragada.
Aunque hubo quien se atrevió a imaginar una humanidad de sólo voces — olvidando que es la voz trasunto de todos y cada uno de los átomos de nuestro cuerpo y nuestra psique — fiémosnos en nuestra voz que por seguro no nos abandonará ni aun en irremediable trance.



Emilio Adolfo Westphalen



Poeta y ensayista peruano nacido en Lima en 1911. Realizó estudios básicos en el Colegio Alemán de Lima y posteriormente ingresó a la Facultad de Letras de la Universidad de San Marcos donde obtuvo la Licenciatura en 1932. Es uno de los más importantes poetas surrealistas de su país. Participó y contribuyó al enriquecimiento de la cultura peruana, dirigiendo las revistas Las Moradas, la Revista Peruana de Cultura y Amaru. Trabajó además como traductor para las Naciones Unidas y ocupó el cargo de Agregado Cultural de la Embajada Peruana en Roma. En 1977 obtuvo el Premio Nacional de Literatura, en 1991 recibió un Homenaje de la Universidad de Salamanca, en 1995 Las Palmas Magisteriales, la Orden del Sol y el grado de Doctor Honoris Causa de la Universidad Nacional. Entre sus libros publicados figuran: «Las ínsulas extrañas» en 1933, «Abolición de la muerte» en 1935, «Arriba bajo el cielo» en 1982, «Amago de poemas de lampo de nada» en 1984, «Ha vuelto la diosa ambarina»en 1988, y «La poesía, los poemas, los poetas» en 1995. Falleció en el año 2001.

Biografía tomada de A MEDIA VOZ




miércoles, 14 de septiembre de 2011

Luna llena




Kikí Dimulá

Traducción de Miguel Chiovetta


lunes, 12 de septiembre de 2011

sábado, 10 de septiembre de 2011

Vendrá un tiempo






Katerina Gogu


Traducción de Miguel Chiovetta



jueves, 8 de septiembre de 2011

Tú nunca morirás



Mijalis Ganas


Traducción de Miguel Chiovetta



lunes, 5 de septiembre de 2011

Invisible rojo de lo dicho















amanece
la palabra sobre el silencio

Y

Tú hablas. Yo callo.

Habla de prisa para no terminar de hablar
(para no saberse)

Sonríe, saluda, todos saludan: mueren
(sin desesperar, sin haber esperado)

Hasta llevarnos al punto donde la ausencia de silencio
hace de la palabra un sonido saturador, algo propio del
funcionamiento de los medios masivos de comunicación

es no gritando de miedo a sabernos solos

es caer sin ruido
en medio de tanto ruido


Hugo Mujica




HUGO MUJICA nació en Buenos Aires en 1942. Estudió Bellas Artes, Filosofía, Antropología Filosófica y Teología. Esta gama de estudios se refleja en la variación de su obra que abarca tanto la filosofía, como la antropología, la narrativa como la mística y sobre todo la poesía. Entre sus principales libros de ensayos se cuentan "Kyrie Eleison" (1991), "Kénosis" (1992), "La palabra inicial" (1995), "Flecha en la niebla" (1997), "Poéticas del vacío" (2002), "Lo naciente" (2007), "La casa y otros ensayos" (2008) y "La pasión según Georg Trakl" (2009). "Solemne y mesurado" (1990) y "Bajo toda la lluvia del mundo" (2008), son sus dos libros de cuentos.Su obra poética, iniciada en 1983, ha sido editada en Argentina, España, Italia, Francia, México, Estados Unidos, Chile, Eslovenia y Bulgaria. En 2005 Seix Barral la publicó en "Poesía completa. 1983-2004", en 2011 se editó su último libro de poesía: "Y siempre después el viento". Su vida y sus viajes han sido el material principal de su obra, hitos como el haber vivido y participado de la década de los 60 en el Greenwich Village de Nueva York, como artista plástico, o el haber callado durante siete años en el silencio de la vida monástica de la Orden Trapense, donde comenzó a escribir, son algunos de los mojones de su historia.