Si él se quedara ahí, así, adentro,
ella no se caería nunca.
Lo dice y balancea su peso sobre él,
sobre el vacío, sobre la frase.
Y él, que trabaja para el placer,
pero alimenta la tristeza,
apretando su carne habla.
Ella ríe de lo que él habla: come
de lo que él pone entre sus dientes.
SÍ él cortara sus cabellos ella no tendría
de dónde sostenerse, y él avisa
que los cabellos son una materia frágil,
mientras le acomoda
el pelo en la frente, lo quita
de sus hombros, despeja las curvas
de la oreja para hurgar,
como si nadie
viera, como si nadie se diera
cuenta de nada.
XVIII
Como una canción
tocada por la orquesta
del club social del barrio
desafina pero es ésta
la única cuestión
así destemplada
rítmica
y deseosa de una
alegría de vereda
ella sentía el poder
de expandir su melodía
y que se oyera
como una canción.
Liliana Lukin (Argentina, Bs.As., 1951)
Lo dice y balancea su peso sobre él,
sobre el vacío, sobre la frase.
Y él, que trabaja para el placer,
pero alimenta la tristeza,
apretando su carne habla.
Ella ríe de lo que él habla: come
de lo que él pone entre sus dientes.
SÍ él cortara sus cabellos ella no tendría
de dónde sostenerse, y él avisa
que los cabellos son una materia frágil,
mientras le acomoda
el pelo en la frente, lo quita
de sus hombros, despeja las curvas
de la oreja para hurgar,
como si nadie
viera, como si nadie se diera
cuenta de nada.
XVIII
Como una canción
tocada por la orquesta
del club social del barrio
desafina pero es ésta
la única cuestión
así destemplada
rítmica
y deseosa de una
alegría de vereda
ella sentía el poder
de expandir su melodía
y que se oyera
como una canción.
(De: Construcción comparativa, 2003)
Liliana Lukin (Argentina, Bs.As., 1951)
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