viernes, 8 de mayo de 2026

CUADERNO DE CANCIONES

 


Una casa con porche
 
o algo así, garage
abierto al lado, fondo verde,
dos ventanas amplias
hacia el portón con rejas
que hacían un breve aunque               
cómodo pasillo que en el centro tenía
la entrada y un foco encendido
por la noche,
y el auto casi siempre estacionado
Baja, sólida, nunca nadie en la vereda
ni en el frente tras las rejas
Al otro día
pudorosamente
tapa ese no cuerpo una pared de chapa



Un tipo abre la puertita
al costado
Sale por esa esquina
del volumen goteado del ojo 


Lourdes
 
Las luces del tablero
no me dejan dormir,
me levanto para escuchar
algo que me despierte
y como a esa hora doblamos
en la esquina rosada,
siempre, y tomamos por la diagonal:
los faros la alumbran;
casas que llaman la atención
no sé por qué,
la brasa del cigarrillo,
la cabina, el perfil de todos
haciendo escalinatas
La estanciera que entra al garage,
cada cual prende luces, el pasillo,
la cocina, la perilla del televisor
Al llegar recordamos poco
 
+
  
La noche del globo aerostático
 
Somos lo mismo:
calacas, zorzales, cambistas, mukamas,
los que todavía no poseemos nombre,
sentados alrededor de un líquido sintético y negro,
libertos, en la fresca, salpicados
con porland, lianas de estragón y marcas
de rejas en los rostros;
un conejo en brazos, tuyo, creo verle la risa
girando dentro de una cacerola, detrás de sí
un chorro de témpera opaca;
revistas y tiempos que no irán a funcionar
Hablaban, caminábamos, subías:
la voz mala, nena tu panza contra el cielo vestido,
yuyos mojados haciendo nudos, la fragata,
el búho, la espiral
  
+
  
En sus canciones pensadas va cayendo una hoja
 
Una hoja del gran álamo un día se recostará
sobre su cara:
levanta la cabeza, de la letra que sombrea el dormitorio,
la ventana de calle, el pibe
que pasa por la vereda y se le parece como hormiga
 
—Recuerda —Su novia, el pelo rubio,
las pestañas que se oponen
al ventilador
—antes de que conociéramos a Botticelli
—Ensaya —El profe, con buzo de gimnasia
da pasos largos al acecho bajo las luces                                     
                    del escenario
—Se ve —En la terraza de un edificio
                    que todavía
no es, ya demolieron, o nunca será construido
 
En este momento solo el verano existe,
limbo, vaho, agujero de chapa,
le da las formas que necesita
  
+
  
Desde aquí
 
Carcasa de aire acondicionado
retorcida contra la pared
blanca ahora gris hueso
Encima de ella una manguera
y vueltas de cables
Esa pared separando a los vivos
La mujer que lo miraba como si la afectara
una nube de alcohol, el labio
que va tomando fiebre cuando lo toca
Asomados fondo y reflejo: geómetra,
tizne amarillo, bencina,
pequeña alma,
un cadáver que la sostiene

(Anticipo del libro homónimo,
que será publicado en la revista
electrónica Tōra, próximamente,
gentileza del autor)

José Villa 


José Villa (Martín Coronado, pcia de Bs. As,. 1966)
Escritor y crítico literario. Ha colaborado y organizado numerosos proyectos literarios, entre ellos los sitios digitales PoesíaArgentina (2013-2015) y Atmósfera (2006-2013), y la editorial independiente Ediciones del Diego (1998-2003). En los años noventa dirigió la revista 18 Whiskys. Actualmente es editor del sitio literario op.cit.
(www.opcitpoesia.com/). Se desempeña como corrector de estilo, editor y coordinador de talleres literarios. Entre otros libros, publicó El estilo verdadero (2022), Escombro (2015) y Camino de vacas (textos reunidos, 2007).


Pueden LEER todas los poemas y  entradas del autor Aquí 




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