La popularidad de la mala escritura es análoga al disfrute de la comida chatarra.
sábado, 5 de octubre de 2024
LA EXPERIENCIA DE LA MUERTE (II)
viernes, 4 de octubre de 2024
TIEMPO PASADO (I)
lunes, 30 de septiembre de 2024
PUENTE
la única
flor de la verdad
la que unía todos los pétalos
la que cancelaba
todos los perfumes
por ser todos los aromas
la que veía el filósofo
en sus delirios:
la deshojada esperando a que
llegaras
delante vos, desnuda
detrás
ventana hacia la noche
y ese fondo era un campo sembrado de guerra
origen
la tarde se ahoga
en obediente sosiego
en el fondo de un espejo de
ámbar
el sol se sirve en rodajas
sobre una mesa
plana como un mundo
como debió serlo
antes que nada
antes que todo
el viento respira
como un animal agriado
no se puede decir
qué le gusta
o no a
la poesía
se anuda en letra esquiva
infidelidad sonora
audiencia de recuerdos
en medio de una plaza
los muertos que llaman
a deshora
una reja estilo inglés
de la que penden
higos prohibidos
o senos como magnolias
o rojos globos chinos
una guitarra que persiste
y un mar de banderas
que resiste una
carga de escudos y
bastones
la poesía es una oreja
que se alimenta de los ruidos
de este mundo
mientras pasa aquella que no fue
se fue
perspectiva
vos
en el
espejo
yo
detrás
en la
noche
mi mano
en vos
en el espejo
explorando
incertidumbres
afuera quedan
la peste y su toque de queda
(Del libro “Puente”,Buenos
Aires
2022, Gentileza
del autor)
Pablo Márquez nació en Salto, Uruguay (1976).
Ha sido profesor de aula de Literatura y de Historia en liceos públicos de
Salto y en el CeRP del Litoral. Formó parte del Grupo de Estudios Autobiográficos
(GEA), del CFE, fundado por la escritora Mag. Prof. Helena Corbellini, y
actualmente a cargo de la Dra. Gabriela Sosa. Ha publicado artículos de crítica
literaria en revistas de su departamento y en la Revista [sic], de la
Asociación de Profesores de Literatura del Uruguay (APLU).
Muelle negro (2020, Civiles Iletrados) fue su primer
poemario.
sábado, 28 de septiembre de 2024
La mañana de hoy....
La mañana de hoy, mientras el aire que respiro es inmediato, insípido
como el smog del cielo de Los Ángeles, despierto envuelta en las sábanas de una cama ajena, asustada y cansada del sueño en el que traté de cruzar una vía de tran en texi y no pude, quedé a medio camino. Como subir, subir y subir por una montaña inmóvil, y a cada paso afirmar mal el talón o las manos y hacer que caigan pedruscos, la cima tan lejos y tan cerca, el corazón latiendo en la cabeza. Como los ojos el mundo en un mundo sin las jerarquías de la ciudad -por ejemplo un puesto de campamento-y no ser capaz de dejar una nota como el poema de Foguet:
No te conozco y no me conoces
pero he dormido en tu cocina de piedra
al resguardo del hielo y de la niebla
y he quemado un poco de la reserva
de yareta (el único combustible
de que dispones a esta altura, lo sé)
y todavía mi ropa está impregnada
con su hume resinoso y tampoco
me perdono no haber tenido una ginebra
para dejarte bajo el techo tiznado
para las noches apenas más cálidas
y hondas que te tendrán aquí,de nuevo,
junto al olor de los pastos
y el goteo más decidido y saludable
de la vega
(...)
miércoles, 25 de septiembre de 2024
LA PLENITUD
lunes, 23 de septiembre de 2024
MIL BRILLOS APAGADOS
sábado, 21 de septiembre de 2024
EL POETA RECUERDA UN VIEJO AMOR AL COMENZAR EL AÑO
Es costumbre al terminar el año
volverse mirar a los costados
(en otro tiempo
en la casa habitaban tantas gentes
sombras
una aventura de amor fracasada)
otros encuentran que es necesario aclarar estos brindis
de año nuevo porque hay esperanzas que enunciar
mirarse brindar por la libertad y las pequeñas gotas de lluvia
y el amor (tus ojos) y el amor (todas pero
principalmente tú)
hemos viajado diciendo esperando en las cavidades
del mediodía un nuevo cántico para todos y además
en forma ligeramente diferente nos hemos dicho
cuando éramos amantes las mismas cosas que se
dicen los otros
pero ahora se trata de un brindis
y no brindaremos por los recuerdos sino por los
árboles del porvenir
por los nombres del porvenir
para que el corazón y la estrella concurran al esfuerzo
común para que la voluntad sin demasiada violencia
como cosa ínfima
se extienda y apruebe las cosas de este mundo
para que yo (de regreso) después de haber hablado
mucho (una noche cualquiera) compruebe la
fatalidad de la distancia
pero levanta de cualquier manera tu copa porque
siempre hay una palabra que todos pueden
pronunciar y el río sigue moviendo su miedo su
tarde y el puñado de tersos inviolables pájaros
este año y todos los años has acumulado errores sobre
tu cabeza
y pensando crear tu vida sólo la has repetido
(en otro tiempo
abríamos la puerta de mañana
y entraban el sol los sombreros arrojados al viento
por los trasnochadores de la víspera
los ecos de sus conversaciones
y tu risa
aunque hacía tanto que ya no te veíamos)
como en otro tiempo
sin cuadrantes ni altura he llegado muchas noches
este año
ahora yo puedo recordarla suelto
como una fragilidad silenciosa
en este día en esta hora
a otras tierras entregará sus manos
sus ojos han conocido otros combates más cerca de la
piedad o del odio
pero ahora se trata de un brindis
del año que comienza indiferente a su memoria o tus
deseos
Edgar Bayley (Argentina, Buenos Aires, 1919-1990)
jueves, 19 de septiembre de 2024
CARNE SOLA
martes, 17 de septiembre de 2024
Este poema...
domingo, 15 de septiembre de 2024
APUNTES DE CAMPO
cuánto tiempo
cuántos días de silencio
para acallar el zumbido de la civilización.
.
a la vez
agradecido por la compañía y
decepcionado. afuera, montañas. el viento se lleva la carpa
como una vela las estrellas mismas parecen pasar volando. escribo
silenciosamente posible agradezco
la pluma silenciosa. dentro de
la espiral de esta nebulosa,
dentro de mi silencio.
.
tanto revoltijo de estrellas,
como la pelusa, dice mi amiga. estrellas,
solo estrellas.
.
la lengua
húmeda de un gran perro negro.
.
rezumar lento de agua por el suelo
de pizarra del canal de irrigación cuando mi tren dobla
la curva en mi sueño camino a
la mansión, donde seré un invitado impropio, no obstante
me conmueve como si yo también
recuperase la fecundidad. “parece que
estás perdiendo el control
de esta cosa”, dice la mano
gigante mientras cierra la puerta.
.
el auto grande blanco de los años veinte.
ella quiere que busque nuestros baúles, pero estoy escribiendo un poema.
está intranquila a causa de la ropa y la conducta apropiadas, pero los anfitriones
se preocupan por hacerse cargo de todo.
.
una mano
me tiende el libro
como si dijera:
“escribí”.
a veces, uno se eleva
hacia la superficie del sueño.
incluso en el sueño decido.
.
un patrón a través del tiempo.
.
fuera de Albuquerque
lejos de casa
.
pinos blancos,
lagartijas y ciempiés.
silencio. un batir de alas. la rápida sombra
del halcón.
.
la anticipación de la soledad
es la soledad.
estar a solas con.
caminar en puntas de pie por la casa de un extraño
con la incomodidad
quitando el aliento.
el ruido del trueno podría ser un terremoto.
que quiero
lo que ha sido más de
lo que es, manteniendo cerca de mí
la sombra de lo que fue.
una imaginación entrenada
cegada por el asombro, el ímpetu
y la forma del movimiento.
.
el paraíso
es el clima cálido. no hay ironía
en el paraíso.
una afirmación clara una afirmación
clara.
.
les compro cosas caras a unos pocos
comerciantes prósperos, mientras madres
y niños me rodean
pidiéndome plata
o me ofrecen un puñado de golosinas a un centavo
para no morirse de hambre. no les doy nada
y no compro nada.
.
sus ojos, la risa soñolienta
de los niños.
.
los chicos se pelean
por las almohadas en el ruedo. es un
juego desesperado. pienso en el toro, aturdido y
jadeante, exhausto súbitamente por la espada del picador. El resto
es automático, el toro ejecutado porque ejecuta
lo que debe, el matador
ejecuta lo que debe,
un negocio sucio para todos.
.
“sin el cielo no habría madres”.
.
el libro de las maravillas.
como si este fuera un lugar desconocido.
junto al monumento al holocausto
pequeñas flores naranjas sobre
tallos verdes frágiles
abren un remolino.
.
espuma en torno a los acantilados.
una línea de agua blanca mansa
y gris. la vida
o el artificio, pasto muerto,
semilla y tallo
hacer una señal cuando la palabra dice:
¡ahí! apuntada para siempre
.
sale la luna y sí que
por ahora
ilumina el agua.
.
Entreví tres galerías blancas a lo lejos
la morocha muy flaca vestida de rojo caro a la que seguí
a todas partes en el museo durante esta hora y más, angulosa
en las puertas sobredimensionadas.
como si fuera vista a través de los espejos.
como envejecida.
tacones altos,
piernas moteadas,
tensa como un galgo. pero los ojos
de un chico receloso. las manos, de uñas rojas
como garras, y la alianza.
anillada.
ella podía desgarrar su carne
devorar
la, con sangre en los labios, y nunca
liberarse. por los corredores
un eco de alas
.
“Save the bones
for Henry Jones”
.
gran joroba de granito de la montaña.
silencio, para
aferrarse a la soledad.
.
el reflejo del sol recorre las vías.
.
parloteo de murciélagos y cigarras.
y el miedo a los animales.
.
un tirón, una atracción
hacia abajo, un remolino y el cielo
ahogado en luz de luna, la luna
flotando
en su propia
luz viscosa.
en sí misma.
.
carpa nadando en luna de luz lunar
(Del libro "Apuntes de campo",Barnacle, 2024Envío de Alberto Cisnero) Mark Weiss
(Traducción: Judith Filc)
Mark Weiss (Nueva York, 1943-2023)Coeditó, junto con Harry Polkinhorn, la antología bilingüe de la poesía de Baja California, bajo el título “Across The Line/Al otro lado: The Poetry of Baja California”, publicada en inglés y español en 2002 por la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), Junction Press y Shearsman Books. También editó la antología bilingüe “The Whole Island: Six Decades of Cuban Poetry”, publicada en 2009 por University of California Press. Es autor, entre otros, de “As Luck Would Have It” (Shearsman Books, 2015) y “As Landscape”. (Chax Press, 2010), entre otros. Tradujo al inglés “Stet: Selected Poems of José Kozer” (Junction, 2006); “Cuaderno de San Antonio / The San Antonio Notebook”, de Javier Manríquez (Editorial Praxis, 2004); y tres títulos de Gaspar Orozco: “Notas del país de Z” (Universidad Autónoma de Chihuahua, 2009), “Autocinemas” (Chax Press, 2016), y “Memorial de la peonía” (Shearsman Books, 2017).








